xalapa
18
Search
Lunes, 25 de Mayo de 2020
  • :
  • :

Escenarios: El amigo ateo

LUIS_VELAZQUEZ

* Ni cielo ni infierno

* Una vida difícil

Luis Velázquez

UNO. El amigo ateo

Tengo un amigo ateo. No cree en Dios. Tampoco en la virgencita de Guadalupe. Menos en otras vírgenes. Menos en los santos.

Tampoco cree en Charles Darwin y su teoría de que el hombre desciende del mono. Menos cree que Dios creó al hombre y que de una costilla del hombre creó a la mujer.

Se burla del padre Adán y de la madre Eva. Se pitorrea de las elites eclesiásticas y de los obispos y arzobispos y de que los malos se achicharrarán en el infierno y los buenos pasearán en el cielo al lado del Señor.

Dice que “polvo eres y en polvo te convertirás”, para aceptar, digamos, que una vez muerta la persona, ahí termina la vida. Y solo acaso vivirá en el recuerdo, aun cuando “pasado un ratito”, se olvida.

Incluso, el amigo ateo ha tenido horas adversas como todos los seres humanos. Y nunca se ha arrodillado ante Dios para pedir misericordia. Menos para rezar una plegaria y esperar un milagro.

DOS. Vida difícil de un niño

La vida difícil, parece, lo volvió ateo. Huérfano de padre y madre antes de cumplir los diez años de vida, un ratito viviendo con una tía piadosa, pero luego internado en un orfanatorio (igual que Juan Rulfo, igual que Marilyn Monroe, por ejemplo) y donde fuera ultrajado por adolescentes mayores.

Y nunca, el violador fue castigado.

Y el rencor y el odio y el coraje se agigantaron en su corazón como en tierra fértil. Y desde entonces, la vida difícil de un niño creciendo.

Según ha contado, alguna vez se metió de monaguillo y el presbítero lo sedujo y lo violó, igual, digamos que Marcial Maciel hacía con los seminaristas y hasta con sus hijos.

Y fue abriéndose paso en la vida laboral a base de fregadazos. Y nunca en el camino, dice, necesitó a Dios.

Le he platicado, por ejemplo, de León Tolstoi y de Amado Nervo, el par de escritores que parecían hijos de Dios por tanto amor.

Incluso, hasta se le obsequió un libro de Nervo, donde en sus poemas se la pasa hablando de Dios.

Enfurecido, dijo que nunca más volviera a prestarle un libro así. Y que si él respetaba la creencia religiosa de otros, también exigía respeto para su ateísmo.

TERCERO. Ni cielo ni infierno

Según el amigo ateo, Dios fue injusto.

Los pobres, por ejemplo, son más, mucho más en el mundo que los ricos.

Los ricos, además, fueron creados por Dios, asegura, ricos y bien parecidos, las mujeres bellas, y los pobres, pobres y feos.

Los pobres, dice, siempre son “carne de cañón” para los políticos, y políticos que, además, se vuelven ricos.

Y si en el mundo hay mucha injusticia y si Jesucristo estuvo en contra de las injusticias, y aun cuando terminó crucificado en el Gólgota, entonces, se pregunta, ¿dónde está tu Dios?

Tu Dios justo, reprocha. Y si a los pobres han dicho que se porten bien aquí en la tierra porque serán bendecidos en el cielo, ni hay cielo ni hay infierno, insiste.

Por eso, el amigo ateo solo cree en él. En ningún momento porque se crea un dios, sino porque si a una persona le va bien en la vida se debe a su trabajo y a su inteligencia y talento y a su disciplina, en ningún momento porque sea, dice, una bendición superior.

Un día, unos evangélicos tocaron a su puerta. Abrió. Y cuando los escuchó les dijo “Aquí somos ateos” y casi aventó la puerta sobre las narices de los atalayas.

Expediente 2019

Purga en Morena

Luis Velázquez

La purga política ha empezado en Morena Veracruz, el partido de la República Amorosa. Un trío de diputados locales fueron expulsados. Su “delito de lesa humanidad” criticar al gobierno del estado y tratar de formar su propia bancada.

En el PAN, el PRI y Encuentro Social, algunos de sus legisladores integraron sus bancadas en desacuerdo con la política partidista. Incluso, también criticaron a los otros. Y ahí siguen. Ninguno fue lanzado.

En Morena, quizá porque son el partido en el poder estatal y por añadidura, dueños del recurso público, además del tráfico de influencias y el conflicto de intereses, la purga.

Claro, la historia, decía Federico Engels, se repite. Pero se repite, corrigió Carlos Marx, unas veces como tragedia y otras como comedia.

Y si en el siglo pasado, tiempo de las pasiones desaforadas, la purga era, por ejemplo, el estilo de ejercer el poder en el Partido Comunista, la izquierda, y la izquierda delirante, también, todo indica, hoy.

Magdaleno Rosales Torales, Jessica Ramírez y Nahúm Alvarez, se volvieron críticos de sus colegas y compañeros de partido en el camino sexenal, hace un año.

Primero, evidenciaron las decisiones públicas de los secretarios General de Gobierno, Salud y Seguridad Pública en un Veracruz en el primer lugar nacional en feminicidios y secuestros.

Y luego, cuando el despapaye electoral de Morena en los estados de Veracruz, Campeche, Tabasco, Oaxaca y Chiapas, se lanzaron contra algunos secretarios, entre ellos, el de Desarrollo Social, por ocupar recursos públicos en el (presunto) trastupije.

Y, ni hablar, una militante de Morena en Veracruz, conocida por su familia y “la mano que mece la cuna” interpuso la denuncia de deslealtad e infidelidad del trío de diputados, “Los Malenos” y la Comisión Nacional de Honestidad (“la honestidad valiente”) y de Justicia…, los lanzó del paraíso terrenal.

Ya se verá si en los estados de Campeche, Tabasco, Oaxaca y Chiapas, donde las asambleas para elegir a los delegados a la junta nacional y que terminara en peleas, puñetazos y sillas voladoras y falsificación de credenciales, también algunos militantes o funcionarios son expulsados.

Y, claro, se verá si la Comisión de Honor y Justicia es tolerante con la presidenta Yeidckol Polevnvsky, quien en la euforia de reelegirse ha causado el estercolero.

PURGAS FAMOSAS

La purga del trío de legisladores locales se ensarta en un solo eje rector y vaso comunicante: las elites de Morena en el poder sexenal son incapaces de aceptar y soportar la crítica.

Y menos, mucho menos, la crítica de los suyos.

Plutarco Elías Calles, el fundador del Partido Nacional Revolucionario, abuelito del PRI, ordenó matar a cien seguidores de José Vasconcelos, el candidato presidencial insumiso, rebelde y crítico, en Topilejo “y muerto el perro se acabó la rabia” dijeron, entonces, los suyos.

Además, y para apaciguar a los disidentes les otorgó cargos públicos con suficientes recursos oficiales disponibles, como por ejemplo, las gubernaturas y las presidencias municipales de los estados a los caciques y jefes militares… a cambio de mantener el control y evitar la sublevación popular.

Famosas las purgas de José Stalin en nombre del Partido Comunista en Rusia y que significaban enviar a los campos de concentración a los disidentes, desde militantes del partido hasta los intelectuales, escritores, pintores, escultores y músicos, entre otros.

Incluso, y como en el caso de León Trostky, ordenó su ejecución en todos los continentes donde se refugiaba hasta que el asesinato lo alcanzó en México, asilado por el presidente Lázaro Cárdenas del Río.

La gran purga, entonces, del Partido Comunista de Valentín Campa y Arnaldo Martínez Verdugo cuando Diego Rivera “traicionó y delató a varios miembros del PCM –algunos de ellos fueron asesinados—para congraciarse con los gobiernos represivos y obtener contratos”. (Proceso, Elías Chávez).

“Los Malenos” nunca delataron a los compañeros de Morena. Tampoco jugaron encapuchados. Dieron la cara. De frente. Críticos y autocríticos. Seguros de que la mirada con microscopio de Morena y los morenistas en ningún momento significa sumisión ni vasallaje, ni tampoco guardar silencio ante los errores y pifias y abusos y excesos del poder.

EL INFIERNO ESPERA A TODOS

Queda claro el estilo personal de ejercer el poder y gobernar:

Uno. Prohibida a todos la libertad de expresión, consagrada en la Carta Magna, pues Morena es un partido de feligreses callados.

Dos. Guillotina a los críticos del mismo partido, pero también, exclusión social a los críticos ajenos. Mínimo, la indiferencia, el desdén, el menosprecio y el desprecio.

Tres. Ante los críticos, crear y recrear y purificarse y darse “baños de pureza” en un mundo rosáceo alterno.

Cuatro. La frase memorable de Ronald Reagan, presidente de Estados Unidos, toma vigencia en Veracruz. “Estás conmigo o estás contra mí”.

Cinco. La expulsión del trío de diputados locales de Morena es la primera purga del reino de Cuitlalandia y anuncia tempestades peores. Ya mostraron el diente. Y todavía les quedan 5 años más para seguir trepados en su macho. Ya saben, todos, entonces, los riesgos de la crítica.

Heberto Castillo, glorificado en Veracruz, anduvo muchos días y semanas huyendo de casa en casa cada noche de Gustavo Díaz Ordaz, Luis Echeverría Alvarez y Fernando Gutiérrez Barrios, en el movimiento estudiantil del 68, incapaces de aceptar la crítica.

Intolerantes. Excluyentes. Rencorosos. Vengativos.

Seis. El estilo personal de ejercer el poder del góber de AMLO en Veracruz queda manifiesto. ¡Ay si más militantes de Morena siguen el camino de “Los Malenos”, pues el infierno los espera.

Comentarios

comentarios




Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *