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Miércoles, 19 de Setiembre de 2018
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Abuso sexual, trabajo forzado y maltrato, principales vejaciones a infantes en Veracruz

Foto: Fabián Delgado

Foto: Fabián Delgado

La Organización Mundial de la Salud (OMS) calcula que unos 150 millones de niñas adolescentes fueron víctimas de sexo forzado.

Más de 10 millones de delitos o actos de maltrato contra la infancia se registran en México.
Un estudio realizado por el Instituto Municipal de las Mujeres de Xalapa revela que las víctimas tenían entre 12 y 17 años.
Se trata de delitos como el abuso sexual, incesto o la violación.
Y es que seis de cada diez casos de desapariciones son niñas y adolescentes mujeres.
La organización Save the Children subraya que en México, cuatro de cada diez delitos sexuales son en personas menores de edad.
En total, cada año se cometen al menos 600 mil de esas agresiones. De igual forma, 20 mil niñas y niños son captados por redes de trata de personas y 45 de cada 100 son niñas indígenas.
Las cifras de embarazos en menores resultan alarmantes.
NIÑAS EMBARAZADAS
En Veracruz, tan solo en un año, más de 500 niñas, víctimas de violación sexual, fueron obligas a dar a luz.
De acuerdo con el coordinador ejecutivo de Justicia y Derechos Humanos de Género, Rodolfo Domínguez Márquez, la cifra fue registrada en 2015, toda vez que la información no ha sido actualizada.
“Si nos dimensiona la problemática que se está viviendo en la entidad y no los tenemos actualizaos por falta de información del estado pero por documentación propia hemos podido registrar y dar seguimiento a casos”.
Niñas de entre diez y 14 años fueron violadas sexualmente y obligadas a concluir los nueve meses de embarazo.
Lo anterior se encuentra en la solicitud de Alerta de Violencia de Género por Agravio Comparado, que se entregó a la Secretaría de Gobernación (Segob).
El especialista cree que las niñas podrían morir al ser obligadas a parir.
Por ello, es necesario modificar el marco normativo en materia de aborto, sobre todo los artículos 149 y 154.
“Lo que se busca es que se penalice el aborto a partir de las 12 semanas y se reconozcan las causales de interrupción del embarazo cuando la salud de las mujeres se encuentre en peligro y se busca quitar obstáculos en la interrupción del embarazo en el caso de violación”.
Algunas mujeres son criminalizadas por interrumpir el embarazo.
“Las mujeres no son delincuentes por interrumpir legalmente un embarazo”.
7.3 MILLONES DE PARTOS
El Estado de la población mundial 2013 (UNFPA, 2013) señala que alrededor del 19 por ciento de las jóvenes en países en desarrollo se embarazan antes de los 18 años de edad, lo que significan 7.3 millones de partos cada año.
Estos representan el 95 por ciento de los partos que ocurren en el mundo. Se estima que son 20 mil niñas de menos de 18 años que dan a luz cada día.
Del total, nueve de cada 10 partos se dan dentro de un matrimonio o unión y dos millones son de niñas menores de 15 años.
Entre las causas subyacentes están matrimonio infantil, la desigualdad de género, los obstáculos a los derechos humanos, la pobreza, la violencia y coacción sexual, las políticas nacionales que restringen el acceso a anticonceptivos y educación sexual adecuada a la edad, la falta de acceso a educación y servicios de salud reproductiva y la subinversión en el capital humano de niñas adolescentes.
La “investigación sobre la situación del embarazo en adolescentes y abandono escolar en el municipio de Xalapa, Veracruz, revela que el embarazo a temprana edad refleja el menoscabo de las facultades, la pobreza y las presiones, de compañeros, pares, familias y comunidades. Y en demasiados casos, es el resultado de la violencia y la coacción sexual.
Las niñas que tienen poca autonomía, particularmente, las que son forzadas al matrimonio, tienen poco poder de decisión sobre si quieren quedarse embarazadas o cuándo. El embarazo en adolescentes es a la vez una causa y una consecuencia de las violaciones de derechos.
La investigación municipal también exhibe que el embarazo en adolescentes también está asociado con la violencia de género y las brechas etarias (relación —voluntaria o no— entre adolescentes y hombres mayores) “que producen generalmente dinámicas de dominación y desigualdad, muchas veces ligadas a la violencia sexual”.
150 MILLONES DE NIÑAS VIOLADAS
La Organización Mundial de la Salud (OMS) calcula que unos 150 millones de niñas adolescentes fueron víctimas de sexo forzado u otras formas de violencia sexual en 2002.
En los países en desarrollo, hay tres veces más embarazos entre las adolescentes de 15 a 19 años que pertenecen al 20 por ciento de los hogares más pobres, que entre las del 20 por ciento que viven en familias con más recursos. Igualmente, la tasa de fecundidad de las adolescentes en las zonas rurales duplica la de las zonas urbanas (UNFPA, 2017).
El texto muestra que, con datos de 2015, la tasa de fecundidad adolescente en América Latina y el Caribe la región es de las más altas del mundo, con 76 hijos e hijas vivas por cada 1000 mujeres entre los 15 y 19 años. En total, 13 por ciento de las adolescentes entre 15 y 19 años ha sido madre en América Latina.
La situación de los embarazos en niñas menores de 15 años es menos conocida. El Comité de Expertas de la Convención de Belém do Pará (CEVI), (MESECVI, 2016), expone que cada año hay en el mundo dos millones de partos de niñas menores de 15 años.
América Latina y el Caribe es la única región donde ese tipo de partos aumentaron, y se prevé su aumento al menos hasta el 2030.
Se estima que entre el 11 y el 20 por ciento de los embarazos en niñas y adolescentes son resultado de violencia sexual.
En México, en 2014, se reportaron 196 embarazos en niñas de 10 años, 230 en menores de 11 años, 425 en niñas de 12 años; además, mil 730 en niñas de 13 años y 8 mil 422 en niñas de 14 años.
A los 15 años, la mayoría de las experiencias de la primera relación sexual en mujeres son de carácter no voluntario; en el caso del 60 por ciento de las jóvenes que tuvieron relaciones sexuales antes de los 15 años fueron no voluntarias con hombres que en promedio las superaban en 6 años.
Frente a la violencia sexual contra las niñas en la región dentro del grupo etario 10 a 14 años se perfilan graves violaciones a sus derechos: embarazo y matrimonio infantil forzado, la impunidad y los daños que ocasionan cuando.
PROPUESTA
La investigación propone que el embarazo en adolescentes se debe atender como un problema de violencia y desigualdad de género y considerar a esa población no como objetos de protección sino como sujetos de derechos, que debe ser tomada en cuenta como actores sociales con capacidad de análisis y de reflexión y como parte de las decisiones públicas.
 
