Search
Viernes, 18 de Setiembre de 2020
  • :
  • :

Diario de un reportero

  • La vida como asombro

  • La aventura periodística

  • Colegas asesinados

 

DOMINGO

Los que ya se fueron…

 

Muchos colegas y compañeros del gremio periodístico se han ido en los últimos 50 años.

La vida se los ha llevado. Cumplieron con su destino. Y con frecuencia se les recuerda, pues formaron parte de uno mismo.

(Y por favor, una disculpa por las omisiones involuntarias).

Apolonio Gamboa. Director de “La Nación”. La vida sibarita al máximo. Vivir cada instante a plenitud.

Porfirio Rojas. Asesinado en un carnaval. La vida con intrepidez, buscando emociones en cada instante.

Juan Zanoni de la Garza. Cada día una emoción. Cada día empezar de cero.

Mario Alcántara. El desmadre, el pitorreo, la chunga, la broma.

Ricardo Rubín. A cien por hora en cada nuevo amanecer. La vida periodística; pero lejos de políticos. Ellos nunca han sido ni serán la única noticia. Ni la mejor.

Horacio Aude. Vivir pendiente. Agazapado, esperar los hechos. Jugársela. Cabildear.

José Murillo Tejeda. Cada día, la locura. Jamás, calentar un centavo en la bolsa, aunque al día siguiente se amanezca en cero.

Miguel Guevara. La eterna juventud. La vida, llena de sueños, proyectos y aterrizajes. Mirar pa’lante.

Enrique Huerta. El reportero como hormiguita atrás de los hechos.

Santiago González Natall. Luego del periplo periodístico en el mundo, la vida en provincia. El café y la caminata diaria en el bulevar.

 

LUNES

La vida como asombro

 

José Miranda Virgen. Ante los políticos actuar como un reportero. Y ante los reporteros, como un político.

Jorge Malpica Martínez. La vida, con el acelerador metido hasta el fondo.

Othón Hernández. El récord Guinness de los sibaritas en el gremio periodístico. La vida como asombro.

Ignacio Ramírez, “El nigromante”. El periodismo como un ejercicio para sorprender al lector.

Don Alfonso Valencia Ríos. El maestro de maestros. La disciplina militar en el trabajo diario.

Francisco Gutiérrez González. El maestrazo. Un hombre bueno. Generoso. Desprendido. Que nunca dejaba solo a nadie.

Bartolomé Padilla y Zepeda. El más creativo de todos. El más productivo. Cada instante del día atrás de la información.

Gemma Odila Garzón. El periodismo en sociedad. Pero siempre generosa. Solidaria. Sin miedo al talento de los demás.

Julio Sergio Guerrero. El eterno jefe de Redacción. Mesurado. Tranquilo.

Xicoténcalt, “El Tlacotalpan”. Fotógrafo. Siempre corriendo atrás de la gráfica. Pero alternando con la vida frenética.

Juanito, fotógrafo. Callado. Silencioso. Discreto. Siempre mirando. Observando. Escudriñando.

Fernando de la Miyar Barrios. El director de “La nación”. Luchando siempre contra el gigante.

Pedro Ramírez. El linotipista que siempre ahorraba el lenguaje. Rara vez hablaba. Siempre a la expectativa. Prefería escuchar.

Joaquín Gerardo Toriz. El desmadre. La vida sobre un carril con caballos desbocados. Asesinado.

 

MARTES

Colegas asesinados

 

Colegas asesinados en Veracruz en los últimos años. Crímenes, por desgracia, impunes. Veracruz, declarado el peor rincón del mundo para el ejercicio reporteril. Los ojos del mundo en Veracruz.

Raúl Gibb Guerrero. 8 de abril de 2005.

Hugo Barragán Ortiz. 1 de noviembre, 2005.

Roberto Marcos García. 22 de noviembre, 2006.

Luis Daniel Méndez Hernández. 22 de febrero, 2009, en Huayacocotla.

Noel López Olguín. 1 de junio de 2011.

Miguel Ángel López Velasco. 20 de junio, 2011.

Misael López Solana. 20 de junio, 2011.

Yolanda Ordaz de la Cruz. 26 de julio, 2011.

Regina Martínez Pérez. 28 de abril, 2012.

Gabriel Huge. 3 de mayo, 2012.

Guillermo Luna. 3 de mayo, 2012.

Esteban Rodríguez. 3 de mayo, 2012.

