xalapa
18
Search
Domingo, 22 de Setiembre de 2019
  • :
  • :

Diario de un reportero: Repudio a la prensa vendida

  • ”Escribir lo que veas”
  • Contar historias, el pendiente

LUIS_VELAZQUEZDOMINGO

Descrédito periodístico

 

En el movimiento estudiantil del 68 en México, los estudiantes de la UNAM repudiaron a la prensa vendida.

El grito callejero fue estruendoso. “¡Muera la prensa vendida!”, resonaba en las avenidas de la ciudad de México.

Y aun cuando se vivía entonces el país de un solo hombre, el presidente de la república, y de un solo partido político, el PRI, a la distancia es la misma nación que ahora vivimos y padecemos.

Latinobarómetro lo descifra con todas sus palabras: la credibilidad de la prensa está en el mismo sótano que la confianza ciudadana en los políticos y en los policías.

Y lo peor: sin ninguna lucecita alumbrando en el camino.

Por ejemplo, la señora Aracely Salcedo, la madre de Fernanda Rubí, la chica de 21 años secuestrada en una disco te Orizaba, lo dice así:

–Antes de que yo enfrentara a Javier Duarte, nadie de la prensa se ocupaba del plagio de mi hija. Apenas encaré al gobernador, voltearon a mirar su caso.

Cierto, la sociedad, la población, el ciudadano va por un lado y la prensa por otro, con frecuencia aliada con los políticos.

Y por tanto, si los políticos están descarrilados en la credibilidad pública, la prensa que está del lado de ellos… también se desploma.

Una fuerza volcánica arrastra a la otra.

 

LUNES

“Escribid lo que veas”

En los primeros párrafos del Apocalipsis, el libro bíblico, hay una frase inolvidable. Dice.

“Escribid lo que veas”.

Ahí, en cuatro palabritas, se concentra la esencia pura y la mística, razón de ser, del periodismo.

Si en Veracruz, por ejemplo, hay secuestrados, desaparecidos, ejecutados y fosas clandestinas, entonces, la prensa ha de ocuparse de tales historias.

Si en Veracruz, por ejemplo, priva “el desorden administrativo, el caos financiero y la corrupción política”, como ha dicho el senador Pepe Yunes Zorrilla, tales acciones han de resonar en la prensa.

Si en Veracruz hay tantos agravios a la población, tanto dolor y sufrimiento, tantos vejámenes a la dignidad humana, tantos atropellos a los derechos humanos, lo menos que pueden hacerse los medios es reproducir tales sentires en sus páginas.

Si en Veracruz hay inseguridad amplificada por la impunidad, las historias de cada día han de girar sobre tales categorías universales.

Pero, bueno, Don Julio Scherer lo decía de la siguiente manera:

“Entre los políticos y el periodismo hay un matrimonio de conveniencia. Cada parte se usa”.

Lo decía Juan Luis Cebrián, el director fundador de “El País” de España: “Entre los políticos y el periodismo se vive una relación de acercamientos y distancias”, en que cada parte se utiliza.

 

MARTES

Una sociedad tuitera

 

Por eso mismo el éxito de las redes sociales que con todo y memes y chismes, se han vuelto una posibilidad informativa, por una sencillísima razón: ellos están contando las cosas que suceden y lo que miran y lo ven y los que le cuentan.

En el periodismo, dice un amigo, nadie puede desatenderse del Internet, del Twitter, del Facebook.

Incluso, porque hasta los políticos han optado por utilizar el Internet para gobernar, ejercer el poder e informar de sus últimas decisiones y acciones a la comunidad.

Tal cual, a Javier Duarte, por ejemplo, le han llamado “el gobernador tuitero”.

Pero en igualdad de circunstancias están Enrique Peña Nieto y Vladimir Putin y Angela Maerkel y el presidente de Siria.

Es más, en la Primavera Árabe, si la población se sublevó contra todos los dictadores que venían gobernando desde hacía 20 y 30 años, se debió a la gran convocatoria juvenil a través de las redes sociales para sublevarse.

Las redes sociales están honrando la palabra y el pensamiento de la gente sencilla y común que vive con sencillez.

 

MIÉRCOLES

Frágil prestigio reporteril

 

El maestro Francisco Gutiérrez González, QEPD, decía en la vieja y amada facultad de Periodismo de la UV que el prestigio en el periodismo es el más frágil de todos.

Por un lado, construir un nombre y un crédito significan muchos, muchísimos años de trabajo.

Y por el otro, un día se comete un error con una noticia mal trabajada y el prestigio se desmorona como un castillo de arena a la orilla de la playa con el movimiento de las olas.

Una reportera novel se preguntaba las razones por las cuales un trabajador de la información ha de respetar a otro y concluía que el respeto se gana tanto con la publicación de una noticia exclusiva, una crónica y un reportaje, pero también con una moral y una ética a prueba de bomba, digamos tipo Ulises en el camino a Itaca sin escuchar el canto de las sirenas y sin extender la mano para el billete fácil.

Así, repasaba su vida reporteril en la vida de otros y quedaba sorprendida de que ninguna exclusiva, ninguna crónica, ningún reportaje que hubieran publicado sus colegas, sus compañeros, recordaba con pasión serena.

Tal cual andamos en el diarismo…

 

JUEVES

Políticos mediáticos

 

De acuerdo con Latinobarómetro, si el político y el policía son corruptos, y si la prensa está en el mismo nivel de credibilidad, entonces, también en el oficio reporteril permea tal fama pública.

“El que esté libre de pecado, decía Jesús, que tire la primera piedra”.

Y entonces, nadie la tiró…, porque se trata de los 3 oficios más desacreditados en el mundo.

Y es que si el presidente municipal y el gobernador, por ejemplo, significan el centro del poder político, y también del poder económico, la mayor parte de los medios, tanto magnates como trabajadores de la información, suelen girar en su vida alrededor de tal nopalera.

Así, se pasa de la llamada industria de la información a la industria del halago y la servidumbre periodística tirada al piso de los políticos.

Y más, cuando, y como suele ocurrir casi siempre, el político se vuelve mediático, a partir de su desbordada frivolidad, enamorados de sí miso necesitados del incienso.

 

VIERNES

Pasear la honestidad…

 

Julio Scherer García era reportero en Excélsior. Cubría la UNAM, pero también, una secretaría de Estado. Parece la Reforma Agraria.

Un día, el jefe de prensa le dijo que pasara a la tesorería porque ahí estaba listo su cheque mensual.

“Yo… no”, reviró.

Y, por supuesto, nunca pasó a la tesorería.

Un día, no obstante, le pasaron el tip de que otro reportero cobraba su cheque con una firma falsificada.

Y enfureció.

Y armó un escándalo periodístico, en ningún momento en contra del jefe de prensa, sino sobre la corrupción en la secretaría de la Reforma Agraria.

Un día, Carlos Hank González, entonces Regente en la ciudad de México le envió una camioneta de regalo a su casa.

Y la rechazó.

Uno de los hijos quiso manejarla tantito tantito tantito en la vecindad.

Y chocó. Y fue pérdida total.

Al día siguiente, Hank González le envió otra camioneta y la rechazó asegurando que pagaría la primera, destrozada por su hijo.

La vida reporteril es así: en el periodismo se corrompe el que desea y… el que necesita.

Carmen Lira Saade lo decía de la siguiente manera:

“Yo puedo pasear mi honestidad en cualquier sala de redacción”.

 

Comentarios

comentarios




Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *