xalapa
22
Search
Miércoles, 18 de Julio de 2018
  • :
  • :

Expediente 2018: 
PAN y PRI

 

LUIS_VELAZQUEZ

 

hecho talcos 
Luis Velázquez
04 de julio de 2018
MORENA de AMLO fue la gran revelación en el país (y en Veracruz) el domingo electoral. Cuatro años después de alcanzar el registro como partido, la masacre cívica a sus adversarios y opositores fue bíblica.
Y más por lo siguiente:
A: La mayor parte de los candidatos a un puesto de elección popular se treparon a las valencianas de Andrés Manuel López Obrador y ganaron.
El Efecto AMLO fue demoledor. El enviado de Dios. El iluminado. El mesías esperado.
B: La mayor parte de candidatos en Veracruz sólo hicieron campaña cuando AMLO caminó la tierra jarocha.
Fueron sus damas de compañía y la buena vibra, el mejor karma, les llegó por extensión esotérica.
C: Sin hacer campaña, los candidatos del presidente de la república electo avasallaron en las urnas.
Por ejemplo, Cuitláhuac García Jiménez, gobernador electo, obtuvo un millón de votos más que el priista Pepe Yunes Zorrilla.
En el conteo rápido, el ex priista Fernando Arteaga Aponte, recibido en MORENA “al cuarto para las doce” y ungido candidato a diputado local por el distrito de Veracruz, se perfiló como un reñido adversario de la panista Marijose Gamboa, quien hacia el final de la noche ganó la curul donde jugaba la reelección.
Además, MORENA quedó con 32 diputados locales, en tanto el PAN, el partido en el poder gubernamental de Veracruz, con trece. El PRI, 3. PVEM, uno. PRD, uno.
Y en el caso de las diputaciones federales, MORENA ganó 18 curules y Acción Nacional sólo dos.
Y de postre, MORENA se quedó con las dos senadurías con Rocío Nahle y el ex priista Ricardo Ahued Bardahuil y si el panista Julen Rementería del Puerto entra será por el gran privilegio de la minoría, en las urnas fue derrotado.

AMLO ENCARNÓ LA IRACUNDIA 

Algunos candidatos priistas y verdes, sobre todas las mujeres, más intensas por naturaleza biológica y cívica, corrían de casa en casa cada día  buscando el voto, subían y bajaban en cada colonia popular y calles y avenidas.
Y, en contraparte, los candidatos de MORENA sólo estacionaban un coche en una esquina con música de Andrés Manuel López Obrador, y así ganaron.
La razón de peso y de fondo es sencilla.
AMLO fue a la contienda electoral por tercera ocasión.
Durante los últimos quince años todos los días se la pasó caminando de norte a sur y de este a oeste del país.
Y siempre del lado de los pobres.
”Por el bien de todos, los pobres primero” fue el gran discurso cuajado en el ánimo y el corazón social.
Bastaría referir que en la reciente campaña caminó en Veracruz en quince ocasiones y en cada periplo en jornadas de una semana o semana y media completita.
En tanto, los otros candidatos presidenciales llegaban y se retiraban el mismo día como ánimas en pena.
AMLO encarnó el desencanto, el hartazgo, el enojo y el rencor social del grueso de la población y lo que ningún partido ni candidato opositor quiso registrar ni menos, mucho menos, detenerse a reflexionar para reordenar la estrategia.
Además, cosa juzgada, pero el nepotismo siempre ha sido mal consejero.
Por eso la derrota de Graco Ramírez con su hijastro de candidato a gobernador en Morelos.
Y la derrota de Miguel Ángel Yunes Linares con su primogénito.
Y la cardiaca competencia entre la esposa de Rafael Moreno Valle y el perredista Miguel Barbosa en Puebla.

MASACRE ELECTORAL 

La masacre electoral de MORENA al PAN y PRI, anexos y conexos, pues los otros partidos aliados significaron una vergüenza, se calibra de la siguiente manera:
En el distrito de Medellín, el feudo de la diputada local, Mariana Dunyaska, el candidato de MORENA a diputado local fue José Magdaleno Rosales Torres.
Magdaleno cobró relevancia entre la población porque operó como una hormiguita trepado en las valencianas de AMLO y en la marca de MORENA.
Por ejemplo, siempre se movilizó con uno que otro auxiliar, amigo, vecino, cuate, familiar, en el camión urbano de pasajeros.
Y en el autobús anduvo de pueblito en pueblito levantando expectativas.
Cada vez que subía al carro de pasaje y pagaba su religioso boleto y cada uno de sus amigos y confidentes también, iban con una camisetita con el nombre de MORENA para, digamos, llamar la atención y dejar el mensaje subliminal.
Así, ganó la curul para MORENA y que en su conjunta suman treinta y dos diputados locales del partido de AMLO en la LXV Legislatura y quienes trabajarán con el gobernador electo, Cuitláhuac García Jiménez, sin el riesgo corrido en la yunicidad donde tres diputados morenistas (Sebastián Reyes, Eva Felícitas Cadena y Míriam Judith González) terminaron en el búnker panista.
La forma de operar de José Magdaleno expresa el alto grado de hartazgo social a que ha llegado la población dice el politólogo Carlos Ronzón Verónica.
Y claro, si AMLO y los suyos levantaron tantas expectativas (ganaron Los Pinos y las gubernaturas de Chiapas, Tabasco, Veracruz, Morelos y la Ciudad de México) y en el camino sexenal se desvían, entonces, el desencanto social será mucho peor al generado por Vicente Fox, Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto.

”NADIE ESCARMIENTA EN CABEZA AJENA”

En el año 2016, el PAN asestó una paliza al PRI con la gubernatura y las diputaciones locales y el año anterior con las presidencias municipales.
Pero trepada en las mieles del poder, la yunicidad panista terminó cometiendo algunos de los mismos errores del duartazgo, y MORENA se encargó de revirar la masacre electoral el primero de julio.
Nunca quisieron aprender la lección de la historia.
Por ejemplo:
Vaya paliza de MORENA con la expanista Miriam Ferráez Centeno al panista He Man Sergio Hernández Hernández, quien mareado en el poder y no obstante las denuncias de corrupción de su compañera Cinthya Lobato Calderón buscó la reelección y perdió, aun cuando, oh amado Pepe Mancha, fue como diputado pluri.
Paliza igual en Córdoba donde la presidenta municipal, la panista Leticia López Landero, se encaprichó con imponer a su hijita de candidata a diputada local y tan fregona se creyó que la hijita, mejor dicho, la alcaldesa, fue derrotada en las urnas.
Bien reza el proverbio popular, “nadie escarmienta en cabeza ajena”.
Por eso, entre otras razones sociales de peso, MORENA ganó 32 curules locales y el Partido Acción Nacional sólo nueve (Pánuco, Tantoyuca, Álamo, Perote, Huatusco, Zongolica, Boca del Río y Veracruz distritos uno y dos), y ninguna el PRI.
Y el partido de AMLO se quedó con dieciocho diputados federales y el PAN sólo dos, y el tricolor con ninguna.
Cuatro años fueron suficientes para que MORENA con AMLO entrara a Los Pinos y estremeciera a las elites políticas.

Comentarios

comentarios




Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *