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Viernes, 28 de Julio de 2017
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Barandal: Tres árabes y una silla

LUIS_VELAZQUEZ

Todo por un hijo…
El feudo de los Yunes

Luis Velázquez
02 de mayo de 2017

PASAMANOS: Tres árabes buscan la presidencia municipal de Veracruz. Ricardo Exsome Zapata, MORENA. Fidel Kuri Grajales, PRI y PVEM. Y Fernando Yunes Márquez, PAN y PRD.
La influencia española en el puerto jarocho, desplazada por la dinastía árabe. El Medio Oriente. Siria y Líbano.
Exsome, cara nueva en la política. Kuri y Yunes, caras viejas.
MORENA, partido político que por vez primera contiene en Veracruz. PRI y PAN, partidos viejos.
En el fondo social, el hartazgo ciudadano. El puerto jarocho, por ejemplo, en el primer lugar de la pobreza y la miseria según el CONEVAL. Seis de cada diez habitantes, en la jodidez. Veracruz, Xalapa y Banderilla, en los tres primeros lugares de la precariedad. El puerto, solito, con más de 150 colonias proletarias, donde de hecho y derecho hay otro mundo. “Los olvidados” de Luis Buñuel. “Los desheredados de la fortuna” de Albert Camus.
En la historia local, la hegemonía priista. El PAN sólo ha tenido cuatro alcaldes azules. Roberto Bueno, Francisco Ávila, José Ramón Gutiérrez y Julen Rementería. Entonces, el tricolor recobró el poder que lo usufructúa ahora.
La vida pública amacizando, sin embargo, nuevo cariz. Antes, mucho antes, los padres eran los únicos soñando con el poder político. Luego, fueron los hijos. Ahora, las esposas, creyendo que el poder debe circular en las familias, como en el relato bíblico. Incluso, y sin exageraciones, los Romanov en Rusia, dueños de los cargos públicos durante trescientos años y en que la familia se rolaba.
Ya se verá el desenlace. Pero Miguel Ángel Yunes Linares hará todo, absolutamente todo (experiencia, recursos, mañas, relaciones, cabildeos, pactos, negociaciones, intimidaciones, amenazas y represiones, Periscope, Facebook y TV Más, etcétera) para que su hijo ocupe el trono imperial y faraónico.
Primero, es su hijo. Segundo, de acuerdo con la ley Duarte, podrán reelegirse durante seis años. Tercero, el más alto presupuesto municipal. Cuatro, le tocará celebrar los 500 años de la fundación de Veracruz por Hernán Cortés, quien cuando desembarcara en las playas de Chalchihuecan traía sífilis y rechazó las veinte doncellas que Moctezuma II le enviara de regalito, entre ellas, la Malinche.

BALAUSTRADAS: El góber azul, como todos los padres de familia, hará todo para el triunfo electoral de su hijo Fernando, pues, además, tiene la fama de que es cien por ciento apapachador.
Además, arrastra una carga histórica: durante muchos años de su vida se dedicó a trabajar y demás cosas. Y cuando lo advirtió sus hijos ya eran grandes y quizá hasta se iban a casar.
Y ni modo que ahora permita la derrota en las urnas.
Hay, sin embargo, otra carga pesada. Fue el día de la elección de gobernador el año entrante.
Ocurrió en Coatzacoalcos, cuando Fernando llegó al pueblo en tarea electoral y las huestes de la CTM se le fueron encima. Y de hecho y derecho lo sitiaron y secuestraron. Y aquella embestida durante unas siete, ocho, nueve horas.
Y lo refundieron en la camioneta en que iba. Y aseguraban que la maleta que llevaba estaba repleta de dinero para comprar la elección.
Y de pronto, zas, aparecieran otras tribus en su apoyo. Pero de cualquier manera, continúo sitiado.
Y sólo fue rescatado cuando la Policía Federal intervino, ya tarde. Y el mundo político descubriera que en la maleta sólo llevaba una mudita de ropa con ropa interior.
Pero más aún: el secuestro aquel, en pleno duartazgo, constituyó el segundo capítulo en los hijos del Yunes azul, pues antes su hijo Miguel Ángel, coordinador del programa “Oportunidades” en Veracruz durante el Felipismo, sufriera un atentado, intento de secuestro, robo de la quincena para los burócratas federales.
Así, un hombre como Yunes, peleador callejero, fajador de cantina como lo describe uno de sus amigos en buena onda, ungido jefe del Poder Ejecutivo, jefe máximo de las corporaciones policiacas, jefe de las finanzas, jefe nato de su partido, el PAN, jefe de la bancada azul y amarilla en el Congreso, paladín del combate a la corrupción política, hará todo, absolutamente nada para amarrar el triunfo electoral de su hijo Fernando.

ESCALERAS: Los Yunes son la dinastía Kennedy de Boca del Río.
Y si el padre tuvo varios karmas en su vida (Rafael Hernández Ochoa, José Yunes Suárez, Humberto Lugo Gil, Roberto Madrazo Pintado, Elba Esther Gordillo, Felipe Calderón, etcétera), ahora se ha transfigurado en el ángel de la guarda de sus hijos, los políticos.
Y por eso mismo, más furioso que nunca, basado en el legítimo derecho natural de la vida: son sus hijos, en tanto Omar, el otro, actúa en un discreto, discretísimo tercer plano en la historia familiar, pero clave, pues está ocupado de los negocios.
Incluso, a tono con la dinastía imperial que ahora gobierna en la Casa Blanca. Por ejemplo, Ivanka, la hija consentida de Donald Trump, nombrada su consejera, a tal grado que en el pasillo político ya la ubican como la inminente candidata presidencial en el año 2023, en tanto a su hermano, Donald hijo, lo manejan como candidato a gobernador de Nueva York.
Y en la misma dinámica, aquí en Boca del Río. Fernando para alcalde jarocho, Miguel Ángel junior para gobernador de seis años el año entrante, en tanto Fernando sigue cuajando para heredar de su hermano el poder sexenal en el año 2024.
La política, cuya esencia es el sentido social, manejada como si fuera una empresa, con todo el poder, el poder absoluto, del lado azul.
Nunca antes un gobernador de los 75 que ha tenido Veracruz, con la visión familiar de Yunes Linares.
En términos futbolísticos, se diría que el góber azul juega en la cancha electoral en la liga de campeones, primera división, y los otros partidos y candidatos en la tercera división, y ni modo que con el hijo de candidato se arrugue, se rinda, se desintegre o pierda.
Y más ahora cuando la disputa por el poder tiene como único objetivo el poder por el poder mismo, sin que a nadie, absolutamente a nadie, ocupe ni preocupe el bienestar social.
El mundo está cambiando muy rápido y la dinastía Kennedy está a tono con los tiempos, en que se ha vuelto, por cierto, a los orígenes bíblicos: el poder para las esposas, los hijos, los hermanos, las amantes y las barbies.
Ya se verá si los priistas y los morenistas, tan picados de la cresta como dice AMLO, se dejan…

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