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Xalapa

Escenarios: Expriistas puros, ajá

•Todo les dio el tricolor

•Ahora, desertores

Luis Velázquez

30 de marzo de 2021

UNO. Ex priistas puros, ajá

Elizabeth Morales y Fidel Kuri, priistas que fueron diputados federales, y ella, presidenta municipal, renunciaron al partido tricolor.

El PRI “les dio todo y sin medida”. Ella, presidenta del CDE. Es más, en el viaje meteórico de los cargos públicos hasta se soñó la primera gobernadora, luego de que 79 hombres han ocupado la silla embrujada del palacio.

Los negocios de Fidel Kuri como concesionario del club de fútbol de los Tiburones Rojos.

Ahora, “borrón y cuenta nueva”. “Ta’güeno”. Es parte, ajá, de la democracia.

DOS. Relegada o rechazada

En un principio, ella se miró en el lado de Morena, el partido político exitoso del momento. Incluso, hasta anduvo por ahí en promoción. Aliada, entre otras, con las hermanas Regina y Fabiola Vázquez Saut, ex priistas, ex panistas y ahora en el partido guinda. Una de ellas, con un puesto público, y cobijada por Morena, en Puebla.

Pero en el camino la ex alcaldesa de Xalapa marcó una raya con Morena, y/o de plano la habrían relegado o rechazado.

TRES. Del PRI a Redes Sociales

Elizabeth Morales y Fidel Kuri encontraron la buena nueva en el camino a Damasco en las Redes Sociales, el partido propiedad de la profesora Elba Esther Gordillo, tan protegida de Carlos Salinas a Felipe Calderón y satanizada por Enrique Peña Nieto y quien la refundiera en la cárcel.

Nadie dudaría que con la bendición del Edén.

“Aquí encontré mi lugar. Es un partido que coindice con mis ideales”, dijo ella.

CUATRO. Una mujer frívola

Sabrá el chamán los ideales de ella. En su tiempo de alcaldesa, por ejemplo, dejó en los ciudadanos de a pie de Xalapa la imagen de una mujer frívola. Siempre del lado del reality-show y los escándalos con aquellas famosas barbies, guapas, bonitas, libres.

También, la imagen de una coleccionista de casas y terrenos. Y de uno que otro negocito.

Se ignora si dejó alguna obra pública, social, educativa, de salud, seguridad pública y desarrollo humano en la capital.

Pero, bueno, la vida sigue y ella es joven y tiene una larga y extensa vida por delante…

CINCO. Cambiar de ropaje…

La militancia partidista y el ejercicio político han terminado de la siguiente manera:

Un día, cuando de pronto un político queda fuera del círculo del poder de las tribus hegemónicas y las puertas y ventanas están cerradas por todos lados, entonces, solo resta quitarse el vestido y la camisa y el pantalón y caminar a otro partido.

Con todo, incluso, que el partido te haya ungido síndico, regidor, alcalde, diputado local y federal, secretario de Estado, etcétera.

Allá las nuevas tribus en el poder que se apropien de las tajadas del pastel.

SEIS. Dueños del día y la noche

En política, entonces, se cambia de partido como cambiar de ropa interior.

Más, mucho más, cuando los interfectos se creen dueños del día y de la noche y poseedores de la verdad.

Es más, convencidos de que son enviados de Quetzalcóatl para salvar a los habitantes de la tierra del infortunio.

Los partidos políticos convertidos en una mezcolanza ideológica. Las ideas, los principios, los valores, un trapo de limpiar la cocina.

Giovanni Sartori los llamaba “tránsfugas del poder”. Por eso, y con los vientos huracanados en contra, nada más digno como, por ejemplo, Marcelo Montiel Montiel, dos veces alcalde de Coatzacoalcos y diputado local, quien mejor decidió retirarse mucho antes que salir corriendo a otro partido.

Las ideas y opiniones expresadas por el autor de ésta columna periodística, no reflejan necesariamente el punto de vista de Crónica de Xalapa ©️

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