20.6 C
Xalapa

ESPECIAL: Luis Estrada vuelve a la carga con La Dictadura Perfecta

-

Después de levantar polvo con su retrato crudo e irónico del narcotráfico y la hegemonía de décadas del gobernante PRI, el provocador director mexicano Luis Estrada presenta ahora una sátira sobre la relación del poder con las grandes televisoras

 

“La televisión ya puso a un presidente, ¿lo volverá a hacer?”, se pregunta esta película donde es difícil distinguir quién tiene menos escrúpulos: si los políticos que ofrecen millonarias “donaciones” del erario público para impulsar su imagen mediática o los empresarios televisivos que no dudan en esconder o manipular información en favor de su cliente que, curiosamente, acaba convertido en presidente. “Mi idea es que no haya nadie que se salve, nadie que se redima. Habrá todavía algunos más perversos que yo que dirán que la película se queda corta”, expresa Estrada en una entrevista. El director de las premiadas “La ley de Herodes” (1999), “El Infierno” (2010) empezó a escribir el guión de esta película antes de que Enrique Peña Nieto (2012-2018) fuera lanzado como candidato presidencial, pero observando con suspicacia que el entonces gobernador del estado de México aparecía muy seguido en un canal de audiencia masiva como Televisa. EL PODER DE LOS RICOS Sirviéndose de la célebre frase con la que el escritor peruano Mario Vargas Llosa definió en 1990 los más de 70 años de hegemonía del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en México, “La dictadura perfecta” denuncia más que un sistema autoritario, la “plutocracia” en la que se ha convertido el país. “Tenemos un sistema en el que mandan los ricos y poderosos, que permanecen más allá del tiempo de las elecciones, más allá de cualquier molestia que les pueda ocasionar un Congreso o un poder presidencial”, cree este director mexicano de 52 años. Con escenas de apariencia inverosímil pero “sospechosamente verdaderas”, el filme narra la historia de un gobernador corrupto (Damián Alcázar) que es salpicado por la emisión de un “videoescándalo” y que, tras pagar millones a la misma televisión que quiso hundirlo por instrucciones de la Presidencia, se convierte en un héroe gracias a la manipulación de un secuestro de dos gemelas que tiene en vilo al país. Emulando la explotación mediática del caso Paulette, una niña que apareció muerta después de haber sido declarada desaparecida en el estado que gobernaba Peña Nieto, en “La dictadura perfecta” la televisora no duda en recrear falsamente el operativo de liberación de las niñas, algo que muchos relacionarán con el escándalo de la francesa Florence Cassez. EL FANTASMA DE LA CENSURA “No ha sido fácil que esta película llegue a los cines”, admite Estrada, que asegura que los organismos oficiales de cultura le negaron ayudas en 2011 argumentando que el entonces presidente Felipe Calderón (2006-2012, del conservador PAN) estaba “muy molesto” con el violento retrato del narco y el combate militar que él emprendió en “El infierno”. “Me dijeron que mientras ellos pudieran impedirme, yo no iba a volver a filmar”, denuncia el cineasta, que logró llevar adelante su proyecto de 4,5 millones de dólares gracias, principal y paradójicamente, al apoyo de Televisa mediante la promocionada ayuda fiscal al cine y también del oficial Instituto Mexicano de Cinematografía. Contando los días para el estreno el próximo 16 de octubre, Estrada espera que su película elegida para representar a México en los españoles Goya no vuelva a dejar indiferente a los mexicanos y genere debate, especialmente entre “los poderes fácticos”. “No quiero sonar ni paranoico ni alarmista, pero creo que va a ser muy interesante cómo van a reaccionar frente a lo que ocurra con la película”, dice. En 1999, el gobierno del expresidente Ernesto Zedillo (del PRI) trató de prohibir la distribución de “La Ley de Herodes”, que denunciaba la corrupción y abusos de ese partido que vio truncada su hegemonía justamente en las elecciones que ganó un año después el opositor Vicente Fox con el PAN. A pesar de que el filme fue uno de los más taquilleros de ese año, Estrada duda que su película tuviera algún efecto en el electorado. “Aunque muchos lo han intentado, no ha habido una película o una corriente cinematográfica que haya logrado tener una influencia en una sociedad como para concientizar, cambiar”, opina. Entonces, ¿por qué insistir en hacer películas críticas con el poder? “No sé hacer otra cosa y cada una de ellas las he hecho porque he llegado a la conclusión, muy ingenua, de que en ese momento este país no podía estar peor”, lamenta.

 

Parodia de la propaganda política

El candidato presidencial Carmelo Vargas, ya lanzó en la Ciudad de México su propaganda electoral.

Desde el pasado 12 de octubre, en las calles del DF se puede ver un cartel con la imagen del histrión y la frase “¡México puede cambiar! Carmelo Vargas Presidente 2018-2024”, el cual, según confirmó un vocero de la producción, forma parte de la publicidad oficial de la cinta, que se estrena el 16 de octubre.

El supuesto candidato representa a la Coalición Unidos por México, integrada por el Partido Acción Nacional (PAN), el Partido Revolucionario Institucional (PRI) y el Partido de la Revolución Democrática (PRD), cuyos logotipos también figuran en el cartel. Los anuncios permanecerán en exhibición hasta que el filme llegue a las salas cinematográficas, agregó la fuente.

 

PORTADA DE TIME

A través de la cuenta de Twitter de “La Dictadura Perfecta” se difundió un fotomontaje del personaje de Damián Alcázar en el filme en la portada de la revista Time, satirizando la cubierta que la publicación dedicó en febrero de este año al Presidente Enrique Peña Nieto con el encabezado “Salvando a México”.

“Cómo Carmelo Vargas salvará a México luego de que su predecesor falló”, se lee en la imagen.