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Viernes, 18 de Setiembre de 2020
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De azúcar y grasas, están llenas las fiestas de muertos

La poca durabilidad del festejo y altos costos de alimentos reducen el consumo

 

POR ROSA VÁZQUEZ /EXCLUSIVA /FOTOS: CAROL SUÁREZ.

 

Calaveras de chocolate, botellas de azúcar, tamales de chile, chocolate y pan, estos alimentos abundan desde la semana pasada en las calles de la capital veracruzana. Ante la cercanía de las festividades en honor a los difuntos, comerciantes han aprovechado para vender todo alusivo a una de las fiestas preferidas de los mexicanos, y por supuesto, los xalapeños han comenzado a consentir su paladar.

Los mercados ya están inundados de comercios con dulces típicos de jamoncillo, amaranto y chocolate, incluso se ha comenzado a vender la calabaza en dulce y de puerta en puerta llegan mujeres ofreciendo tamales.

En las panaderías comienza a aparecer el típico pan de muerto con forma de niño o con una cruz. Las calles de Xalapa ya tienen el dulce olor a fiesta que además de recordar a nuestros difuntos, nos hace convivir con la familia y por supuesto, comer mucho.

José Luis Castillo Hernández, catedrático de la Facultad de Nutrición de la Universidad Veracruzana, indicó que durante los dos días de fiesta por la celebración de los muertos se presenta un incremento en el consumo de calorías de los mexicanos.

“Es incremento en el consumo de hidratos de carbono, calorías y grasas, es por el tipo de alimentos que acostumbramos consumir como tamales, mole, dulces de calabaza”.

Sin embargo no se puede hablar de que las personas suban de peso radicalmente, esto debido en primer lugar a que sólo se trata de dos días de festejo, en segundo lugar a que la economía no permite comprar dulces tradicionales o hacer tamales durante muchos días.

En tercer lugar a que cualquier dulce típico es menos dañino a la salud que muchos alimentos chatarra que se consumen cotidianamente.

“Hay que tener en cuenta que son alimentos tradicionales de nuestro México y definitivamente son más saludables que cualquier alimento industrializado o de comida rápida que estamos acostumbrados a consumir con mayor frecuencia”.

Y es que la alimentación de la festividad de muertos no es para nada barata, al menos para una familia de seis personas, una mujer asegura que se gasta mínimo 400 pesos en hacer una olla de tamales.

Para una familia de la misma cantidad hay que invertir 100 pesos en tener chocolate caliente y otros 100 para comprar suficiente pan porque el pan de muerto eleva sus costos al de las piezas normales.

Ya no hablar de los dulces que abundan en las calles con diferentes diseños y costos. Y es que por mínimo que sea el antojo las piezas más pequeñas de chocolate cuestan siete pesos, pero claro, hay hasta de 100 pesos.

“Es tan corto el periodo de la festividad que no impacta de manera significativa en la salud de la población, y además por nuestra situación económica no es posible sostener un consumo con motivo de las festividades, realmente es caro celebrar”, insistió José Luis Castillo.

Lo recomendable continúa siendo la moderación en la alimentación y los gastos que los mexicanos realizan para celebrar el día de muertos, y si la fuerza de voluntad no es muy grande, es mejor evitar recorrer los pasillos del mercado o plazas comerciales donde todo huela a azúcar y buenos sabores mexicanos.

 

 

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