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Domingo, 23 de Setiembre de 2018
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“Las desapariciones” del Cártel de Bermúdez

FOTO: CARLOS HERNÁNDEZ.

FOTO: CARLOS HERNÁNDEZ.

 A través de testigos protegidos, de las declaraciones de hermanos de personas desaparecidas y de “soplones” al interior de la Secretaria de Seguridad Publica (SSP) y de trabajo de campo y declaraciones ministeriales, la Fiscalía General del Estado logró reconstruir paso a paso, cómo operaba el grupo de élite del exsecretario de Seguridad Publica, Arturo Bermúdez para “levantar” y “desaparecer” todo integrante de Los Zetas, pero también, cualquier sospechoso -culpable o no- de serlo.

 

Siete meses bastaron para que el grupo “especial” de la Secretaría de Seguridad Pública de Veracruz -al mando del extitular Arturo Bermúdez Zurita- “levantara” y desapareciera a quince personas en 2013, presuntos integrantes del violento cartel de Los Zetas.
Los datos de prueba aportados por la Fiscalía General de Veracruz durante la audiencia de imputación de 16 policías de Fuerza Civil, que su única tarea era “poner” a todo civil que levantara sospecha en las calles de Xalapa, Banderilla, Rafael Lucio, Coacoatzintla, Jilotepec y Emiliano Zapata.
Primer registro
El grupo de reacción de la SSP el 7 de abril de 2013 levantó y desapareció a Héctor Jesús Hoyos Barradas, quien en ese entonces tenía 17, cuando se encontraba en la carretera Xalapa-Perote a la altura de El Rosario, municipio de Rafael Lucio.
Según la evidencia de la fiscalía veracruzana, Hoyos Barradas “levantó” sospechas al grupo de reacción de la policía, siendo detenido e interrogado de manera ilegal, donde se le encontró en el teléfono celular vínculo con un grupo criminal.
Esto fue propicio para que fuera “puesto” o entregado al grupo especial de Seguridad Pública en los bajos del puente vehicular de la Central de Abasto abordo de las patrullas SP-1698, 1769 y 1719 y que desde ese entonces, se encuentra desaparecido.
José de Jesús Martínez del Ángel 
Un 28 de abril de 2013 aproximadamente a las cuatro de la tarde, fue visto por última vez a la altura de El Gallito en Banderilla, José de Jesús Martínez del Ángel cuando fue privado de la libertad por policías veracruzanos.
Según la imputación de la FGE de Veracruz, los policías relacionaron a la víctima con el grupo delictivo de Los Zetas, al reportar los movimientos de la policia a través de un teléfono celular.
Los policías abordo de la patrullas SP-1992 y SP-1833 bajo el resguardo del extitular de Fuerza Civil en la entidad Roberto González Marín, detuvieron a Martínez del Ángel sin ponerlo a disposición, pero desde ese entonces, se encuentra desaparecido.
Tarjeta informativa de un Zeta
Alberto Huerta Acosta, de 23 años, fue privado de la libertad por policías de Arturo “Capitán Tormenta” Bermúdez Zurita, el 30 de abril de 2013 a las 10:30 horas, según las investigaciones de la fiscalía veracruzana.
A través de mensajes y llamadas, Huerta Acosta reportaba los movimientos de la policía al grupo delictivo de Los Zetas, según la tarjeta informativa de la SSP tras ser detenido en la avenida Xalapa a la altura de la Secretaría de Finanzas de Veracruz, dónde alguna vez el exgobernador Javier Duarte de Ochoa fue Secretario de Finanzas.
Huerta Acosta fue entregado a la “Fuerza Especial de la Secretaría de Seguridad Publica” que utilizaban el uniforme y los vehículos oficiales SP-1999 y SP-1979 para  desaparecer a los detenidos.
“Servir con Honradez” 
El lema de la Policía Estatal y Fuerza Civil de Veracruz no incluyó a José Ulises Martínez Fernandez, quien el 30 de abril fue detenido por el grupo de reacción en las inmediaciones de la Secretaría de Finanzas.
Martínez Fernández fue detenido cuando se “escondía” entre los arbustos del camellón central, hallando en su celular que realizaba labores de halconeo para Los Zetas, al reportar los movimientos de la policía a través de mensajes y llamadas.
Durante el interrogatorio clandestino de la policía, José Ulises dijo ser de Los Zetas y fue entregado al grupo especial de la SSP y desde entonces no se ha vuelto a saber de él.
Misma instrucción 
El 14 de mayo de 2013, Jorge Leal Amaro y Liberio Hoyos Castañeda, fueron detenidos por el guapo de reacción de la Secretaría de Seguridad Publica veracruzana cuando se encontraban sobre la carretera Jilotepec-Naolinco a la altura del municipio de Coacoatzintla.
La imputación de la fiscalía veracruzana, acusa que fueron detenidos a las 23:29 horas por el grupo de reacción y entregados a la Fuerza Especial de la Secretaría de Seguridad Pública a las 00:51 horas del 15 de mayo de 2013.
Los policías reportaron al Subsecretario de SSP Jose Nabor Nava Olguín -prófugo de la justicia y por quien se ofrece un millón de pesos de recompensa a quien coadyuve con información para detenerlo- y a Roberto González Meza, exdirector de Fuerza Civil, que ambos jóvenes dijeron pertenecer al cartel de Los Zetas al encontrar en su teléfono celular información “comprometedora”.
Ambos jóvenes fueron desaparecidos por la policía “especial” cuando fueron trasladados en un convoy de patrullas SP-1995, SP-1996 y SP-1726.
Cáncer
Tras ser detenido por “actitud sospechosa”, Uriel Hernández Vega fue detenido primeramente por el grupo de reacción de la SSP en la carretera Banderilla-Jilotepec a la altura de El Gallito.
A Hernández Vega, los policías lo interrogaron ilegalmente en Los Lavaderos, ubicado por el Palenque de Banderilla, donde dijo pertenecer al cartel de Los Zetas.
Los policías del grupo de reacción entregaron al “detenido” al uniformado con distintivo “cáncer”,  comandante de la Fuerza Especial de Seguridad Pública para que diera trámite, es decir, desaparecerlo.
Otra vez el maldito celular 
De 17 años y con un futuro comprometedor, Bibiana Hernández Moguel fue detenida por el grupo de reacción al mando del comandante Manuel Alejandro Trujillo, por levantar sospecha al ver pasar el convoy de patrullas SPV-1426, SPV-1800, SPV-1408 a la altura del Ctis 134, en Banderilla.
La adolescente fue golpeada e interrogada en un terreno de cañales de la localidad de Alborada, municipio de Emiliano Zapata, es decir, fue trasladada más de diez kilómetros de Norte a Sur atravesando por Xalapa, para que se inculpara de trabajar como “halcón” para Los Zetas.
Los policías llevaron a la joven al “punto de encuentro” ubicado en los bajos del puente vehicular de la Central de Abastos, donde el grupo especial de la SSP que tenía a cargo Roberto González Meza, dio “trámite” para desaparecerla.
“El Blck” 
José López Cervantes, “El Black” policía de la Fuerza Espacial de Seguridad Pública, un primero de julio de 2013 le entregaron a Antonio Morales Marín, quien momentos había había sido detenido por el grupo de reacción.
La imputación de la fiscalía señala que Morales Marín fue detenido en las inmediaciones de SEFIPLAN por actitud sospechosa al “tirar” un teléfono celular, mismo que fue hallado más tarde con información comprometedora.
Tras el interrogatorio ilegal que ya era costumbre, el grupo de reacción entregó a Antonio Morales al “black”, y desde entonces, se desconoce su paradero.
CEIS, la última morada 
Héctor Campos Cornelio de 16 años y Cecilia de la Cruz Luján, de 17; fueron detenidos el 13 de julio de 2013 y desaparecidos luego de su ingreso Centro de Estudios e Investigación en Seguridad (CEIS), mejor conocida como Academia de Policías de El Lencero, donde para pertenecer a la Fuerza Especial de Seguridad Pública deben aprobar la materia de desaparición de personas.
La pareja fue detenida en la carretera Banderilla-Jilotepec a la altura de la gasolinera de este último municipio, donde los policías del grupo de reacción encontraron entre sus pertenencias 300 gramos de marihuana y 13 dosis.
Ambos, fueron entregados a la Fuerza Especial de la SSP, tras un clandestino interrogatorio y llevados a la Academia de Policía abordo de las patrullas SP-1995 y SP-1996, de donde jamás se les volvió a ver.
“La Central”
Policías veracruzanos abordo de las patrullas SPV-1426, SPV-1800 y SPV-1408, tras un recorrido por la calle Ciudad de las Flores en la colonia Revolución, emboscaron el taxi marcado con el número económico 5874 y placa de circulación 5478-XCY.
En el vehículo de alquiler viajaban Carlos Alberto Ruiz Barbadillo, quien dijo ser de la célula criminalista de Los Zetas y realizar labores de “La Central”, término coloquial utilizado por el crimen organizado para hacer referencia a la base de operaciones.
Con el, viajaba Humberto Ruiz Arcos, quien recibía instrucciones de como “halconear” para el grupo delictivo.
La detención de ambos fue informada al titular -en ese entonces- de la Secretaría de Seguridad Pública de Veracruz, Arturo Bermúdez Zurita, quien ordenó a José López Cervantes “El Black”, dar el respectivo trámite.
Ambos fueron desaparecidos con todo y taxi, sin que haya rastro alguno de ellos.
Otro halcón 
José Cruz Peralta Nava, de 19 años, fue desaparecido por la Fuerza Especial de Seguridad Pública, presuntamente por realizar labores de halconeo para Los Zetas.
Peralta Nava fue detenido en las inmediaciones del centro comercial de Plaza Crystal, Xalapa, donde el comandante Manuel Alejandro Trujillo Rivera encontró información comprometedora.
Trujillo Rivera, se encuentra prófugo de la justicia y cuenta con orden de aprehensión por el delito de desaparición forzada.
El comandante policiaco entregó al detenido a Carlos Baxi Ortiz, “El Tigre”, de la Fuerza Especial de la SSP, sin que haya la fecha se tengan noticias de su paradero.
El pastillero 
Uno de los casos más controversiales de desaparición forzada imputado a 16 policías veracruzanos y a tres mandos policiacos, fue el de Jaqueline Espejo Moctezuma y el taxista Andrés Aguilar Marín.
Espejo Moctezuma formó parte de las filias de la SSP en el grupo carretero y fue privada de la libertad junto con el ruletero cuando salió del cuartel de San José.
Este peculiar caso y según la imputación de la fiscalía, a Jaqueline Espejo los policías de la Fuerza Especial pretendieron inculparla de la posesión de un pastillero con 38 dosis de cocaína que fue hallada en la caja de fusibles del taxi.
Jaqueline Espejo fue liberada tras golpearla y hablar con el director de operaciones de la policía, no así el taxista, de quien hasta el momento sigue desaparecido
“Ya valió madre”
En la audiencia inicial por el delito de desaparición forzada de 16 policías de Fuerza Civil y tres exjefes policiacos encabezados por Arturo Bermúdez Zurita, la Juez de Control del penal de Pacho Viejo, Alma Aleida Sosa Jiménez nombró a uno por uno la imputación.
Benigno Neftalí Rivera, Cirilo Hernández Ceballos; José Oscar Rodríguez Franco, Miguel Jiménez López; Silvano Martínez Rivera, Nicanor Ixmatlahua Xotlanihua; Oscar Paul Mendoza, Francisco Martínez Santiago; Crescenciano  Domínguez;  Daniel García Gutiérrez; José López Cervantes, alias comandante “Black”, comandante de la denominada “Fuerza Especial de Seguridad Pública”.
Carlos Baxin Ortiz; Evaristo Sánchez Alarcón; Dario Arroyo Elizondo; Domingo Santiago Santiago y Francisco Méndez Flores.
A la voz de la Juez, los policías al escuchar sus nombres agachaban la cabeza, se llevaban las manos al rostro, “ya valió madre” decía el “Black”, quien se encontraba en primera fila junto a su exjefe de Fuerza Civil Roberto González Meza.
La miradas de frustración, de llanto, de sentimientos encontrados, ese dolor en el pecho que los hizo recordar cada una de las quince víctimas que desaparecieron y que sus familias han buscado desde 2013 sin tener rastro de ellos.
Durante el breve receso que otorgó la Juez, Roberto González Meza se levantó, volteó a ver a los dieciséis cabizbajos policías que alguna vez gozaron de libertad e impunidad absoluta.
¡Firmes y dignos, no nos vamos a doblegar! Expresó González Meza, acompañado por el exsecretario de Seguridad Pública Arturo Bermúdez Zurita y de José Óscar Tirado Sanchez, exdirector de los Centros de Penitenciarios y de Readaptación Social en la entidad.
“No agachen la cabeza, ya estamos aquí y nuestras familias sufren nuestra ausencia”, se oía al Roberto González gritar desde el área de audiencias a los pasillos de las salas de juicios orales.
“Hicimos el trabajo que tuvimos que hacer (…) son mis compañeros, los conozco, estuvimos juntos y ya estamos aquí y vamos a ser fuertes pea salir de esto”.
“Pinches medios”, la frase que utilizó Bermúdez Zurita al iniciar su comparecencia ante legisladores del Congreso de Veracruz en noviembre de 2013, año que fueron documentadas por reporteros y fotógrafos las 15 desapariciones forzadas que hoy lo imputan, quedaron en el olvido de Roberto González Meza.
“Aquí están los medios de comunicación, esto es una injusticia (…) van por más policías, queremos justicia para nosotros y mis compañeros”, gritó a los cuatro vientos como una llamada de olvido de las quince víctimas que desaparecieron.

 

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