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Xalapa

Escenarios

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  • Candidatos a prueba

  • Medirán resistencia física

  • Jornadas bajo el sol

I

LUIS_VELAZQUEZLas campañas de candidatos a diputados federales se efectuarán en la temporada de calor, como cada año. Altas temperaturas. Infernales, en unos casos, como en la Cuenca del Papaloapan y el sur de Veracruz, de Acayucan pa’lante.

Y, por eso mismo, algunos científicos sociales aseguran que la edad de los abanderados también cuenta porque, entonces, en el camino pueden desfallecer pues de antemano están condenados al fracaso, salvo, claro, excepciones.

Y más, si del otro lado el candidato es joven, lleno de energía y vitalidad.

Por ejemplo.

El panista Pancho Arano, de unos 60 años, quiso buscar la diputación federal por segunda ocasión y contendió frente al priista José Tomás Carrillo junior, quien entonces tendría unos 38 años.

Es decir, mínimo le llevaba unos 22 años y, por tanto, mientras a las 6 de la mañana Carrillo ya andaba en friega electoral, por ejemplo, saludando a los obreros de los ingenios azucareros, Arano todavía dormía.

Pero, incluso, si también ya estaba en la arena electoral, con temperaturas de unos 40 grados, a las 12 del día estaba agotado, mientras Carrillo le seguía dando veinte y las malas.

Así, el día de la elección le asestó una madriza en las urnas que lo obligó hasta retirarse de la política.

Fue el mismo caso de la priista Elena Zamorano, quien a los 62 años buscó la diputación federal por el distrito de Cosamaloapan, frente al panista Gabriel Cárdenas, de 24 años.

Es más, antes de salir a la calle a su chamba electoral, Cárdenas todavía hacía ejercicio físico durante una hora, de 5 a 6 de la mañana, por tanto resultó imparable en la contienda.

 

II

Juan Chiunti Rico tendría unos 80 años cuando escuchó el canto de las sirenas de la candidatura a diputado. La buscó por el PRI.

Pero el PRI de Miguel Ángel Yunes Linares declaró en la radio que Juan Chiunti debía mejor jugar con sus nietos y acostarse temprano, y se enfureció, a tal grado que se lanzó por el PRD y con todo y ocho décadas encima derrotó al candidato de Yunes tres a uno.

Fue el caso sorprendente del priista Eliseo Bravo por la diputación local, quien a los 70 años de edad aceptó la nominación, millonario como era; pero urgido de saborear las mieles políticas.

Su triunfo en las urnas fue más alucinante, porque a las 4 de la tarde, don Eliseo suspendía la gira, argumentando que a esa hora debía estar con su esposa mirando telenovelas, sentados en el sillón tlacotalpeño, tomando café y comiendo pancito.

Ahora, en el distrito de Cosamaloapan la edad biológica de los candidatos estará más o menos pareja y se darán un buen entrón.

Por ejemplo, Antonio Tarek Abdalá, el candidato priista al Congreso de la Unión, tiene 33 años, además de una condición física insuperable como basquetbolista que fue de las grandes ligas en Estados Unidos, y que es aquí en Veracruz.

Tarek podría contender, por ejemplo, contra el panista Luis Grant Vallet, de 48 años de edad, aunque también contra Diego Palmeros Muñiz, de 27 años y/o contra Maribel Lamothe, de 41 años, y/o contra Gaspar Aguirre, de 41 años.

Con todo, Tarek es menor de edad que todos ellos, salvo el fidelista Palmeros Muñiz, y, bueno, ahí llevaría una parte importante de puntos ganados.

 

III

Y es que las temperaturas serán intensas como más intensa la campaña electoral, de tal forma, por ejemplo, en un día normal se le meten unos 300 kilómetros de carretera a los automóviles y camionetas utilizadas, llegando a juntar unos 40 mil kilómetros en toda la jornada electoral.

Además, con el sol hasta arriba, vibrando, podrá el lector visualizar el agotamiento físico cuando el candidato ha de caminar de puerta en puerta saludando a la familia, muchas veces sólo la señora del hogar, y ni modo, si cada saludo es un voto, la necesidad estratégica de caminar.

Peor cuando de pronto, el sol en su vitalidad, desplomándose en la cabeza, y un vecino dice al candidato que “allá, lejitos, donde está aquel árbol, pasa un arroyo contaminado que deseamos mire”.

Y ni hablar, a caminar en medio de la brecha, el caminito que se pierde por la hierba, a paso apresurado para ganar tiempo al tiempo.

Por eso es que, entre otras razones, los partidos políticos hablaron de un antidoping a los candidatos, porque con las altas temperaturas algunos podrían “morir en el intento”.