xalapa
22
Search
Domingo, 23 de Setiembre de 2018
  • :
  • :

En México 1986 el mundo se rindió ante la picardía y magia de Maradona

mara

 

 

En esta entrega de la historia de la Copa Mundial de la FIFA llegan: México 1986, Italia 1990, Estados Unidos 1994 y Francia 1998, con jugadas de enorme controversia y el protagonismo de estrellas como Maradona, Roberto Baggio y Zinedine Zidane.

México 1986: victoria albiceleste

Diego Armando Maradona, esas son las tres palabras con que se puede resumir el Mundial de México 1986.

El Pelusa, héroe en el Nápoles, supo conducir hasta la vic-toria final a una Argentina muy criticada, que había sufrido lo indecible para clasificarse.

En principio, México no tenía que haber recibido la cita mundialista, pero Colombia tuvo que renunciar in extremis ante unos requerimientos económicos imposibles para sus paupérrimas arcas.

El único inconveniente fue la hora de los partidos, que por exigencias del directo televisivo –los europeos tenían que poder verlos a horas convenientes– se disputaron a mediodía, es decir, bajo un sol asfixiante.

El encuentro estrella del Mundial fue el que disputaron Inglaterra y Argentina en cuartos de final. Después de un primer tiempo insípido, Maradona marcó en el minuto 55 con el puño, la famosa Mano de Dios.

Cuatro minutos después, el Pelusase resarció convirtiendo uno de los goles más bellos de un Mundial tras eludir a cinco ingleses y hacer una carrera de 50 metros. A nueve minutos del final, descontaría Inglaterra (2-1).

Argentina se impondría después a Bélgica en semifinales (2-0) y a Alemania Occidental en la final (3-2) con lo que logró su segundo título.

Italia1990: triunfo del conservadurismo

Evitar a toda costa la derrota, éste podría haber sido el lema del Mondiale de Italia 1990, donde el buen fútbol y las ideas brillaron por su ausencia, no así las amonestaciones, 164, y las tarjetas rojas, 16. Además, esta cita ostenta el triste récord de menor promedio de goles: 2.21. La mayor fiesta del fútbol quedó desteñida por el conservadurismo.

Por primera y única vez hasta ahora, un conjunto africano, Camerún, alcanzó los cuartos de final.

Un buen ejemplo de lo que fue el Mundial llegó en la final entre Alemania y Argentina, en un partido anodino que aburrió a televidentes y espectadores, en el que el alemán Andreas Brehme marcó de dudoso penal el gol de la victoria en el minuto 85.

Maradona lloró amargamente y Alemania, a punto de unificarse, festejaba como nunca su tercera victoria en un Mundial.

Estados Unidos 1994: Brasil tetracampeón

La Copa del Mundo de 1994 se disputó en Estados Unidos, donde el fútbol –soccer en ese país– era un deporte desconocido que apenas despertaba emociones.

Brasil se coronó campeona después de vencer a Italia en la final, aunque el partido fue muy deslucido con respecto a lo que se pudo ver antes (0-0). El mayor trofeo del fútbol se decidió en la tanda de penales.

El infortunio abrazó a Roberto Baggio, el héroe italiano durante toda la competición, al fallar el penal decisivo ante un Brasil que volvía a saborear la victoria y su cuarto título mundial después de 24 años de sequía.

Esta cita mundialista será recordada, asimismo, por la trágica muerte del defensa colombiano Andrés Escobar, quien fue asesinado en Medellín en un incidente presuntamente relacionado con un autogol que marcó frente a Estados Unidos (2-1) y que supuso la eliminación de su país.

Maradona protagonizó el escándalo. El capitán del equipo argentino –quien había podido entrar en Estados Unidos gracias a un visado especial dado su pasado con las drogas– dio positivo a cinco sustancias prohibidas (efedrina, norefedrina, seudoefedrina, norseudoefedrina y metaefedrina) tras un partido ganado contra Nigeria (2-1).

La Asociación del Fútbol Argentino (AFA) lo retiró del torneo y la FIFA decidió, un mes más tarde, suspenderlo por 15 meses.

Francia 1998:el torneo de Zidane

El Mundial de Francia 1998 presentó varias novedades. La primera y más importante fue que los participantes aumentaron de 24 a 32. Además, se instauró el gol de oro a partir de octavos –el primero lo marcó el francés Laurent Blanc contra Paraguay– y, por último, se prohibieron las rejas para separar al público del campo.

¡Allez les bleus! fue sin duda la frase más oída durante este Mundial, dignamente ganado por unos anfitriones que, sin deslumbrar, fueron afianzándose en cada partido hasta estallar en la final ante un Brasil que todavía se pregunta qué le pasó aquel 12 de julio para encajar tres goles con tanta facilidad.

Puede que las extrañas convulsiones sufridas por Ronal- do poco antes del encuentro tuvieran algo que ver, aunque los brasileños, que partían como favoritos, no acabaron nunca de convencer en los partidos previos.

En la final, hubo un sólo equipo y una única estrella, Zinedine Zidane, autor de dos goles de cabeza ante unos brasileños incrédulos que vieron evaporarse su quinto título mundial.

Comentarios

comentarios




Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *