xalapa
22
Search
Sabado, 22 de Setiembre de 2018
  • :
  • :

Escenarios: Manotazo de Flavino Ríos

•Desafía al cacique del SNTE

•Titular de la SEV, a prueba

LUIS_VELAZQUEZI

Flavino Ríos Alvarado ha dado el primer manotazo como secretario de Educación en Veracruz.

Simple y llanamente despidió a Ruth Callejas Roldán como ideóloga de las escuelas particulares, hija del cacique magisterial y legislativo Juan Nicolás Callejas Arroyo, dueño de la sección 32 del SNTE desde hace 32 años.

Pero además de marcar su raya con Callejas Arroyo, también la estableció con su antecesor, pues Adolfo Motita solapó tanto al padre como al hijito, Juan Nicolás Callejas Roldán, el nuevo virrey del SNTE, y desde luego, a Ruth Callejas, incluso, hasta en su viajó a Dubai.

Ahora falta ver si Flavino se mantiene en su postura, pues está desafiando a uno de los caciques que tanto beneficio ha retribuido al sistema político priista estatal.

Por ejemplo, la parcela de poder que desde varios trienios anteriores Callejas Arroyo tiene con la subsecretaria Xóchitl Osorio.

Por ejemplo, los más de mil 500 profesores comisionados que Motita tenía para satisfacer los caprichos de Callejas Arroyo, entre ellos, reporteros.

Por ejemplo, una SEV arrodillada a los caprichos de Callejas Arroyo sólo porque Motita pensaba que así brincaría a la rectoría de la Universidad Veracruzana y, en automático, a la candidatura a gobernador.

Por ejemplo, falta conocer si Flavino despedirá a los nueve familiares de Motita (su esposa, su hermana, sus primos y las esposas de sus primos, con salarios de hasta 32 mil pesos mensuales) que durante los últimos cuatro años tuvo en la nómina.

Pero, además, falta saber si Flavino aplicará la ley de Responsabilidades de Funcionarios Públicos para que, mínimo, los familiares de Motita devuelvan la lana usufructuada.

Por ejemplo, falta conocer si Flavino permitirá que el subsecretario de Educación, Nemesio Domínguez Domínguez, siga manteniendo a su “Jaula de las locas” (así le llaman las secretarias) donde tiene a unos diez metrosexuales a sus servicios para alcanzar la felicidad, como decía Motita de su complicidad con Renecio.

Por ejemplo, falta saber si de igual manera Flavino interpondrá una demanda para que los diez dandis de Renecio devuelvan el dinero percibido.

Por ejemplo, falta saber si la actitud de Flavino ante las irregularidades denunciadas por la Auditoría Superior de la Federación, ASF, de más de 6 mil millones de pesos federales cometidas por irresponsabilidad, indolencia, negligencia y/o complicidad de Gabriel Deantes Ramos, ungido como secretario de Trabajo y Previsión Social, y Édgar Spinoso Carrera, listo para la candidatura a diputado federal por el distrito de Martínez de la Torre, señalados por Javier Duarte como “defraudadores de mi confianza”.

Y más, mucho más, porque la ASF tiene abierto el caso, sigue hurgando, y como proclama su lema, los sospechosos podrán estar tres, cuatro, cinco metros bajo tierra; pero la investigación continúa y si salen culpables, entonces, el gobierno federal procederá contra los bienes de sus familias, como en el caso de Dantes y Spinoso que hay suficiente tela de donde cortar.

II

Con Motita, la SEV estuvo al servicio de Callejas Arroyo.

¿También con Flavino?

Bueno, aun cuando rara vez una golondrina anuncia el verano, habría de otorgar el beneficio de la duda al nuevo titular de la dependencia.

Y más ahora con el despido fulminante de Ruth Callejas Roldán, pues ya basta de que los políticos crean que las oficinas del gobierno son para saquear el erario público, que proviene del impuesto del contribuyente.

Faltará ahora esperar la reacción del cacique magisterial y legislativo, y más cuando en el mes de diciembre cabildeó el paquete completo de las reformas duartistas, que incluyeron la mini gubernatura de dos años, la Fiscalía de nueve años y la reelección de diputados y ediles por cuatro periodos consecutivos para gobernar y ejercer el poder durante 20 años seguiditos, valiendo un cacahuate el “Sufragio efectivo, no reelección” de don Panchito Madero.

De algún modo el dinosaurio caciquil reaccionará.

Pero ahí se medirá la talla y la firmeza política de Flavino Ríos, quien merece el reconocimiento por su decisión.

Claro, falta que siga dando manotazos porque Motita dejó la SEV convertida en un lodazal, un cochinero, un tráfico de influencias.

Y todavía más hundió a la educación en el sótano de la calidad educativa.

III

Con Ruth Callejas Roldán a cargo de la política educativa estatal para las escuelas particulares bastaría referir un dato alarmante, apocalíptico para el destino de la población juvenil de Veracruz:

El número de universidades privadas llegó a 242 según una estadística de la Secretaría de Educación Pública.

Y cada RVOE significaba una negociación económica.

Pero, además, resulta preocupante que en la mayoría de los casos la SEV de Motita, vía Ruth Callejas, autorizara facultades con las carreras saturadas en el mercado local, regional y estatal, como son, entre otras, Derecho, Medicina, Odontología, Contaduría, Administración de Empresas, las ingenierías y Comunicación.

Y es que así, cierto, los mercenarios de la educación invierten menos; pero, al mismo tiempo, con la bendición de la SEV, ofrecen carreras que sólo llevan al fracaso juvenil y convierten a las universidades en fábrica de desempleados.

Por eso, incluso, el despido de Ruth Callejas es insuficiente, pues también merece la aplicación de la ley de Responsabilidades de Funcionarios Públicos y, por añadidura, de Motita, quien la solapó a partir de sus intereses políticos.

IV

El desafío para Flavino Ríos es gigantesco. Ya veremos si logra un milagro en los dos años que restan al duartismo, pues todas y cada una de las secretarías del gabinete legal tendrán dos órdenes superiores inaplazables.

La primera, ganar las elecciones de diputados federales, y en el caso de Flavino, para favorecer a su enemiga pública número uno, como es Guadalupe Porras y/o su hijito, el diputado local Ciro Félix Porras.

Y la segunda, ganar la elección del mini gobernador de dos años.

Por tanto, general de cinco estrellas con tantas batallas en el pasado inmediato, Flavino tendrá el mundo encima para, digamos, rescatar la calidad educativa.

Lo único que podría hacer es ajustar cuentas con Motita y sus pecados mortales, tolerados, además, por el jefe máximo.

Además, si en el viaje político que ha iniciado Flavino también le entra al delirio y a la fantasía y a la locura utópica de la mini gubernatura, entonces, la educación se terminó de joder.

El duartismo quedará así como el peor sexenio para la educación en la historia local.

Comentarios

comentarios




Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *