xalapa
18
Search
Jueves, 12 de Diciembre de 2019
  • :
  • :

Expediente 2019: Fuego cruzado

LUIS_VELAZQUEZ
Luis Velázquez

18 de enero de 2019

El odio, el resentimiento y las diferencias políticas y sociales continúan sacando raja entre las elites políticas de Veracruz. Con el fuego cruzado entre el gobernador, anexos y conexos, y el Fiscal, la población civil tiene demasiados vientos huracanados. Ahora, de nuevo se han raspado esa cosita llamada Comisión Estatal de Atención y Protección a Periodistas, CEAPP, y la diputada panista, Marijose Gamboa Torales.
Incluso, en el bombardeo, la CEAPP ha perdido el control emocional y los estribos. Por ejemplo, inculpar a la legisladora de que “frena la mejora de las condiciones laborales de los reporteros en Veracruz”, bloqueando, dice la presidenta Ana Laura Pérez, las iniciativas de ley para cambiar un capítulo en la Ley Federal del Trabajo y que, bueno, caray, es facultad del Congreso de la Unión, en tanto, así fuera propuesta de la LXV Legislatura, ni baranda tocaría en las decisiones nacionales.
Además, se está olvidando la realidad real, pues desde tiempo histórico, desde siempre, los medios en Veracruz, igual que en el resto del país, es más, en el continente, pagan salarios indignos, ofensivos, humillantes, y/o como en 1910 les denominaba Ricardo Flores Magón, salarios de hambre.
Todavía peor si se considera que el cien por ciento de los magnates del periodismo, los dueños, pues, siempre advierten a un reportero que solicita aumento salarial que si quieren renunciar la puerta está abierta y afuera, en la calle, hay diez, quince, veinte trabajadores de la información esperando turno.
Peor aún.
En la historia legislativa del país, ninguna bancada local ni el Congreso federal han dignificado el trato laboral en los medios con sueldos justos, simple y llanamente, justos, y con las prestaciones sociales, económicas y médicas establecidas en la Ley Federal del Trabajo.
Menos ahora, en el tiempo de las redes sociales.
Y menos, cuando el periodismo tiende al chismorreo.
Por eso, la CEAPP está fuera de la realidad disparando sus morteros en contra de la diputada panista, cuyo único delito, en todo caso, es reclamar cuentas claras a una Comisión con diecisiete millones de pesos anuales, con sueldos de los jefes que llegan a los 70, 80 mil pesos mensuales, más viáticos y altas prestaciones, más un sueldo mensual de 40 mil pesos a los comisionados… por asistir una sola vez al mes a una juntita burocrática en Xalapa.
Las pasiones, dice el sicólogo, son y/o se vuelven torrenciales y huracanadas y los estribos se pierden.

LA CEAPP VENDE ESPERANZAS

La CEAPP bombardea a la diputada asegurando que tiene congelada una iniciativa de ley para que la dichosa Comisión “tenga mayores facultades en el tema de revisar las condiciones laborales de los compañeros”.
Se trata de una faramalla demagógica, populista, mesiánica, irreal, utópica fuera de la realidad.
A: Ni la secretaría de Trabajo y Previsión Social ni las Comisiones de Derechos Humanos (en nombre, digamos, de la solidaridad humana y la república amorosa) y de Trabajo y Previsión Social del Congreso local, han sido capaces de revisar las condiciones contractuales de los trabajadores de la información con los propietarios de los medios de norte a sur y de este a oeste de Veracruz.
Menos, mucho menos, la CEAPP, cuya fuerza institucional ni los talones pisa ni pisará, digamos, a la secretaría del Trabajo y Previsión Social.
Además, la famosa versión de que cuando un reportero, fotógrafo, editor, por ejemplo, demanda a un empresario periodístico basta una llamada del abogado a la secretaría de Trabajo para que la Junta de Conciliación y Arbitraje (ahora se llaman de otro modo) archive para siempre la denuncia laboral.
B: Javier Duarte decía que en Veracruz hay ocho mil trabajadores de la información y con la mayoría de los medios con dueños, y dueños prósperos y exitosos, que pagan salarios jodidos, ninguna autoridad ha podido modificar las condiciones laborales.
Y más cuando la imagen de los políticos depende en una parte de los medios.
C: Digamos, sin conceder, que la CEAPP tuviera facultades “para revisar las condiciones laborales de los compañeros” sería vista como una vacilada por los magnates del periodismo.
Y más si reclamaran pagos decorosos y dignos.
Todo indica, entonces, que la CEAPP tiene problemas con el tinaco mental, y aun cuando Napoleón Bonaparte decía que la chamba de un político es vender esperanzas, caray, hasta ofensiva resulta la declaración de la presidenta ofertando el paraíso terrenal para los trabajadores de los medios con el único objetivo de zarandear a la diputada panista.
D: La CEAPP se echa incienso y dice que por ahora sólo “brindan asesoría a los periodistas que enfrentan amenazas o algún tipo de problema laboral”.
Caray, resulta insólito que la Comisión haya enaltecido o mejorado la relación laboral de los compañeros con algún medio, pues basta mirar y revisar y repasar las circunstancias de trabajo, desde el salario hasta las prestaciones, incluso, el trato, que por ahora perciben.

PROBLEMAS EN EL TINACO MENTAL

En su declaratoria mediática, la CEAAP convierte a la diputada panista en una señora “de horca y cuchillo”, mandamás, la Odorica Cienfuegos de la LXV Legislatura, y obsesionada en su contra, la inculpa de que las iniciativas de ley (irreales, utópicas) estén congeladas.
Resulta, sin embargo, que la Comisión de Atención y Protección de Periodistas del Congreso está formada, además, por los diputados Augusto Nahúm Álvarez Pellico, de MORENA, y Gonzalo Guízar Valladares, PES, y quienes desde la izquierda delirante ni modo se dejen planchar por Marijose Gamboa Torales, quien funge como presidenta.
Y más cuando Guízar Valladares se ha declarado “En el lado correcto de la historia”.
Las pasiones, tan torrenciales que son, cegaron por completo a la presidenta de la CEAAP para despotricar contra la legisladora reelecta en la curul y desde medios afines la bombardea, sin ninguna prudencia, mesura y serenidad, creyendo que así, con el rafagueo mediático, las cosas pueden cambiar o cambiarían.
Peor tantito, cuando la inculpa hasta de que “miles de despidos (de trabajadores) registrados en los medios… se vayan sin derecho a nada”…, cuando antes, mucho antes de modificar la ley con las dichosas iniciativas de la CEAPP está la secretaría de Trabajo y Previsión Social para litigar las injusticias laborales de los dueños de la prensa escrita, hablada y digital con los trabajadores.
Los funcionarios de la CEAPP, entronizada en el poder sexenal, que suele pagar honorarios desproporcionados por un cursito de cuatro, cinco, seis horas en sábado, utiliza el poder para ajustar cuentas.
Y, lo peor, rayando en la locura mesiánica como cuando el secretario Jorge Morales exclamó que desde la LXV Legislatura la diputada panista los quiere desaparecer.
El odio, permeando en la república amorosa de la Cuitlamanía.

Comentarios

comentarios




Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *