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Sabado, 22 de Setiembre de 2018
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Escenarios

LUIS_VELAZQUEZ•Fiscal, “no le creemos” •19 días sin Moisés Sánchez  •Impunidad en tantos plagios

I
Gerardo Buganza, secretario General de Gobierno, está encima del Fiscal de nueve años, Luis Ángel Bravo Contreras.
Es su jefe.
Y, de entrada, el Fiscal le debe una a BuganZa porque ha archivado las 24 denuncias penales en contra de exfuncionarios por el caso del Túnel Sumergido de Coatzacoalcos, convertido en un túnel del erario, la corrupción, el sospechoso enriquecimiento ilícito y la impunidad.
Ahora, Buga ha quitado al Fiscal el caso de Moisés Sánchez Cerezo, el reportero, editor del periódico “La Unión” y activista social de Medellín levantado de su casa el 2 de enero a las 7 de la noche, convirtiéndose en el primer periodista desaparecido en Veracruz y en el país durante este año.
Así, quiso Buga ofrecer rueda de prensa antier al cumplirse 17 días (hoy van 19) de que el trabajador de la información fue plagiado.
Sentó a un lado al Fiscal.
Y, bueno, el resultado de la investigación luego de que 38 policías fueron detenidos y un número incalculable, parece 30, de burócratas y funcionarios municipales, incluido el alcalde Omar Cruz y su esposa, reproduciendo así el modelo de Ayotzinapa con los Abarca, fue el siguiente:
Uno. A la fecha nada de nada. Ni una pista que lleve al paradero de Moisés Sánchez.
Es decir, en lenguaje concreto y específico, palos de ciego.
Dos. Desde entonces, exclamó el señor Fiscal, ventrílocuo y prestidigitador, ningún día ha pasado sin continuar investigando.
Y por tanto, ni hablar, y ante la falta de resultados, que siga con sus rollos y chorizos.

II
Tres. El alcalde de Medellín, Omar Cruz, panista, sigue como el principal sospechoso a partir del pleito que traía con el reportero.
Y, bueno, sigue, dijo el Fiscal, como sospechoso ante la opinión pública de Medellín; pero como la Fiscalía y la Secretaría de Seguridad Pública carecen de pruebas, testimonios, evidencias, coincidencias, grabaciones, el alcalde continúa libre.
El 3 de enero, un día después del secuestro, el hijo del editor del periódico “La Unión”, Jorge Sánchez fue contundente: “El secuestro está relacionado con su trabajo periodístico y social. Es más que evidente”.
18 días después, el Fiscal, convalidado por el secretario de Gobierno, repite la misma versión.
Incluso, el mismo día, el gobernador Javier Duarte dijo: “Se siguen todas las investigaciones y se incluye al presidente municipal de Medellín”, según la reseña publicada en el periódico El País, con la firma de Verónica Calderón.
De ser así, caray, queda manifiesta la incapacidad del Fiscal para encontrar la punta del iceberg.
Es más, al día siguiente del secuestro, el Fiscal publicó un boletín asegurando “trabaja por su localización”.
Dos semanas y media después y ante el nefasto resultado, sólo habría de repetir la misma frase de don Julio Scherer García, el director fundador de Proceso, ante el informe sobre el asesinato de la corresponsal Regina Martínez:
“No les creemos”.

III
Los meses y los años se han ido y María Georgina Domínguez se fue de la vocería y dejó tres reporteros desaparecidos.
Gabriel Manuel Fonseca, 17 de noviembre, 2011, en Acayucan. Diario de Acayucan.
Cecilio Rodríguez Domínguez, 11 de mayo, 2012, en Chinameca. Semanario Proyectos.
Sergio Landa Rosado, 23 de enero de 2013, en Cardel. Diario de Cardel.
A la fecha, la impunidad.
Es decir, la indolencia y/o la incapacidad del Fiscal.
Pero también están pendientes de esclarecer los diez asesinatos de reporteros, nueve quizá, si se acepta que el crimen de Gregorio Jiménez, de “El Liberal” de Coatzacoalcos, habría sido aclarado.
Y, bueno, en los nueve restantes, también la impunidad… por más y más que el Fiscal se lave las manos diciendo que la ejecución de Miguel Ángel López Velasco, su esposa, y su hijo, el fotógrafo Misael López Solana, ambos de Notiver, fueron atraídos por la SEIDO, y por tanto, allá ellos.
No, Fiscal, así la SEIDO haya atraído el caso, usted es corresponsable.

IV
También hay en Veracruz pendientes de aclarar el secuestro de 144 menores de edad.
Y de más de mil personas de todas las edades y niveles.
Más los crímenes.
Más la identificación de los cadáveres hallados en fosas clandestinas.
Más la identificación de los cadáveres tirados en los ríos Blanco y Coatzacoalcos y en los pozos artesianos de Omealca a Tezonapa, habilitados como cementerios privados de los malandros.

V
Y no obstante, el gobierno de Veracruz premió a Luis Ángel Bravo Contreras con la Fiscalía de nueve años.
Es decir, los dos años restantes del duartismo, más los dos años del mini gobernador, más cinco años del gobernador de seis años a partir del año 2018.
Se trata, pues, del peor castigo y la peor venganza y la peor herencia que Javier Duarte dejará en Veracruz.
Por fortuna está el caso de Mariano Hernán Salvatti, el zar antidrogas, quien fue procurador de Justicia con el gobernador de Chiapas, Pablo Salazar Mendiguchía, y lo ascendió a Fiscal; por fortuna sólo duró un año porque años después estuvo preso durante tres años por homicidio, peculado y violaciones a los derechos humanos de indígenas y campesinos.
Y, bueno, estuvo solo tres años preso, porque con todo y que se trató del impecable e impoluto Fiscal chiapaneco, estando en la cárcel aceptó declarar en contra de su amigo y exjefe, el góber Pablo Salazar, a quien el sucesor, Juan Sabines, envió a la cárcel.
O sea, que lo dejaron libre porque se convirtió en testigo protegido y terminó de Judas, el muy valiente y petulante.

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