xalapa
18
Search
Martes, 12 de Noviembre de 2019
  • :
  • :

Con ritual negro y sangre animal, conmemoran primer viernes de marzo en Catemaco

 

 

Con el sacrificio de una cabra negra por los brujos de Catemaco, dio inicio el ritual satánico del primer viernes de marzo.

En el primer segundo de la media noche, el “brujo mayor” Enrique Marthén Bardón, dio inicio a la misa negra en honor al diablo, Luzbel, como le llaman sus seguidores.

La esencia del ritual se convirtió en un espectáculo con luces de neón rojas, moradas y azules. Con incienso y bailes eróticos, en medio de un patio bajo el amparo de la noche estrellada.

“Luzbel es un ser bello y en días como hoy se le debe rendir tributo y recordar que en todo momento está entre los seres humanos”, fue el mensaje que abrió Marthén Bardón a sus seguidores.

Con una túnica color rojo con negro, botas, una cinta en la cabeza con la leyenda “ahijado”, con una mirada firme que sembraba miedo entre los asistentes y colgando de su cuello una pitón, el brujo mayor dio el mensaje de bienvenida y aprecio al demonio.

“Desde hace siete años hacemos el ritual aquí, en mi casa”, dijo Enrique al mismo tiempo que levantaba una daga con la que quitó la vida a la cabra.

Tras una breve danza prehispánica, acompañada de siete hermosas mujeres en ropa sensual que incitaban a la lujuria, Enrique Marthén ofreció la vida de la cabra a Luzbel.

“Su sacrificio no es en vano, nos va aliviar de todo mal. Quienes tengan el gusto podrán beber la sangre y sanar sus enfermedades”.

Con el humo de un puro “purificaron” la cabra en medio de una improvisada estrella de cementos de cinco picos para ser sacrificada sobre los hombros de un integrante de la exquisita elite del brujo mayor.

La sangre corría por los hombros hasta el pecho, abdomen y piernas, mientas el animal agonizaba pidiendo clemencia que la dejaran vivir.

Los últimos suspiros de la cabra enardeció a uno que otro de los asistentes, “que poca madre”, “pobre animal”, “que impotencia”, se murmuraba entre los presentes quienes grababan con teléfonos celulares y cámaras de video.

Luego del sacrificio, la cabra fue decapitada y fue llevada a cada uno de los asistentes para que la tocaran y bebieran de su sangre, solo así -dijo el brujo- serían liberados de mala vibras.

El cuerpo inerte del animal quedó en uno de los picos de la estrella y su sangre goteando, en medio de los asistentes que no paraban de tomar fotos y videos.

“Ahora vamos a pasar a la cueva de Luzbel, entre los brujos y curanderos haremos un ritual y después podrán entrar ustedes (los asistentes), pero por respeto les pido que nada de fotos, no entren con celulares o cámaras. Qué bueno que se fueron aquellos que estaban grabando con sus cámaras, quizás esto no lo podían resistir”.

Marthén Bardón puntualizó que Luzbel debe ser adorado no solo debe ser adorado el primer viernes de marzo, sino en todo el año, “queremos que vengan todas las veces que lo deseen para que honren y quieran al Señor de la Tierra”, aseveró.

Brujos divididos

En el malecón de Catemaco, ubicado a un costado de la laguna que lleva en honor el hombre del municipio, los brujos blancos iniciaron una ceremonia a la madre tierra para pedir buena vibra y las personas estén en armonía entre ellos mismos.

Este viernes durante la noche celebrarán la misa blanca con los cuatro elementos: agua, fuego, tierra y luz. La celebración servirá para quitar amarres y liberar de todo mal a los asistentes.

En entrevista con el brujo ó Ángel Blanco José Luis Baxín Mantilla, precisó que el primer viernes de marzo es el inicio a un portal de magia blanca.

“Hoy es una celebración a la madre tierra y darle agradecimiento con un ritual para él aura, el karma y la estabilidad emocional de las personas”, dijo.

Destacó que la magia negra es para purificación de cualquier tipo de trabajo y se liberen las personas, “el ritual de misa negra es para liberar de todo trabajo y vibra negativa, causa de la cual la gente se estabiliza en un círculo y consagramos esa situación para sacarlos adelante”.

Al brujo blanco lo acompañaban otros curanderos y doncellas, entre mujeres y niños que son purificados previó a la ceremonia. “Ellas van en lancha y nosotros caminamos al lugar de la ceremonia”.

Reconoció que han tenido provocaciones ajenas a otras personas, “se lleva otro evento privado con el otro brujo, pero nosotros somos los brujos del pueblo de Catemaco. No podemos permitir que esta tradición que nos dejaron se la lleven otras personas, por eso nos preparamos semanas antes en ayuno para tener esa fortaleza y sabiduría del alma”.

 

Comentarios

comentarios




Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *