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Viernes, 19 de Abril de 2019
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Piden revisar la condena de más de 500 indígenas en prisión

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Foto: Fabián Delgado

El poeta ganador de la medalla Adolfo Ruiz Cortínes 2018, Juan Hernández Ramirez pidió al gobernador del estado, Cuitláhuac García y al titular del Poder Judicial del Estado, Edel Álvarez Peña una “revisión urgente” de los más de 500 reos en prisión y de origen indígena que podrían estar recluidos injustamente, por esa “torre de Babel” que su nulo conocimiento del idioma español les representa, así como su imposibilidad de  pagar una fianza, los hace permanecer encerrados.

Al acudir como testigo de honor a la presentación del Plan de Impartición de Justicia para los Derechos de Personas, Comunidades y Pueblos Indígenas, Hernández Ramírez celebró que la justicia había “estados cesgada” para los pueblos indígenas y las distintas etnias qué hay en Veracruz.

Acotó, que ahora, con la instalación de un protocolo de actuación, para quienes imparten justicia, respeten a cabalidad los derechos de los pueblos indigenas, hoy, hay motivo de celebración -dijo- entre las distintas etnias veracruzanas.

En el acto protocolario, en donde estuvieron presentes, el gobernador del estado, Cuitláhuac García, el titular del Poder Judicial, Edel Álvarez, así como magistrados y empleados judiciales, se tomó la protesta de rigor a Esmeralda Ixtla como Coordinadora del Programa de Impartición de Justicia para los Derechos de Personas, Comunidades y Pueblos Indígenas.

Ixtla, coordinadora desde el Poder Judicial  el protocolo de actuación de jueces, actuarios, secretarios y empleados administrativos judiciales para que en más cinco regiones de Veracruz donde hay población indígena, los justiciables de Veracruz tengan pleno respeto de sus derechos humanos.

Hernández Ramírez, poeta veracruzano galardonado el año anterior por su compromiso con las etnias de Veracruz y por la preservación de las Lenguas Indigenas exigió al gobierno estatal, al Poder Judicial y a la Fiscalía General del Estado una revisión exhaustiva a las carpetas de investigación de los más de 500 indigenas en prisión, pues muchos –dijo- “están recluidos injustamente” y la gran mayoría –insistió- con posibilidad de ser liberados pues sus delitos son menores, pero no cuentan con recursos para pagar su fianza.

En entrevista, Hernández Ramírez dijo que los reos se encuentran distribuidos en 17 Centros de Dirección General De Prevención Y Reinserción Social, la mayoría de ellos no contaron con el auxilio de un interprete en su lengua materna, para poderse defender de su vinculación a proceso y de los delitos que fueron acusados.

“La mayoría de los indigenas presos podrían quedar en libertad, su problema es que no tienen dinero para pagar la fianza; otros su gran traba es el lenguaje, no contaron con un traductor para apelar su condena. Le propusimos eso al gobernador, dijo que sí, no ha habido ninguna respuesta y ya pasaron dos meses”.

Juan Hernández, nacido en Colatlán, en Ixthuatlan de Madero, oriundo de la huasteca veracruzana y galardonado con el premio continental “Canto de América”, por el libro “Piedra Incendiada” dijo que mientras hay omisión gubernamental, ha existido una “resonancia social” pues varios abogados han estado apoyado la causa de revisión de causas penales de indigenas, sin cobrar un solo peso.

“Hemos encontrado que la mayoría de los indigenas que cometen un delito, es del fuero común, delitos de los llamados menores; por eso apremiamos esa mesa de trabajo institucional de revisión de carpetas de investigación, incluso, como medalla Ruiz Cortines, puedo participar como testigo presencial, pero tambien las organizaciones civiles”.

En un diagnóstico que elaboró el poeta Juan Hernández con abogados y con su equipo de trabajo, el cual fue entregado a Crónica de Xalapa resalta que en el penal de Papantla –en la región del Totonacapan- se encuentra el mayor número de indigenas presos con 114 personas, siguiendole el de Zongolica con 71, el de Chincontepec con 54, el de Amatlan con 50. En la capital del Estado, en el cereso de Pacho Viejo hay incluso cinco personas.

“Muchos con capacidad de estar fuera de prisión, pero sin acceso a recursos para la fianza, pues de quienes están en la cárcel, 470 se dedicaban al campo, 82 eran albañiles y en el caso de las 18 mujeres, sus actividades constan en labores del hogar”.

En dicho diagnóstico hay 63 indigenas recluidas por diversos delitos, 21 por lesiones calificadas, 112 por presuntos actos de pederastía, 134 por violación y 240 por homicidios dolosos, el poeta, Juan Hernández apela a que la dificultad del idioma entre imputado y juez ha sido una causal para diversas irregularidades en la sentencia.

“Por ejemplo hay indigenas presos por violación, en donde tanto el acusado como la presunta víctima ni siquiera están conscientes de lo que se les leyó en la averiguación previa, pudo haber sido una agresión, digna de penalizarse, pero no como violación, pero el acusado no contó con la ayuda de un interprete… mucho menos con ayuda juridica”.

Hernández Ramírez, apoyado en su diagnóstico señaló que de los 570 indigenas presos, 538 son “primodelincuentes”, es decir, cometedores de un delito por primera vez, y apenas 32, ya tenían antecedentes penales.

 

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