xalapa
22
Search
Viernes, 17 de Agosto de 2018
  • :
  • :

La Paila: mina de oro marcada con una cruz

Foto: Carlos Hernández

Foto: Carlos Hernández

El ganado se alimenta de pasto en las zonas bajas del cerro, donde serían destruidas 330 hectáreas para la construcción de una mina a cielo abierto.

 

Una cruz se observa en la cima de un cerro donde la existencia de oro fue hallada por un geólogo canadiense de la empresa Whitehorse -que significa Caballo Blanco en español-, desde el año 1995.
Charlie Warren, especialista en las características del subsuelo y de la corteza terrestre, viajaba en la carretera Cardel-Poza Rica, municipio de Alto Lucero.
De pronto, se detuvo. Se presume que andaba prospectando. Observó con detenimiento una roca “bastante alterada” en el poblado de Villa Rica.
Se trataba de un pequeño afloramiento de veta de cuarzo, lugar donde con frecuencia son localizados minerales.
Sobre las pronunciadas y cerradas curvas resaltaban los colores exóticos de la piedra. Tonos blancos, rojizos y amarillentos aún se aprecian desde la vía de comunicación.
Warren había reconocido una alteración relacionada a una ocurrencia mineral, algo nunca antes identificado en la zona.
Con certeza, descendió de su vehículo y tomó una muestra de la roca. La envió a un laboratorio especializado. Los resultados reportaron indicios de oro, el más común de los metales preciosos en el mercado.
Salió del estado y del país. En poco tiempo, regresó para hacer más muestreos.
El geólogo extranjero encontró elementos suficientes para constatar la existencia de un yacimiento mineral en el cerro denominado “La Paila”, antes conocido como el “Cerro de la Cruz”, lugar que era visitado cada 3 de mayo -Día de la Cruz- por gente dedicada a la construcción.
Charlie no dejó pasar la oportunidad. Hizo la solicitud al Gobierno federal para obtener un título que le diera derechos de exploración. Le fue otorgado.
Desde entonces, se empeñó en realizar “caminamientos” de campo. Recogía rocas, las mandaba al laboratorio y elaboraba mapas.
El geólogo, originario de Canadá, contrataba gente de la región para sus labores de exploración.

HERENCIA DEL TESORO

Foto: Carlos Hernández

Foto: Carlos Hernández

Tres años después, la propiedad fue adquirida por la empresa Almaden Minerals -a través de Minera Gavilán S.A. de C.V.-, misma que realizó reclamaciones adicionales para cubrir otras dos áreas, conocidas como la zona de la red central (El Porvenir) y la zona norte.
Almaden completó una variedad de estudios geofísicos, geoquímicos y geológicos y concretó 17 perforaciones de circulación reversa en el “pórfido”, -roca constituida principalmente por cristales de feldespato y cuarzo incluidos en una masa de color rojo oscuro-.
En 2001, Almaden cedió la propiedad a la empresa Noranda, misma que perforó nueve puntos centrales; sin embargo, devolvió los derechos ese mismo año, porque los resultados no fueron alentadores.
En abril de 2007, Almaden Minerals optó por Caballo Blanco y Canadian Gold Hunter, de Vancouver, misma que a su vez completó una variedad de prospecciones y perforaciones adicionales en la zona norte y el área central, bajo su filial mexicana Mineral Cardel S.A de C.V.
Se perforaron 42 pozos centrales, con al menos 30 de ellos dirigidos a la nueva área de oro en el cerro “La Paila”, descubierta por Comaplex, en 2005.
Desde 2010 hasta mediados de 2012, Goldgroup completó 193 perforaciones en siete áreas dentro de la zona norte, propiedad Caballo Blanco, que incluye a La Paila, Valle Rojo, Las Cuevas SW, Las Cuevas, Bandera S y N y Cerro Blanco.
Golfgroup no realizó ningún trabajo después de mediados de 2012.
En diciembre de 2014, Goldgroup Mining vendió el 100 por ciento del proyecto Caballo Blanco a Timmins Gold Corp.
En julio de 2016, Timmins Gold a través de su subsidiaria Molimentales Del Noroeste S. A. de C. V. vendió el 100 por ciento a Candelaria Mining Corp.
 

DESTRUCCIÓN DE 330 HECTÁREAS

Héctor Salas, geólogo de Candelaria -actual empresa a cargo del proyecto-, señala con su mano derecha, a tres kilómetros de distancia, la zona donde se encuentra el oro.
El ganado se alimenta de pasto en las zonas bajas del cerro, donde serían destruidas 330 hectáreas para la construcción de una mina a cielo abierto en el cerro “La Paila”.
En la actualidad, está por concluirse la etapa de exploración avanzada; sin embargo, aún se requieren permisos para la extracción del mineral.
“No tenemos todos los permisos necesarios aún. Tenemos los títulos de concesión minera que nos autorizan a explorar y explotar el mineral de oro que está en La Paila”, externa Héctor Salas.
Se necesitan autorizaciones de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), para el uso de explosivos y excavaciones, que permitan la producción del oro.
“Tenemos todos los permisos federales al respecto, pero nos hace falta la autorización de la Semarnat, el documento técnico unificado que en este momento se está complementando, no tenemos una fecha para introducirlo de nuevo en la Semarnat, queremos colectar todas las necesidades e impresiones de las comunidades, estamos sensibilizando nuestra operación las necesidades más profundas de la región”.
El geólogo de Candelaria Mining Corp considera que Veracruz pudiera convertirse en uno de los detonantes económicos más importantes. La ejecución del proyecto podría concretarse a más tardar en un año.
 
Foto: Carlos Hernández

Foto: Carlos Hernández

CANDELARIA COMPRA TERRENOS POR SEGURIDAD

Martín Sánchez Estrada, especialista metalúrgico de la empresa Candelaria Mining Corp, revela que se contemplan 25 terrenos en el cerro “La Paila” para los trabajos de minería a cielo abierto.
La empresa canadiense ha comprado ocho de esos predios y los otros 17 se encuentran en renta con opción a compra.
El patio y las piletas de la mina serán construidos en 90 hectáreas del cerro.
El 80 por ciento de esa superficie ya pertenece a Candelaria Mining Corp.
“En total, el proyecto es de 25 terrenos, pero gran parte de ellos ya son de la empresa”, refiere.
La compañía de Vancouver, Canadá, también compró terrenos en la localidad El Tajo, municipio de Actopan, cerca del cerro “La Paila”.
Lo anterior como parte de una medida de seguridad, no para su utilización en los trabajos de extracción de 20 toneladas de oro, durante los ocho años de operación de la mina.
“Es posible para que no seamos incómodos, la gente dice que va a haber ruido y también la desinformación, pero no por seguridad de eventos, porque cero fugas y cero consecuencias por explosiones”.
Durante un recorrido en las faldas del cerro “La Paila”, personal de Candelaria Mining compartió un video donde se observan explosiones en el cerro de “San Pedro”, estado de San Luis Potosí, sitio localizado a unos 100 o 150 metros de una iglesia y las casas; sin embargo, no se registró ningún incidente ambiental por las medidas de seguridad empleadas.

POBLACIONES CERCANAS

De acuerdo con Paulina Aguilar, antropóloga y economista de Candelaria Mining Corp, Arroyo Agrío es la comunidad más cercana al cerro y cuenta con 69 habitantes.
Allí, las vibraciones son imperceptibles por explosiones en la mina. Ya se realizaron los estudios pertinentes.
El cerro “La Paila” está rodeado de 19 comunidades, donde hay menos de 20 habitantes; 11 rancherías; dos congregaciones; y una localidad de más de 3 mil 300 habitantes: Palma Sola.
“Hicimos un censo en estas poblaciones, el cual ha sido procesado y hemos obtenido información acerca del estado y los servicios que tienen estas comunidades. Podemos localizar cuáles son sus necesidades e inquietudes”.
El censo está basado en el programa de las Naciones Unidas sobre la minería y los objetivos de desarrollo sostenible para lograr la agenda 20-30.
“Estamos coordinados con lo que los organismos internacionales están pidiendo en materia de protección a las comunidades y también para alcanzar un desarrollo que desde hace mucho tiempos se ha querido alcanzar”.

FEDERACIÓN OTORGA PERMISOS

La Secretaría de Economía (SE) otorga permisos para proyectos de minería a cielo abierto por la cantidad de empleos que generan.
Arcelio Sosa, comisionado de la dependencia federal a la supervisión de Candelaria Mining Corp para los trabajos mineros en el cerro “La Paila”, asegura que este proyecto representa una importante derrama económica para la zona.
“Estos proyectos son importantes para el gobierno federal, porque tienen que ver con la generación de empleo, con la derrama económica en la zona que se aplica”.
El servidor público recuerda que Veracruz no es un estado minero y, por ello, mucha gente se opone a los nuevos proyectos mineros, aunque estos cumplan con las normas locales, nacionales e internacionales.
La Secretaría de Economía pidió a la empresa Candelaria Mining Corp que realice una campaña informativa en las comunidades cercanas al cerro “La Paila”, cuyos trabajo iniciaron el mes pasado.
“Se están pidiendo estos complementos de darle a conocer a la gente el proceso de la explotación de una mina, que es de total desconocimiento de la zona, entonces de ahí la misma comunidad a través de encuestas deberá dar su punto de vista, pues la necesidad de empleo sí es una importancia en la zona”.
A juicio de Arcelio Sosa, la Subsecretaría de Minas, que depende de la Secretaría de Economía, se encarga de emitir las autorizaciones pertinentes para la producción de oro y otros minerales.
“Los proyectos tienen que ver con la economía del país y por lo tanto es una de las dependencias principales que tienen que ver con los permisos hacia un proyecto de este tipo”, subraya.

 

 

Comentarios

comentarios




Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *