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Xalapa

Agrava crisis económica en parque de Coatepec por cuesta de enero

Aunque los comerciantes hacen todo a su alcance para que sean respetadas las medidas sanitarias en dicho lugar público, hay personas que desacatan las disposiciones oficiales. 

Don Toño, como lo llaman sus amigos, se resguarda de la lluvia bajo una sombrilla, donde aplica gel antibacterial y supervisa que la gente use cubrebocas para ingresar al parque Miguel Hidalgo de Coatepec. 

Uno de los filtros sanitarios está a cargo de Antonio Velasco Santiago, quien ha vendido cacahuates, habas, pepitas, chicharrones y demás botanas, desde hace cuatro décadas en ese lugar. 

Es uno de los 36 vendedores de dicho recinto, cuyas familias dependen directamente de los ingresos económicos que genera dicha actividad comercial, en el Pueblo Mágico.

El señor tiene 58 años. Su rostro luce triste, cansado, pues la pandemia del SARS-COV-2 (COVID-19) ha generado pérdidas económicas históricas a él y sus compañeros, quienes venden elotes, esquites, hamburguesas, hot dogs, churros, papas preparadas y otros productos de comida. 

Don Toño recuerda que sus ventas han caído más del 80 por ciento, debido a la contingencia sanitaria por coronavirus y la cuesta de enero; sin embargo, tiene que seguir trabajando para llevar el sustento a su hogar. 

“Además, estuvimos cinco meses sin poder trabajar, estábamos aislados. Llevamos a cabo pláticas con el cabildo y fue cómo nos autorizaron una parte nada más (en el parque)”. 

Desde hace cinco meses, laboran al 50 por ciento para garantizar que sea respetada la sana distancia y otras medidas que permitan frenar los contagios y la propagación de la enfermedad. 

Los comerciantes tienen que rotarse cada semana. Laboran siete diez y descansan una semana, para dar la oportunidad a otros de sus compañeros para que vendan su mercancía. 

“Somos aproximadamente 36 comerciantes de comida, pero nos dividimos en dos bloques, unos se van a descansar una semana y otra semana trabajan otros. Es semana por semana, llevamos cinco meses con esta modalidad”, recuerda. 

SIN FECHA DE APERTURA TOTAL 

Sin embargo, dicha modalidad ha golpeado severamente sus bolsillos. A veces no les alcanza para cubrir los servicios básicos en sus viviendas y han tenido que empeñar algunas de sus pertenencias.

Él y otros comerciantes han dialogado con el presidente municipal Luis Enrique Fernández Peredo y otras autoridades municipales, para solicitarles la apertura total del parque. 

“Hemos hablado con el secretario, con el Director de Comercio, con el Presidente Municipal y nos han dicho que sigamos así, mientras no haya otra respuesta de la Secretaría de Salud federal (sobre el semáforo en Veracruz)”. 

Pese a ello, sólo les han informado que dicha situación no depende del gobierno municipal, sino del semáforo epidemiológico en el que se encuentre el estado de Veracruz y de la recomendaciones que emita la Secretaría de Salud. 

“Francamente hemos pedido que se abra el parque pero ellos se basan en la secretaría de salud federal. Y ahorita hay más contagios”.

Los vendedores semifijos están a la espera de que las vacunas sean aplicadas a la población en general para la nueva normalidad y poder ocupar todos los espacios del parque Miguel Hidalgo, ubicado entre el Palacio Municipal y la parroquia de San Jerónimo. 

“Esperemos que cuando lleguen las vacunas nos abran el parque pero, de hecho, no tenemos una fecha posible hasta el momento”. 

ACATAN MEDIDAS SANITARIAS 

El Alcalde de Coatepec señaló desde el mes pasado que el parque continuará cerrado al público por la pandemia del SARS-COV-2 (COVID-19). 

Esa decisión fue tomada a pesar de que el semáforo epidemiológico, en ese momento, se encontraba en color verde en el estado de Veracruz. 

Sin embargo, los contagios en Coatepec continúan y es necesario esperar a que la entidad se mantenga cuatro semanas en semáforo verde para garantizar que no haya variaciones y un rebrote en los contagios.

“El parque seguirá cerrado, a pesar de las críticas que hemos tenido. Sí estamos permitiendo que los vendedores estén allí, obviamente con las medidas sanitarias”.

Las personas que acuden al parque pueden comprar alimentos y, posteriormente, tienen que retirarse del espacio público, para evitar aglomeraciones.

En ese sentido, Fernández Peredo aseguró que no se convocará a eventos masivos y que tampoco habrá clases presenciales, para evitar la propagación del coronavirus en el Pueblo Mágico.

“Vamos a seguir acatando las medidas sanitarias, lo que nos siga recomendando la Secretaría de Salud, tanto federal como estatal, para que no se nos vaya a venir un rebrote”, menciona. 

CUESTA DE ENERO 

La cuesta de enero ha golpeado fuertemente a los comerciantes del parque Miguel Hidalgo, luego de que durante diciembre pasado registraran un repunte importante en ventas.

“La cuesta de enero nos afecta y esperemos que el ayuntamiento nos permita seguir trabajando, mientras no cierren totalmente el parque”. 

Velasco Santiago recuerda que durante las fiestas decembrinas arribaron turistas al parque y las ganancias de los comerciantes aumentaron, en comparación con los meses anteriores.

“Vino bastante turismo, nos levantamos un poco más económicamente. Vino gente del Estado de México, durante el sábado y domingo viene mucha gente de Xalapa”. 

El señor se vio en la necesidad de vender también cubrebocas en el filtro sanitario donde se encuentra, para aquellas personas que lo olvidan en sus casas y lo necesitan para ingresar y comprar sus alimentos. 

“Nos adaptamos al cubrebocas en el filtro porque hay gente que no trae y pueda entrar al parque a hacer sus compras. Nada más pueden comprar para llevar”. 

DESACATO DE MEDIDAS 

Aunque los comerciantes hacen todo a su alcance para que sean respetadas las medidas sanitarias en dicho lugar público, hay personas que desacatan las disposiciones oficiales. 

Las autoridades sanitarias han manifestado una y otra vez que las personas deben mantenerse a 1.5 metros de otras; sin embargo, la gente tiende a aglomerarse cuando hace fila para comprar churros o papas fritas. 

La instrucción es que la gente debe retirarse después de comprar y no puede consumir sus alimentos en dicho lugar. Durante un recorrido se constató que algunas familias tampoco atienden dicha recomendación.

Incluso, algunos fueron captados cuando se encontraban sentados sobre la reja perimetral de las jardineras, comiendo un elote o esquite. 

Otras personas ingresaron con el cubrebocas debidamente colocado, pero metros delante, se lo quitaron o lo utilizaron para cubrir únicamente su papada y parte del cuello. 

Cabe recordar que la Secretaría de Salud de Veracruz contabilizó, hasta la noche del sábado, 319 casos positivos, 106 sospechosos y 70 defunciones por COVID-19.

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