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Escenarios: Un día más sin Moisés Sánchez

•La historia de Goyo se repite

•Rebasados, Bermúdez y el procu

Luis Velázquez

08 de enero de 2015

LUIS_VELAZQUEZI

Del viernes 2 de enero, a las 7 de la noche, a la fecha, un día más sin Moisés Sánchez Cerezo, el reportero secuestrado en su casa de Medellín.

El martes 6, Medellín amaneció sitiado por la Policía Ministerial y luego se llevaron a los 36 policías municipales a Xalapa, considerando, claro, que según el presidente Enrique Peña Nieto los malandros han filtrado a tales cuerpos policiacos en el país, cuando, bueno, según el senador Manuel Bartlett Díaz, garantizar la seguridad en la vida y en los bienes depende en mayor parte del gobierno federal.

Se llevaron a los policías municipales de Medellín para una investigación escrupulosa uno por uno.

Y así, derivar conclusiones a partir de que uno y otro se contradigan y pudiera emerger una pista, un rastro a seguir, la huella de un sospechoso.

Quizá, incluso, para que a partir del interrogatorio científico desprendan si el alcalde Omar Cruz, panista de 29 años de edad, cumplió su amenaza de muerte en contra de Moisés Sánchez por el periodismo que ejercía desde “La Unión”, el medio que financiaba, con su tiendita de abarrotes, donde vende Frutsis y Pingüinos, y como un simple “conductor de taxi”.

Desde luego, y en una primera lectura la mayor parte de los policías serán liberados. Pero mientras tanto, el operativo habrá impactado en Los Pinos.

Es más, con el caso de Moisés se está repitiendo la misma estrategia de cuando el reportero policiaco, Gregorio Jiménez de la Cruz, fuera secuestrado, desaparecido, mutilado, ejecutado y sepultado en una fosa clandestina en Las Choapas.

II

Uno. Aquel entonces el secretario de Seguridad Pública y el procurador de Justicia viajaron a Coatzacoalcos para reunirse con la familia.

Ahora también, el procurador fue a Medellín a garantizar a la familia que él se encargaría del regreso del reportero a casa, vivo y sano.

Dos. En aquella fecha, el gobernador se reunió con la familia de Goyo. Y ahora, de igual manera, con la familia de Moisés, sÓlo que la foto de la cumbre en el WTC de Boca del Río fue oficializada y publicada en los medios.

Tres. En los días del crimen de su secretario particular, la (ex) presidenta municipal de Alvarado, Sara Luz Herrera, juraba y perjuraba que era inocente y tenía las manos limpias de sangre.

Hoy, el alcalde de Medellín “se corta las venas” diciendo que es inocente.

Sara Luz está presa en el penal de alta seguridad de Amatlán de los Reyes, acusada, además, de sus ligas con los malosos.

Cuatro. En la carretera de Soledad de Doblado a Paso del Macho apareció el cadáver de un hombre. A la fecha, ningún boletín de la secretaría de Seguridad Pública y la procuraduría de Justicia sobre su identidad.

En el caso del secuestro, desaparición, asesinato y sepultura en una fosa clandestina de la niña de 5 años, Karime Alejandra, de Coatzacoalcos, estaba identificada, pero como se atravesó en Boca del Río la cumbre de los senadores priistas, el asunto fue reservado y se hizo público luego de que los legisladores se retiraran a la ciudad de México, su sede de operaciones.

Cinco. Desde la desaparición de Moisés Sánchez han transcurrido 6 días al momento y no obstante continúa sin aparecer.

Tantos días en el silencio, en la incógnita, en la cardiaca espera solo alimentan una posibilidad extrema.

III

Ayer miércoles, Peña Nieto viajó de Washington, donde se entrevistara con Barack Obama y la agenda, entre otros puntitos, fueran los 43 estudiantes normalistas de Ayotzinapa desaparecidos al momento, luego de 3 meses y días.

El presidente de la república estuvo aquí para conmemorar la promulgación agraria de 1915 y se topó con la misma realidad que en otras latitudes de la nación: el secuestro de un reportero más, luego de los 10 ejecutados en el duartismo, más de 4 desaparecidos, más los exiliados, más los despedidos en los medios y que son la herencia de la primera vocera, la llamada Juana de Arco del siglo XXI en Veracruz.

La noticia principal en los diarios locales el día de hoy es Peña Nieto en la tierra jarocha.

Por eso, digamos como hipótesis, que si alguna liga hay entre el cadáver tirado en la carretera a Paso del Macho y el reportero de Medellín, quizá trascenderá en las próximas horas.

También puede seguir pasando las horas y los días sin un resultado concreto y específico.

Días, mejor dicho, años difíciles y ríspidos para el secretario de Seguridad Pública. La realidad lo ha trascendido por completo, por más Fuerza Civil, con los policías mejor pagados del país, a sus órdenes.

Es más, diríase que a estas alturas, su permanencia en el cargo es dañina para el barco duartista. Simple y llanamente, la dependencia lo ha rebasado y dejado sin credibilidad, sin respeto, sin la confianza ciudadana y atrapado en un círculo vicioso.

No puede. No ha podido pacificar Veracruz, como pudo lograrlo Fernando Gutiérrez Barrios en 40 días de gobernador (de diciembre de 1986 al 10 de enero de 1987), cuando encarceló a un par de caciques (Luis Rivera Mendoza, de la sierra de Huayacocotla, y Cirilo Vázquez Lagunes, del sur del estado) y los otros huyeron a otras entidades geográficas.

Ahora, claro, con circunstancias peores, pues como repite Peña Nieto, los policías municipales y alcaldes están filtrados por los señores de la droga, y ellos gobiernan y mandan en el Estado de Derecho que al decir del ex secretario de Gobernación y de Educación Pública y ex gobernador de Puebla, Manuel Bartlett a CNN, ha mudado en un Estado Fallido.

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