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Escenarios: Cuitláhuac, peso histórico

LUIS_VELAZQUEZ

•Nació en el 68

•El pasado lo absuelve, pero…

Luis Velázquez

31 de enero de 2019

UNO. El oráculo de Veracruz

Cuitláhuac García es el oráculo. El tlatoani. Puente de una generación de la izquierda que empezó en el siglo pasado con los 40 mil ejidatarios asesinados por el cacique Manuel Parra, “La mano negra” y como parte de la enconada lucha agraria.

Cuitláhuac es un político que bien puede hablar de la represión porque la padeció cuando Arturo Hérviz y Rogelio Franco Castán dirigieron al PRD, tiempo cuando lo bloquearan.

Y bien puede hablar de la historia democrática en Veracruz porque el año anterior significó, por lo pronto, la alternancia de la derecha a la izquierda.

Nacido en el año 1968, también hereda un peso histórico sin paralelo y que lo obliga mucho más.

DOS. Parteaguas en el mundo

El 68, por ejemplo, fue el tiempo del movimiento estudiantil en París, Checoslovaquia, Estados Unidos y México.

Los Beatles lanzaron su canción “Hey, Jude”, que los llevó a la desintegración.

En el cine, Stanley Jurbrich lanzó su filme “Odisea en el espacio”.

Y en Estados Unidos asesinaron a Robert Kennedy y Martín Luther King.

Y Alex Lora anunció el TRI y Los Rolling Stones grabaron “Jumping Jack Flash”.

TRES. 10 años tenía Cuitláhuac

En 1978, cuando diez años de edad cumplía Cuitláhuac, nacieron Bárbara Mori (¡vaya cuerpo estremecedor!), Silvia Navarro (¡vaya sensualidad!), Inés Sáinz y Katie Holmes.

Y murieron Julio Jaramillo (El bigote que canta”), Juan Pablo II, casi casi inmortal, Ramón Mercader, el asesino de León Trostky, Román Romanov (su familia 303 años trepados en el poder ruso), y Emilio Portes Gil, uno de los cuatro presidentes de la república impuestos por el dedazo de Plutarco Elías Calles.

Carlos Fuentes publicó su novela “La cabeza de la hidra”, y Warren Beatyy, interpretó a John Reed en el cine, filmó su película “El cielo puede esperar”.

CUATRO. Veinte años de Cuitláhuac

En 1988, Cuitláhuac cumplió veinte años, el Cartel de Cali bombardeó edificios en Colombia y secuestró a Andrés Pastrana, entonces, candidato a la alcaldía de Bogotá.

En Rusia caía Boris Yeltsin y en Bogotá celebraban los 450 años de su fundación.

Y Carlos Salinas era declarado presidente de la república y Gorbachov jefe del Estado Soviético.

Fue cuando el escritor egipcio, Naguib Mahfuz, obtenía el Premio Nobel de Literatura.

En 1998, Cuitláhuac treinta años, la dorada juventud le llaman, José Saramago obtenía el Nobel de Literatura y Arturo Pérez-Reverte publicaba su novela “Patente de corso”.

Los genios del Internet lanzaba Windows 98 y Ricky Martínez estrenaba su canción “Vuelve”.

Ernesto Zedillo destituía a Emilio Chauyffet como secretario de Gobernación y en Chile, el Partido Comunista se lanzaba contra el general Augusto Pinochet, el asesino de Salvador Allende, el primer presidente izquierdo de América Latina encumbrado por la vía electoral.

Juan Pablo II viajaba a Cuba y en Argelia se registraba una masacre de 52 personas, entre ellos, 32 bebés.

Los Rolling Stones debutaban en Rusia y Pinochet, huyendo por el mundo, era detenido en Londres.

CINCO. “¡Qué bonito lo bonito!”

El peso histórico cayendo como dardo sobre Cuitláhuac García resulta inverosímil para que el gobernador número 76 de Veracruz inaugure la Serie Latinoamericana de béisbol 2019 y lance el siguiente twitter:

“¡Qué bonito lo bonito!”.

Pero dos meses después de iniciado el sexenio de la izquierda la percepción ciudadana lo ha registrado como el góber salsero, el góber sabadaba.

Y es, ni hablar, su imagen de Estadista entre los 8 millones de habitantes de Veracruz.

Además, bajo sospecha en su madurez y visión política luego de cortar el listón de unas callecitas reencarpetadas publica un twitter alardeando que se trata de una obra pública grandiosa y monumental.

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