Víctor Báez. 14 de junio de 2012.

Gregorio Jiménez de la Cruz. 5 de febrero, 2014.

Colegas desaparecidos, con el expediente penal en el archivo de la Procuraduría de Justicia, que ha olvidado con menosprecio tales pendientes:

Gabriel Manuel Fonseca. Acayucan. 17 de septiembre, 2011.

Cecilio Rodríguez Domínguez. Chinameca. 11 de mayo, 2012.

Sergio Landa Rosado. Cardel. 23 de enero, 2013.

 

MIÉRCOLES

La aventura de vivir

 

Augusto M. González. Una memoria privilegiada. Sorprender al entrevistado sin una sola anotación en la libreta de taquigrafía y al otro día la reproducción puntual de las palabras, las ideas, los conceptos, las cantidades.

Sofía Esponda. La maestra que además enseñó a muchas generaciones a escribir en máquina sin mirar el teclado.

Gregorio Navarrete Cruz. La búsqueda de la información en las zonas indígenas y rurales. La crónica. El reportaje.

Alberto Juárez Rodríguez. “El patriarca” que optó por la enseñanza del periodismo. Extraordinaria persona.

Esperanza Moncada. La reportera que alternó con la enseñanza. Fundadora del primer colegio de periodistas.

Guillermo Cerecedo. Decente en el trato. Cordial. Paternalista. Afable. Intenso en la amistad.

Ángel Leodegario Gutiérrez. La alternancia entre la política y el periodismo. Quisquilloso. El sentido del humor en la literatura periodística.

Octaviano Corro. El maestro. Periodista. Articulista. Director de un sueño periodístico. Escritor. Siete, ocho libros publicados.

Rogelio Freyre. Él mismo, creador de su leyenda y su mito.

Joe de Lara. La aventura de vivir siempre con optimismo. El sentido del humor pulido en la batalla diaria.

Demetrio Ruiz Malerva. Político y un gran cabildero mediático. Editorialista. Su estación de radio haciendo periodismo.

 

JUEVES

Cada día, como el último

 

Javier Romero. Ni un día de su vida conservó una actitud seria. Siempre, el bullicio y el desmadre. Gozar la vida como si fuera el último día.

Dámaso Nájera Sánchez. El periodismo lo llevó a la antigua facultad de Periodismo. Pero le ganó el magisterio. Toda la vida en el salón de clases.

Sara Cuesta. Maestra de educación primaria, la facultad de Periodismo le abrió otro espacio, otro mundo. Aunque se concretó a la vida familiar.

Pedro Cabañas. Se soñó reportero; pero apostó a las relaciones públicas. Cabildero. Las oficinas de prensa.

Don León Barradas. Viejo amado y combativo. Leyenda insuperable: hacia el final de un sexenio, todos los días recordaba al gobernador los días que le faltaban en el trono.

Gerardo Macías Avalos. Siempre en búsqueda de un nuevo destino. Académico. Empresario. Articulista. Director de una revista.

Leonel Rosado Mendoza. Fue atrás del periodismo. Se conservó fiel al magisterio. El periodismo perdió un tundeteclas; la educación ganó a un apóstol.

Jesús González Barrandey. El maestro de la tipografía. Alternó el periodismo y la publicidad.

 

VIERNES

La historia de cada día

 

Cada uno de los colegas que se han ido cubrió un capítulo en la historia local. Sus vidas alrededor de un eje central: contar la historia de cada día. La historia de los días y los años, de las personas y los personajes, de los pueblos y ciudades.

Lo decía Ernest Hemingway de una manera gráfica: en la mañana, gastar la suela de los zapatos atrás de la noticia y en la tarde/noche, fregar la espalda ante la máquina de escribir y la computadora.

Cada día, pues, empezando de cero, que tal es el periodismo. Ayer, antier, el reportero pudo ganar las ocho columnas en portada. Hoy, mañana, un colega nos la ganará. Por eso, el periodismo es el oficio más alucinante de todos. Hoy, puedes ser; mañana ni figurar siquiera.

En cada nuevo amanecer como el Sísifo de Albert Camus: echarse la piedra a la espalda y subir a la cima. Y cuando se está a unos metros, la piedra resbala hasta el fondo del precipicio. Y otra vez en un ciclo inacabable.

Ellos se fueron. Y uno alimenta su recuerdo, soñando con los días felices en la disputa por la información.

Comentarios

comentarios




Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *