xalapa
22
Search
Miércoles, 13 de Diciembre de 2017
  • :
  • :

Barandal

: La ciudad más bonita de Veracruz 



LUIS_VELAZQUEZ

 

 

* En Orizaba, el mejor alcalde, ajá

* La estatua a Porfirio Díaz 

Luis Velázquez

ESCALERAS: Un viajero dice que la ciudad de Orizaba ocupa el primer lugar en desarrollo urbanístico de norte a sur y de este a oeste de Veracruz, pues su alcalde, Juan Manuel Diez Francos, destapado como precandidato del PRI a la gubernatura, es el presidente municipal que más ha trabajado en los últimos cuatro años.
  Es la ciudad más bonita asegura el viajero. Ninguna otra ciudad, precisa, ha alcanzado la notoria y manifiesta transformación.
  Entonces, anota algunos de los resultados.
  Por ejemplo, el llamado puente atirantado o puente real sobre la calle Oriente 6 y la vía del ferrocarril.
  Dice el tríptico:
  “Una solución real a un problema evidente: el ahorcamiento de la ciudad con el paso de 60 convoys diarios de ferrocarril -en todos los tamaños y con toda clase de mercancías y sustancias algunas altamente peligrosas-, como resultado secundario y no previsto de la reforma energética federal”.
  El llamado Paseo del Arte:
  “Eembellecimiento del paseo del río Orizaba mediante murales en el llamado “Paseo del Arte, en donde dan espacios para los artistas urbanos”.
  La zona metropolitana:
  “Dicha zona está conformada por Orizaba, Maltrata, Camerino Z. Mendoza, Nogales, Huiloapan, Río Blanco, Tlilapan, Rafael Delgado, Ixtaczoquitlán, así como Atzacan, La Perla, Mariano Escobedo e Ixhuatlancillo.
  El objetivo es impulsar el desarrollo regional a través de vinculación directa entre las ciudades que las componen en la creación de infraestructura, equipamiento público de bienestar colectivo así como el manejo de los recursos naturales”.
  El paseo peatonal de Colón:
  “Dicha construcción se hace con el objetivo de volver peatonal la calle Colón, la cual se encuentre frente al palacio municipal para que los ciudadanos deambulen sin problemas vehiculares”.
  Y el pasaje nocturno, entre otros:
  “Un servicio de transporte público consistente en dos autobuses, los cuales están en funcionamiento de las 11:00 pm horas a las 5:00 am del día siguiente.
   La ruta únicamente será en Orizaba y la ha denominado “Circuito Metropolitano”, recorriendo las principales calles del municipio.
   El costo es de 5 pesos y se hace con el objetivo de apoyar a la gente que trabaja de madrugada”.
   Falta, claro, anotar, el famoso periférico como un atractivo turístico.
  Y, bueno, y aun cuando la inseguridad se pasea como en su casa y reproduciendo “al pie de la letra” el título de la novela de Edmundo Valadés, “La muerte tiene permiso”, la obra urbanística es gloria y prez del alcalde.
  Pero…

PASAMANOS: Pero como el ser humano está formado por claroscuros, entonces, los aciertos del alcalde de Orizaba quedan opacados y achicados por completo con el par de circunstancias siguientes.
  La primera, la huelga de más de treinta días que unas mujeres y hombres indígenas de Ixhuantlancillo le decretaran en legítima protesta a la represión del empresario metido a político que de presidente municipal se ha creído y soñado gobernador de Veracruz cuando nunca antes en la historia local se ha dado el brinco de un puesto edilicio a la jefatura del Poder Ejecutivo Estatal.
  Los indígenas se fueron a la huelga de hambre exigiendo y reclamando el legítimo derecho al trabajo, a la fuente de empleo, a buscar la vida con el esfuerzo físico para llevar el itacate a casa en una de las regiones más jodidas, más pobres y más miserables, cierto, de Veracruz, pero también, del país.
  Incluso, Diez Francos les lanzó a su policía en contra y les asestaron su guamazo ante el manifiesto y expreso desdén de Javier Duarte, a quien nunca, además, le ocupó y preocupó el destino social del millón de indígenas, como lo reiterara en varias ocasiones cuando enviara a las policías de Arturo Bermúdez Zurita, su secretario de Seguridad Pública preso en el penal de Pacho Viejo, a una represión a la altura de Fortín.
  Y aun cuando en Fortín, Duarte sostuvo un diálogo con los indígenas de Soledad Atzompa y hasta suscribiera un acuerdo social, nunca, jamás, cumplío.
  Simple y llanamente, se pitorreó de ellos, y lo que fuera reproducido “al pie de la letra” por el señor presidente municipal de Orizaba.
  La segunda circunstancia es peor, como fue la estatua que contra viento y marea levantara, por sus pistolas, al dictador más ruin y miserable del país como fue Porfirio Díaz Mori.
  Cierto, nadie ignora ni finge ignorar la heroicidad con que el joven militar de treinta años de edad, Porfirio Díaz, alcanzara en la batalla de Puebla al lado de Ignacio Zaragoza, entre otros generales.
  Es más, Porfirio Díaz luchó con todos ellos y sus huestes en el famoso “Cerro del Borrego” de Orizaba.
  Pero…
  Pero resulta que en el trono imperial y faraónico, Porfirio Díaz encarceló en el castillo de San Juan de Ulúa, su cárcel privada, a Benito Juárez y a Melchor Ocampo, y luego de un tiempecito, los exilió a Cuba y Estados Unidos.
  Porfirio Díaz también encarceló 41 veces a Ricardo Flores Magón y 36 ocasiones a Filomeno Mata.
  Y por si fuera poco, la masacre que ordenara con los trabajadores de Río Blanco y Cananea.
  Y los 33 años en una de las más largas y cruentas y atroces dictaduras continentales.
  Con todo, Díaz Mori causó más, muchísimo más daño al país que con su defensa de la dignidad nacional en la batalla de Puebla.
  Y resulta que Diez Francos se salió con su caprichito pueblerino y aldeano y levantó una estatua a Porfirio Díaz, quizá, acaso, para lavar el agravio y la afrenta al dictador que le causaron en el puerto jarocho, donde su estatua sigue refundida en un inmueble por órdenes, en aquel entonces, del gobernador Miguel Alemán Velasco.

CASCAJO: Nunca en la historia política local, un alcalde ha brincado a la gubernatura.
  Alguna vez, por ejemplo, un par de alcaldesas, Elizabeth Morales, de Xalapa, y Carolina Gudiño, de Veracruz, creyeron que podian “tocar el cielo con las manos” y dispararon a la luna, pero murieron en el intento cuando de entrada fueron derrotadas, y de fea forma, como candidatas a diputadas federales… por segunda ocasión.
  En todos los casos, y en la historia contemporánea, los mandatarios han llegado previo camino federal en el altiplano, salvo el caso de Dante Delgado Rannauro, quien con una biografía local, y desempeñándose como secretario General de Gobierno de Fernando Gutiérrez Barrios, mereció el cuatrienio como góber sustituto.
  Ahora, “en la plenitud del pinche poder”, el edil de Orizaba escuchó el cántico de las sirenas y se dejó acelerar (todo indica que por los diputados federales, Erick Lagos Hernández y Alejandro Carvallo Delfín) para ser destapado como precandidato priista a la gubernatura.
  Su trabajo urbanístico sería, digamos, su aval.
  Pero al mismo tiempo, su trabajo político, social y moral, con la estatua a Porfirio Díaz, sería (o es) su descarrilamiento.
  Lo peor, claro, sucede cuando uno mismo se transfigura y cree el mesías, el hombre esperado, la revelación del siglo.
  En todo caso, que si adora al dictador que se lo guarde para sus adentros, aun cuando, claro, el proverbio popular lo dice con claridad, “ni el amor ni el dinero (ni tampoco el fervor a los héroes) pueden ocultarse”.

 

Comentarios

comentarios




Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *