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Viernes, 18 de Agosto de 2017
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Expediente 2017: Aburridora a Yunes

LUIS_VELAZQUEZ
Luis Velázquez
19 de julio de 2017

El Peñismo está aplicando “la aburridora” a la yunicidad. Una y otra y otra vez les hacen dar vueltas cabildeando la entrega de recursos adicionales y etiquetados. Y siempre les ponen pretextos. Que te falta aquello. Que hay información limitada. Que el trámite está equivocado. Que falta un documento. Que por qué están gastando tanto. Que están excedidos en el pago de salarios.
El caso es que siete meses y 19 días después, las finanzas públicas siguen igual de tronadas, como las dejara Javier Duarte. Y ni una lucecita asoma en el largo y extenso túnel de la burocracia. Mejor dicho, del tortuguismo ex profeso.
El muro Donald Trump se ha levantado para el gobierno de Veracruz en la Unidad Coordinadora de Entidades Federativas de la secretaría de Hacienda y Crédito Público. Allí, una mujer, la jefa máxima, la mismita que trata con todos y cada uno de los gobernadores, les está haciendo más pesada la cruz a cuestas.
Y más, en la medida que se acerca, en unos meses, la sucesión presidencial, y la elección de los candidatos a diputados locales y federales, senadores y gobernador de seis años.
Incluso, hay quienes afirman que han visto atribulado a Miguel Ángel Yunes Linares. Casi casi, como si la cruz fuera demasiado dura, llena de clavos ardientes.
Y más, luego de que durante más de veinte años buscara el trono imperial y faraónico para llegar ahora luego del huracán duartista.
Claro, todos saben que el jefe máximo de la revolución azul es bragado, peleador callejero, fajador de cantina, y por el contrario, entre más pesada la carga más se le fermentan los intestinos, y más lucha.
Pero ya van siete meses así, ya cayó la primera secretaria de Finanzas y Planeación, Tula Guerrero, y el bienio azul ha entrado al mismo camino errático de Javier Duarte. Seis secretarios en menos de un sexenio.

HACIENDA, IMPLACABLE CON YUNES

Los jefes de SEFIPLAN son quienes tocan puertas en la Unidad Coordinadora de Entidades Federativas.
Algunas veces, el mismo gobernador ha estado al frente.
Y de frente, les ha dicho:
“Ustedes fueron muy consecuentes con Javier Duarte. Pero con nosotros, son muy duros. Y no se vale”.
Y no obstante, Hacienda sigue presionando. Quizá, acaso, para descarrilar los nervios.
Por ejemplo, nunca Javier Duarte y los duartianos pagaron las cuotas que por ley han de cubrirse al Seguro Social, al Issste, a Hacienda con el Impuesto Sobre la Renta, al SAT, al Instituto de Pensiones.
Y ahora, cuando con Yunes están pendientes y cumplen “al pie de la letra”, y la Unidad Coordinadora les revisa los documentos para desatorar los recursos etiquetados, se van a la yugular preguntando por qué están gastando tanto en el pago al IMSS, y al ISSSTE, Y a los demás.
Y les explican el antecedente de que Duarte nunca pagó y siempre se le pasó ofreciendo que luego pagaría, y de cualquier forma, siguen duros.
“Es que están inflando la nómina” les dice Hacienda, y SEFIPLAN explica que simple y llanamente están cubriendo salarios pendientes que dejara Duarte y pagando lo que de hecho y derecho debe pagarse en tiempo y forma porque son compromisos contraídos desde tiempo histórico.
Cierto, cierto, cierto, de acuerdo con la ley, Hacienda sigue depositando de manera puntual el dinerito de las participaciones federales y que antes Duarte desviaba con la llamada “Operación licuadora” y que ahora la yunicidad entrega los primeros cinco días de cada mes como está contemplado en la normatividad jurídica.
Pero al mismo tiempo, los recursos etiquetados y adicionales son regateados.
Y entre más se acerque el proceso electoral del año entrante que iniciará, según el Instituto Nacional Electoral, hacia el mes de noviembre, más dura Hacienda se volverá.

DESCARRILAR A YUNES

Todo indica, entonces, que Hacienda está aplicando “la aburridora” a la yunicidad.
Incluso, y cuando los reclamos han llegado más alto, Hacienda siempre refiere que hay una mesa de negociación con el gobierno de Veracruz y, cierto, la hay, existe, pero en un túnel burocrático sin precedente.
Tal cual, SEFIPLAN está operando sin el flujo necesario de recursos.
Y en la escasez, sin ningún margen de maniobra, digamos, para que algún funcionario yunista pudiera caer en la tentación de un negocio lícito e ilícito, como fue tan habitual en el sexenio anterior.
Simple y llanamente, no hay dinero en las arcas que pudiera prestarse a un cochupo.
Por el contrario, pareciera que la Federación tiene a Yunes Linares contra la pared, pues con lupa le están siguiendo, además, el destino final a los fondos federales de por sí etiquetados, pero que jamás le aplicaron a Javier Duarte que mes con mes saqueaba las arcas, sin ningún impedimento técnico, como si el gobierno de Veracruz fuera una gran hacienda porfirista de su propiedad.
Así, podría, quizá, entenderse el doble juego federal con el Yunes azul.
Por un lado, el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, su amigo desde el tiempo de Jesús Murillo Karam gobernador de Hidalgo, lo recibe en audiencia a cada rato.
Y de vez en vez, hasta Enrique Peña Nieto.
Y cuando llama a la puerta de José Antonio Meade, secretario de Hacienda y Crédito Público, lo vetan.
Y vetado está.
El gobierno central estaría apostando a descarrilar a la yunicidad.

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