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Xalapa

Escenarios: Los Yunes rojo y azul

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  • Breve balance de los dos

  • Nada para nadie hoy

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A estas alturas de la vida, Héctor Yunes Landa, candidato priista a la mini, carga menos negativos políticos que su primo hermano, Miguel Ángel Yunes Linares, abanderado de la alianza PAN y PRD a la silla embrujada del palacio de Xalapa.

Por ejemplo:

El Yunes azul tiene en contra a una parte del CDE del PAN, pues hasta la esperanza les ha arrebatado.

Incluso, por eso mismo, Gerardo Buganza Salmerón, Juan Bueno Torio, Alejandro “el Pipo” Vázquez Cuevas y Alba Leonila Méndez Herrera, renunciaron al partido Acción Nacional, en unos casos, luego de toda la vida en la derecha.

Y más aún porque cada de ellos representa una corriente política arraigada en alguna región de Veracruz.

Buganza en la zona de Córdoba y una parte del norte de Veracruz.

Bueno Torio en la región de Córdoba que se extiende hasta Huatusco, por ejemplo.

“El Pipo” en Xalapa.

Alba Leonila en la sierra de Misantla, en uno de cuyos municipios, Atzalan, fuera regidora y presidenta municipal, además de diputada local y dos veces diputada federal.

Más todavía: el ex presidente del CDE del PAN, Enrique Cambranis, diputado federal, marcó su raya del Yunes azul, con todo y que lo miraba como un posibilidad para la alianza del PAN y PRD, de la que es promotor desde el año 2013 con las candidaturas a alcaldes.

Todavía peor: el Yunes azul es candidato a la mini de la alianza PAN y PRD.

Pero el PRD en Veracruz está convertido en un simple cascarón. Muchos, demasiados, han sido los pleitos internos por el poder político con el desprestigio consiguiente, y por añadidura, las grandes rupturas. Arturo Herviz, Juan Vergel, Elías Miguel Moreno Brizuela y Enrique Romero Aquino, por ejemplo, fuera del partido amarillo.

Lo peor: en la elección de diputados federales, la Morena de Andrés Manuel López Obrador ganó dos curules y el PRD solo una. Incluso, hasta perdió la curul en Xalapa.

Más aún: en la percepción ciudadana está claro que la izquierda en Veracruz está en Morena, pues el PRD se desgajó.

Tantito peor: los expertos electorales vislumbran que el voto del hartazgo ciudadano en la elección para mini/gobernador el 5 de junio iría a MORENA, con Cuitláhuac García como candidato, el maestro de la UV que sorprendiera en los comicios por el Congreso de la Unión.

Tales circunstancias son negativos del Yunes azul.

 

2

El Yunes rojo tiene un terrible negativo: es candidato del PRI donde milita Javier Duarte, el gobernador más desacreditado en la historia, a tal grado que anda a salto de mata evitando lugares públicos en que lo puedan abuchear, luego de la experiencia desagradable en el café “La Parroquia”, de la avenida Independencia, en el puerto jarocho, en que se pitorrearon de él… y en ausencia.

El duartismo, entendido como el Maximato fidelista y la Decena Trágica, doce años seguidos en contra de Veracruz.

Y si tal negativo del Yunes rojo es peor que la cruz a cuestas camino al Gólgota, el negativo del Yunes azul está, además, que los otros candidatos a la mini (Juan Bueno, El Pipo y Alba Leonila) le restarán votos, pero más aún: el negativo de su personalidad temperamental, ave de tempestades.

 

3

La fama pública del poder corruptor del Yunes azul alcanzó su plenitud cuando fuera candidato a diputado federal por una demarcación en el Distrito Federal y perdiera.

Y perdiera ante Marcela Lombardo, la hija de Vicente Lombardo Toledano, el fundador de la CTM con Fidel Velázquez, el ideólogo comunista que fuera, el feroz crítico del sistema político, pero también, su Narciso Mendoza.

Entonces, y según lo denunciara la misma Marcela Lombardo, el Yunes azul le envió un cheque en blanco, firmado, para que renunciara a la curul.

 

4

Con seis años de diferencia entre el Yunes rojo y el azul, la fortuna del Yunes azul resulta escandalosa ante la riqueza del Yunes rojo, con todo y que se sumaran las declaraciones patrimoniales de él, su esposa y su hija Andrea.

Además, según la biografía política, el Yunes azul tiene un pasado más, mucho más escandaloso que el Yunes rojo.

Y como el pasado siempre regresa, por eso en el búnker priista resucitaron a Sonia Sánchez, ex esposa de Patricio Chirinos Calero, con el único objetivo de rafaguear a tiro por viaje al Yunes azul, que ambos se conocen.

 

5

El Yunes azul aspiró a la candidatura priista a gobernador con Patricio Chirinos y fue descarrilado luego de perder 107 presidencias municipales como líder priista.

También quiso la candidatura panista a gobernador y perdió en el año 2004 ante Gerardo Buganza Salmerón en la contienda interna.

En el año 2010 fue candidato azul a la gubernatura y Javier Duarte lo derrotó.

Ahora, va por la cuarta.

El Yunes rojo soñó con la candidatura priista en el año 2010, pero Fidel Herrera nombró por dedazo, fast track, a Javier Duarte.

Ahora va por la segunda oportunidad.

 

6

El Yunes azul siempre soñó con la senaduría y nunca lo ha sido, aun cuando su hijo Fernando llegó.

El Yunes rojo es senador con licencia.

 

7

Hay un encabronamiento ciudadano en contra de Javier Duarte, y por añadidura, en contra del PRI.

Y con tantos negativos del Yunes azul, el voto del hartazgo se irá por el candidato de Morena, Cuitláhuac García.  

Y aun cuando sería un milagro que Cuitláhuac ganara en las urnas, pues el PRI tiene 800 mil votos duros (más los que se acumulen, más el activismo campesino de la CNC), cimbrará con todo al Yunes azul.

No obstante, según un experto electoral, la moneda electoral está en el aire.

Hoy, a unos días de iniciar la campaña, el Yunes rojo ni el azul pueden sentirse ganadores.

Es más, el pronóstico se anuncia tan devastador como sorpresivo.

Primero, el abstencionismo que en otras ocasiones y para la elección de gobernador ha quedado entre el 42 y el 45 por ciento.

Segundo, el número de indecisos al día de hoy llega al 28 por ciento que significa algo así como un millón de sufragios, considerando que casi votan 4 millones.

Y tercero, el sufragio está demasiado pulverizado, y por tanto, el experto mira el resultado del 5 de junio en tercios.

Un tercio para el Yunes rojo. Otro tercio para el Yunes azul. Y otro tercio para Cuitláhuac, y a partir de ahí, el voto que cada quien pudiera trabajar en la jornada electoral, en la inteligencia de que la diferencia entre el ganador y el perdedor será de unos dos puntos.