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Xalapa

Escenarios

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  • Se unen padres de desaparecidos
  • Hartos de la promesa incumplida
  • Ellos buscarán a sus hijos…

LUIS_VELAZQUEZI

Hay en Veracruz más de mil desaparecidos según aceptara la procuraduría de Justicia en sus cifras manipuladas.

Y nadie dudaría que la mayor parte de padres de familia, hermanos, tíos, de los desaparecidos han perdido la confianza y la esperanza y la fe en la secretaría de Seguridad Pública, en la Agencia de Investigaciones y en la procu… para algún día ubicarlos, y más aún, tenerlos en casa de regreso vivos y sanos.

Ellos, los familiares, han tocado puertas por todos lados.

Han efectuado marchas en Xalapa y Veracruz reclamando que el gobierno de Veracruz los mire y escuche y actúe con resultados.

Han publicado anuncios en la prensa escrita.

Han insistido para la alerta Amber.

Ahora, dieron un paso adelante, igual, digamos, que los padres de los estudiantes normalistas de Ayotzinapa.

Y, por tanto, integraron un frente común, en ningún momento para rezar en sus iglesias y religiones, porque tal cual a ningún lado lleva, y más cuando un arzobispo, el de Xalapa, que pierde la compostura y la investidura oliendo el poder político y aclama y destapa como ‘’excelente diputado federal’’ al secretario General de Gobierno.

Ellos, por el contrario, se han agrupado para rastrear las pistas que pudieran llevarlos a sus hijos desaparecidos.

He ahí, pues, la más alta expresión del amor y el cariño y la solidaridad.

Pero también, he ahí la respuesta a la política del gobierno de Veracruz ante los desaparecidos y secuestrados, muchos de los cuales, por desgracia, han sido encontrados en fosas clandestinas, y por eso mismo, la tierra jarocha ocupa el segundo lugar nacional en secuestros y fosas.

 

II

Ellos, los familiares de los desaparecidos, tienen como epicentro de sus reuniones el puerto jarocho.

Entre ellos, claro, se animan y reaniman para seguir con la causa común, que es la búsqueda de sus parientes.

Cero confianza en Arturo Bermúdez y Luis Ángel Bravo Contreras, quienes viven en la pasarela, urgidos de incienso y loas y aplausos.

Fue el caso, por ejemplo, del boletín publicado en La jornada-México el sábado 13 de diciembre, en la página 27, como segunda nota de importancia, donde describen que los familiares de 8 personas desaparecidas se reunieron con el procu “y tomaron acuerdos conjuntos para continuar las diligencias de la búsqueda”.

Pero… oh paradoja, resulta que en la nota informativa ocupa más, mucho más espacio, Bravo Contreras, el narcisista número uno igual que Gerardo Buganza, del gobierno de Veracruz, y en donde le endilgan la siguiente frase:

“Es un tema de alta prioridad. Por eso me he reunido periódicamente con ellos. Tenemos muchos acuerdos, se trabaja fuertísimo. Pero estamos contentos porque a mí me complace mucho servir”.

En contraparte, los padres de los desaparecidos en el puerto jarocho nada desean saber ni esperan del procurador mesiánico.

Se hartaron.

Como dijera el poeta Javier Sicilia, luego del secuestro y asesinato de su hijo en Morelos, “¡estamos hasta la madre!”.

Y “hasta la madre” están los padres de los desaparecidos y el resto de la población de Veracruz con tales desplantes.

 

III

Los padres de los desaparecidos están conscientes de una realidad avasallante. Lo dijo una madre: “Tenemos que hacer ruido para que nos escuchen las autoridades”.

Sólo así, en efecto.

Si el ciudadano agraviado se reduce él mismo al silencio, a la derrota espiritual, al encabronamiento y/o el berrinche, la autoridad sale ganando, porque es uno menos en la protesta y el coraje social.

Lo dijo, incluso, el presidente municipal de Soledad Atzompa, el perredista Bonifacio Aguilar, encabezando una caminata de unos 3 mil indígenas y campesinos a Xalapa: “El secretario de Seguridad Pública quiere resolver los problemas por teléfono. Y solo nos dejan la marcha social”.

Por eso el poeta Javier Sicilia anduvo caminando en el país clamando justicia al frente de un montón de padres con hijos desaparecidos.

La lucha, pues, ha de tener una estrategia política. Y nada duele más en el gobierno de Veracruz que gritando ante las dependencias federales en la ciudad de México, y tocando las puertas de las ONG nacionales e internacionales, y de la prensa defeña, pero más, mucho más, de la prensa extranjera.

De lo contrario, si los padres se reducen a una lucha localista, aldeana, aquí, en la provincia, de nada servirá.

Y más trascenderá la protesta si, por ejemplo, se coaligan con los movimientos de otras partes de la república con la misma razón de ser de su lucha social.