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Martes, 23 de Julio de 2019
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Violenta la ley Grupo MAS; sus empleados agarran “caca” con las manos

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Ciudadanos exigen que sea revocada la concesión.

El agua suministrada a los hogares del puerto de Veracruz no es potable, sino “cruda”.
Hasta el momento no existe un órgano que valide el saneamiento del agua que ocupan las familias o que desemboca en la bahía.
El gobierno municipal, que encabeza el alcalde Fernando Yunes Márquez, tampoco ha informado de qué manera y con qué periodicidad se mide la calidad del saneamiento del agua.
El agua de la ciudad pasa por la Planta Norte; sin embargo, se desconoce qué tratamiento recibe.
Incluso, los pobladores de aquel lugar han denunciado que ninguna de las seis plantas de tratamiento funciona y que éstas operan a cielo abierto.
Las plantas se encuentran en los fraccionamientos Costa de Oro, Floresta, Camino Real y otras zonas.
El Grupo Metropolitano de Agua y Saneamiento (MAS) posee la concesión para brindar el servicio en la zona conurbada Veracruz-Boca del Río; sin embargo, éste ha sido criticado por los pobladores.
Y es que dicho grupo lo integran Odebrecht y Aguas de Barcelona; la primera, ha estado inmersa en escándalos internacionales por corrupción.
“No funcionan las plantas de tratamiento, no son aptas, no son funcionales, están obsoletas”, comentan.
AGUA CON “CACA”
Los vecinos del puerto jarocho han presentado quejas en la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) por recibir en su hogares agua con heces fecales, sin el tratamiento debido.
De acuerdo con el ingeniero Oliver Olmos Cabrera, uno de los ciudadanos afectados por el Grupo MAS, vecinos de la colonia Floresta solicitaron al laboratorio de salud pública estatal que analizara las condiciones del agua potable.
Los resultados arrojaron que el agua no es potable, toda vez que posee partículas coliformes que no son aptas para el consumo humano.
“Ya mostramos pruebas de laboratorio que salen con heces fecales, los vecinos de la colonia Floresta hicieron pruebas, ellos obtuvieron esos resultados”.
Hace algunas semanas, los resultados fueron difundidos mediante una rueda de prensa y se solicitó un audiencia con la Profeco.
“Metimos una denuncia colectiva ante Profeco por la mala calidad del agua, por los costos, por el mal servicio, por los drenajes, por los desazolves y todo lo que se está ocasionando”.
Autoridades estatales habían prometido una reunión con los pobladores; sin embargo, ésta nunca se dio.
“Nada más nos agarraron de tontos, pura falta de seriedad y formalidad por parte del gobierno de Cuitláhuac García para tratar el tema”.
REVOCACIÓN DE CONCESIÓN
Se considera que la única solución al problema es la revocación de la concesión al Grupo MAS.
“El agua tiene coliformes con heces fecales y coliformes, eso es que el agua tiene partículas de caca en el puerto de Veracruz”, enfatiza Oliver Olmos.
Los jarochos no sólo ha protestado en el puerto, también lo han hecho en la capital del estado, para exigir la revocación de los títulos de concesión entregados a Grupo MAS y la remunicipalización de los sistemas de agua potable.
Para José Filemón Robles Rodríguez, uno de los usuarios inconformes, es inconcebible que el gobierno permita que la empresa brasileña Odebrecht esté a cargo del servicio de agua potable, pues es conocida a nivel internacional por estar ligada a actos de corrupción.
A su juicio, el agua que suministra el Grupo MAS está contaminada y su costo se ha elevado hasta 400 por ciento.
Coincide en que las plantas de tratamiento están en total abandono, debido a que las empresas transnacionales no han invertido en su mantenimiento.
Los quejosos también protestaron en el Palacio Legislativo, para pedir a los diputados locales que inicien un proceso para la revocación de la concesión a Grupo MAS.
 
OUTSOURCING
El outsourcing es la subcontratación de terceros para hacerse cargo de ciertas actividades complementarias a la actividad principal. Es el proceso
mediante el cual una empresa externaliza una parte de su actividad, es decir, contrata a una empresa externa para gestionar una parte de la compañía.
Se trata de un esquema que emplea Grupo MAS y que diputados federales buscan eliminar en México porque atenta contra los derechos de los trabajadores.
Además, la concesionaria vulnera el Artículo 15-C de la Ley Federal del Trabajo, mismo que establece como una obligación de la empresa contratante garantizar las disposiciones aplicables en materia de seguridad, salud y medio ambiente para los trabajadores.
Francisco Arturo Palacios Rodríguez, secretario general del Sindicato Único de Trabajadores al Servicio del Grupo Metropolitano de Agua y Saneamiento, labora con empresas outsourcing, como “Enjob”, que no garantizan condiciones laborales óptimas.
Y es que los trabajadores tienen que comprar con su dinero escobas, sillas, cubrebocas y otros artículos indispensables para la labor que desempeñan.
El personal operativos está en contacto directo con heces fecales y carece de guantes, botas y trajes especiales para ingresar a los cárcamos hidráulicos.
Ellos se encargan de reparar las fugas que se registran en los drenajes y agarran la “caca” con sus manos.
Por tal motivo, requieren agua destilada para lavarse las manos, escobas, guantes, baños higiénicos y químicos, para desinfectarse y no contaminar a sus familias.
 
ENFERMEDADES
De acuerdo con José Filemón Robles Rodríguez, dicha situación también representa un problema de salud pública, toda vez que se han registrado varios casos de enfermedades gastrointestinales e infecciones en la piel por la contaminación del agua.
“Ya hay enfermedades en estos tres municipios, esperamos que no haya una epidemia porque en el sector salud es otra problemática”.
Sin embargo, no sólo los usuarios han padecido este problema.
También trabajadores de Grupo MAS han presentado enfermedades en la piel.
Además, se encuentran expuestos al sol durante varias horas, sin ninguna protección.
Y es que especialistas ya han explicado que los rayos ultravioleta (UV) son una forma invisible de radiación, que pueden penetrar la piel y dañar las células, causando manchas, flacidez, envejecimiento prematuro y hasta cáncer de piel o de ojos.
La empresa no se ha preocupado por la seguridad de sus empleados; sin embargo, la mayoría de ellos prefieren callarlo por temor a perder su trabajo.

 

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