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Lunes, 24 de Setiembre de 2018
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Escenarios: El segundo aire

  • El segundo aire

  • Derrotados y felices

  • De nuevo priistas sonríen

 

LUIS_VELAZQUEZUNO. El segundo aire

 

Los priistas están en un segundo, tercero aire.

Si en el año 2016, la yunicidad azul les quitó la gubernatura y entristecieron, cuando el 1 de julio perdieron todo, absolutamente todo, cosas raras y extrañas de la vida, están felices.

Simple y llanamente, sienten que resucitaron.

Ahora, por ejemplo, creen que gracias a MORENA y AMLO y Cuitláhuac García les quitaron un peso de encima y de nuevo recuperaron su caminar como cisnes y pavorreales, cuando antes, caray, durante unos veinte meses caminaban como totoles de rancho, mejor dicho, como canguros, con la cabeza escondida, huyendo de los reflectores y de “los pinches reporteros” como les llamaba Arturo Bermúdez Zurita.

Una vez merodean en los cafés habituales, aun cuando, todo indica, en su nueva vida prefieren los cafés de moda y en moda, aunque estén lejos del primer cuadro de la ciudad.

Andan tan felices que la sonrisa ha vuelto a sus labios y a sus ojos.

Sienten que el aire que respira está lleno de libertad y se sienten inflamados en la alegría de vivir, así hayan perdido la gubernatura y las curules locales y federales y las dos senadurías.

 

DOS. Han vuelto a la vida…

 

La felicidad de los priistas se debe, entre otras cositas, a que la pesadilla de dormir en el penal de Pacho Viejo, donde hay unos treinta duartistas, se ha vaporizado con el triunfo en las urnas de MORENA.

Incluso, y cuando trascendiera la libertad para la profe Elba Esther Gordillo, están seguros, segurísimos de que pronto, “antes de que el gallo cante tres veces”, su jefe máximo, Javier Duarte, recuperará la libertad.

Se basan, entre otras cositas, a que Elba Esther estaba acusada por los mismos delitos que Duarte, como son delincuencia organizada y lavado de dinero.

Pero, sobre todo, porque si durante unos veinte meses muchos de los jefes tricolores han andado a salto de mata, con bajo perfil, con un amparo en la boca, temerosos de ser aprehendidos a la

salida de un restaurante o de un motel, en carretera, comprando ropa fina en una plaza comercial, el miedo “y el miedo al miedo” se ha pulverizado.

Han vuelto a la vida, pues.

Y hasta ellos mismos se pitorrean del tiempo huracanado vivido, sufrido y padecido, tiempo aquel cuando, por ejemplo, el diputado federal, Jorge Carvallo junior, gritara en una reunión en los días de la campaña electoral:

“En aquel lado, los perseguidos, y en este (donde estoy yo) los protegidos de Dios”.

 

TRES. Pronto serán políticos izquierdosos

 

Tan es así que ya están planeando su futuro inmediato y su paraíso terrenal, claro, MORENA.

De entrada, se están declarando militantes de izquierda recordando, por ejemplo, sus años estudiantiles, tiempo cuando la mitad de los jóvenes y la otra mitad se declaraba socialista, hijo de Ernesto “El che” Guevara, lector de Carlos Marx y admirador recalcitrante de Lázaro Cárdenas.

Segundo, y como a muchos “el tiempo ha ganado”, entonces, piensan que con su experiencia, cabildeo, capacidad operativa para maniobrar, fogueo en el campo de batalla, conocedores de la administración pública, bien podrían desempeñarse como asesores de los secretarios del gabinete legal del góber electo.

Y/o en todo caso, asesores de los subsecretarios o directores.

Unos, por ejemplo, están tendiendo sus redes y moviendo relaciones y contactos levantando la mano.

Otros, tienen su biografía lista para entregarla a los nuevos funcionarios una vez salga el humo blanco con sus nombres.

Pero lo más importantes es que se están moviendo con libertad, seguros de que el bienio azul ya se acabó y ellos han recuperado la libertad y el paraíso perdido.

Ninguna derrota del PRI les ha causado tanta felicidad como la del 1 de julio.

 

CUATRO. Los presos felices

 

Según las versiones, en el penal de Pacho Viejo, los duartistas presos también están felices, eufóricos.

De entrada, porque aun cuando el proceso penal siga por oficio, el hecho de que la yunicidad azul se irá significa que el tinte político quedó pulverizado el primero de julio, día de las urnas, en la noche.

Y aun cuando los Fiscales General, Jorge Wínckler, y Anticorrupción, Marcos Even Torres Zamudio, seguirán, están avisados de que los dos serán destronados.

El primero, con un juicio político por aquí tomen posesión los 29 diputados locales de Morena, y el segundo, cuando la futura secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, inicie su cabildeo en la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

Y entonces, las rejas del penal de Pacho Viejo serían, digamos, abiertas para todos ellos.

Y si algunos llevan más de un año privados de su libertad, los días por venir anuncian vientos favorables.

Y más, porque en la desventura nada inflama tanto el corazón y las neuronas como la esperanza y la fe, pues, además, tanto Wínckler como Marcos Even estarán ocupados en su defensa.

Es más, aun cuando siguieran se moverían con tiento, sin la misma ponzoña, con los políticos enclaustrados en Pacho Viejo.

 

CINCO. Lo más importante de la vida

 

Bien dice el proverbio bíblico: “Ni hay enfermedad que dure cien años ni enfermo que los aguante”.

Además, nada más sabroso en la vida que vivir en libertad y en paz y tranquilidad, con la sopita bien calientita en casa, unas tortillitas, un bistecito y dando de comer a la mascota de los niños.

Para los priistas y más, mucho más para los duartistas, ha sonado la hora de la libertad.

Y si Cuitláhuac García, el góber electo a quien llevaron al triunfo en las urnas con su voto, les paga el favor, es de lo menos.

Ellos, al perder, como en los juegos, salieron triunfantes.

Ganó Cuitláhuac, AMLO, y los diputados locales y federales y los senadores de Morena, y ellos también.

Es decir, ganaron todos, lo más importante en política y en la vida, como es la libertad.

 

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