Esto implica dejar de verlas/os como responsables únicas/os en el momento en que ocurre un embarazo, y considerar la educación sexual, tanto formal (escolarizada) como informal (procesos de sensibilización y capacitación) como un derecho a la información, el cual, hasta el momento, se les ha negado, obstaculizado, prohibido y limitado. Estas barreras han generado un conocimiento clandestino de la sexualidad”, se lee.
Se detalla que la prevención debe estar encaminada a la atención de sus necesidades prácticas y estratégicas de género, de manera integral, intersectorial y planificada, con metas a corto y mediano plazo.
“En el ámbito municipal es difícil establecer metas a largo plazo, por los periodos de las administraciones (en el caso de Veracruz es de cuatro años), pero se pueden proyectar con la participación de las organizaciones de la sociedad civil, de la academia y de la sociedad en su conjunto”.
También es importante la profesionalización de las y los servidores públicos en materia de derechos humanos de las niñas, niños y adolescentes y de los mecanismos institucionales como lo son el Sistema Municipal para la Igualdad entre Mujeres y Hombres y a una Vida Libre de Violencia y el Sistema de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes de Xalapa, que deben atender el marco normativo en la materia, alineado a las políticas nacionales y estatales correspondientes.
La investigación fue propuesta como la base para integrar un diagnóstico municipal que revise diferentes variables, sobre todo porque el municipio de Xalapa es extenso y tiene diferentes características. Se precisa, además, indagar sobre la situación de los embarazos en niñas menores de 15 años, una población invisibilizada en las políticas públicas.

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