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Lunes, 17 de Diciembre de 2018
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Expediente 2018: El estilo de gobernar

LUIS_VELAZQUEZ
Luis Velázquez/Parte Primera
27 de noviembre de 2018

Suetonio retrata el estilo personal de gobernar y ejercer el poder de los doce emperadores a partir del carácter, el temperamento, la forma de ser, de pensar, de actuar y de reaccionar, la bilirrubina, los caprichos y los berrinches y las obsesivas obsesiones de cada uno.
Igual, Gregorio Marañón retrata al emperador Tiberio, en su “historia de un resentimiento”.
Igual, Daniel Cosío Villegas retrata a Luis Echeverría en su libro “El estilo personal de gobernar”, publicado en agosto de 1974.
Por eso, ahora cuando faltan 96 horas para que el morenista Cuitláhuac García Jiménez se convierta en el gobernador número 76 de Veracruz quizá valdría su retrato del poder para que las 8 millones de habitantes de Veracruz, sobre todo aquellos relacionados con el gobierno del estado y/o inter-relacionados, sepan, estén conscientes de lo que les espera.
Y es que, como dice el viejito del pueblo, según son las neuronas, el corazón, el hígado y el sexo de cada persona, y por añadidura, de cada político es la forma de caminar en la vida.
Más si se considera la influencia familiar y los amigos de la infancia y la adolescencia, pues como dijera el otro viejito, Sigmund Freud, “infancia es destino”.
Por eso, las siguientes, digamos, aproximaciones a Cuitláhuac García.
Mientras a Donald Trump llaman “El Rey Zanahoria”, en base al color de su cabello, Cuitláhuac ya es conocido como “El Rey de la Salsa”, pues desde siempre se la ha pasado “moviendo el bote”, sólo que ahora, en la cancha pública, la mitad del mundo jarocho y la otra mitad se ocupan.
Y más luego de que, a tono con sus gustos, ha anunciado el regreso del Festival de la Salsa en Boca del Río, aquel lanzado cuando Salvador Manzur era presidente municipal, Javier Duarte gobernando la tierra jarocha.
Así, Cuitláhuac pasará del junior de la colonia Mácuiltépetl de Xalapa donde a los 50 años de edad, solterón, vive con sus padres, a los antros del Golfo de México.
Además, claro, andará de pueblo en pueblo en comiditas debajo de los árboles que tanto le gustan, y ni se diga, tipo Trump, ejerciendo el poder sexenal a través de tuitazos.
Y de tuitazos al nivel de Trump como, por ejemplo, aquel de que en unos días “pasaré de borrachero a cantinero” que así, así tal cual, comparara como analogía literaria al gobierno de Veracruz, mejor dicho, a la silla embrujada del palacio y al trono imperial y faraónico, pues ni hablar, es su estado emocional.

PAPÁ AMLO

De acuerdo con las versiones, Cuitláhuac solo tiene tres amigos, “uña y carne”, sus otros yo. El profe strippero, Zenyazen Escobar, la diputada local, Rosalinda Galindo Silva, y Sergio René Cancino Barffuson, quien fue su suplente y titular en el Congreso de la Unión.
A partir de ahí, y ahora cuando está “en los cuernos de la luna”, muchos amigos, bufones, lacayos, plumíferos y barbies aparecerán, han aparecido, en su cancha.
Salsero, también dicen que es un hombre bipolar, que suele cambiar de opiniones y decisiones.
Por ejemplo, la versión de que al biólogo Pablo Robles Barajas le garantizó la secretaría del Medio Ambiente y “lo dejó vestido y alborotado” porque la destinó para una mujer.
Incluso, cuando lo confrontaran padeció amnesia.
Es más, en nombre de la bipolaridad, también es contradictorio, a menos, claro, que su conducta debiera explicarse a partir de que tiene en la sangre y las neuronas el ADN priista del autoritarismo.
Caso, por ejemplo, del golpe de Estado infligido al diputado Amado Cruz Malpica para descarrilarlo como coordinador de la bancada legislativa de MORENA, con todo y que Amado Cruz es amigo de Andrés Manuel López Obrador desde su tiempo de jefe de Gobierno en la Ciudad de México.
Y contradictorio, porque su decisión golpista resulta inexplicable, totalitarismo puro.
Y de ñapa, un hombre que ante los vendavales “suele lavarse la mano”.
Peor aún, además de jugar con la gente (a varios prometió cargos públicos y los excluyó), celoso de que otros políticos de la izquierda tengan capital político propio, autonomía e independencia que pretende ganar así nomás porque es gobernador, también se guarece, blinda y protege con el sonsonete consabido de que AMLO así se lo ordenó y que papá AMLO rescatará a Veracruz.
Peor aún, al grado de la locura de decir que el asunto del narcotráfico y los carteles disputando la jugosa plaza estatal corresponde a la Federación y en ningún momento al gobernador.
Papá AMLO, papá AMLO, y mientras, Cuitláhuac bailando salsa.

POLÍTICO QUISQUILLOSO

Celoso de los políticos de la izquierda con luz propia, también suele sembrar la cizaña.
Ha de volverse al caso del operativo a través del profe Zenyazen Escobar para tumbar a Cruz Malpica orquestado con el diputado Javier Gómez Cazarín, el antiguo vendedor de automóviles a destajo en el sur de Veracruz, y uno de cuyos atributos, igual que su homólogo José Manuel Pozos
Castro (priista, perredista, panista y Moreno remiso) es “tirar incienso a Cuitláhuac” y lo que expresa el otro rostro sicológico del góber electo, como es la sensibilidad al chocholeo y el halago.
Es decir, que Cuitláhuac está aprendiendo y rápido el tejemaneje político, pues en el caso de la caída de Cruz Malpica (lo excluyeron de las Comisiones legislativas más importantes) y el ascenso de Gómez Cazarín fue una operación triangulada.
Como quien dice, el hombre que “tira la piedra y esconde la mano” para que así nadie lo culpe ni lo inculpe ni menos, mucho menos, lo acuse con papá AMLO, y/o en todo caso, mamá Rocío Nahle, pues papá Atanasio lo aprueba en todo.
Cuitláhuac, entonces, atrás, de su propia gloria.
“La gloria eres tú” se llamaba la antigua canción exitosa.
En tanto, el góber electo sigue utilizando la palabra y el discurso político como una metralleta como, por ejemplo, la orden fulminante a su secretario General de Gobierno y a los diputados locales para el juicio político al Fiscal Jorge Wínckler y cuya caída, todo indica, es inminente.
Y si Wínckler cae, por añadidura, caerán el Fiscal Anticorrupción, Marcos Even Torres Zamudio, y el Fiscal de los Desaparecidos, Eduardo Coronel junior.
Así, y por lo pronto, juega Cuitláhuac. Su estilo personal de ejercer el poder. El carácter y el temperamento y la sangre como eje central y decisivo para entender y comprender la conducta de un hombre público que luego de veinte años de predicar en el aula la verdad se encaramó a la política y en un dos por tres alcanzó la silla embrujada del palacio que a la mayoría cuesta toda la vida y la mayoría nunca llega.

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