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Xalapa

Expediente 2014

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LUIS VELÁZQUEZ

El góber milagroso

El ciudadano sentía que con el procurador de Justicia Luis Ángel Bravo Contreras se había llegado al tope de la sorpresa inaudita, desde aquella ocasión cuando un minuto después de tomar posesión aseguró, sin ningún desparpajo, que por aquí los carteles tuvieron conocimiento de su nueva encomienda… huyeron de Veracruz.
También el contribuyente habría quedado alucinado cuando el mismito gobernador aseguró que el procu era implacable e impecable en la tarea pública, más, mucho más, por ejemplo, que el secretario de Seguridad Pública.
Pero acepte por favor el lector una disculpa. Vivíamos en el error.
Y es que el gobernador interino de Guerrero, académico de la universidad pública, secretario General de la casa de estudios, Rogelio Ortega Martínez, está sorprendiendo al mundo con su mesianismo populista ramplón y barato, al grado que parece haberse confundido a sí mismo con la historia.
Por ejemplo, horas después de protestar como gobernador dijo que se ofrecía como intermediario ante los carteles para el rescate de los 43 normalistas de Ayotzinapa… aun, incluso, “a costa de mi propia vida”.
Y más porque para entonces el procurador de Justicia de la República ya había dicho que estaba cansado “y no puede más”, luego de descubrir que los estudiantes fueron ejecutados, calcinados y tirada su ceniza a un río.
Horas después, el góber interino de Guerrero también acuñó otra frase bíblica que supera las vivencias oníricas del mismo Adolf Hitler, considerado el más loco de todos por los intelectuales alemanes críticos.
Por ejemplo, en el mismo discurso primero solicitó a todos en un foro nacional que rezaran un padrenuestro y una avemaría para que se produzca “el milagro” de que los normalistas regresen vivos y sanos a casa, cuando, caray, Jesús Murillo Karam ya dijo lo que ha pasado con ellos.

“LANCEN PIEDRAS CONTRA MÍ”
Pero, además, y sin entrar en polémica sobre la existencia de Dios, si Dios existe… ha de estar ocupado con la advertencia de Mijaíl Gorbachov, expresidente de Rusia, de que estemos listos para una nueva guerra mundial.
Luego, el góber levantó y extendió los brazos al cielo y mirando una paloma volando en medio de las nubes cerró los ojos y se dirigió a los provocadores de la violencia (así los llamó) con la siguiente frase bíblica: “Si creen que podemos recuperar a los desaparecidos… lancen piedras contra mí”.
Por supuesto, en ningún momento se refería a las pobres mujeres árabes que son asesinadas a pedradas cuando les descubren una infidelidad, sino quizá, convocaba a Jesús, agarrado a latigazos por los soldados de los fariseos camino al Gólgota y crucificado en medio de un par de ladronzuelos.
Tal es el gobernador interino, que en tres ocasiones ha soñado con la rectoría de la universidad pública. Mesiánico. Protagónico. Populista.
Y ni hablar, ha rebasado por completo al procu de Justicia de Veracruz, quien a partir de ahora necesitará contratar a un fraseólogo cuya única tarea sea inventar frases apocalípticas para asombrar al mundo, pues Rogelio Ortega lo ha dejado bajo sospecha y evidencia.
Quizá pudiera deberse a que el fósforo bitacal de los mariscos de Acapulco, que tanto encantaban a María Félix y Agustín Lara, contengan más chispa que los mariscos del Golfo de México, frente a la bahía jarocha.
También, claro, pudiera ocurrir que así como Dios bendijo a Acapulco con las mejores playas de la nación dotó de un talento maravilloso para las ocurrencias a los guerrerenses.
Quizá el góber interino entró en una levitación pues su homilía la pronunció ante miles de católicos en el foro denominado Ultreya Nacional, aglutinados bajo la inspiración de la Virgen María y san Pablo Apóstol y, por tanto, pidió a todos rezar y seguir rezando (Juan Pablo II rezaba ocho horas diarias) para que Dios se apiade de los ayotzinapos y aparezcan.
El caso es que, bueno, en la Ultreya de Acapulco, el góber interino levitó y, bueno, ojalá que los cursillistas de Veracruz invitaran al procu para ver si así recibe el toque celestial y recupera el merecido lugar que tenía como el exitoso dandy, genio creativo, para pronunciar ocurrencias como político.

EL PROCU SE INMOLARÁ POR VERACRUZ
En su levitación, el góber de Guerrero, académico, exguerrillero, amigo de las FARC, compita de Lucio Cabañas y Genaro Vázquez, también descubrió que en los pocos días en la silla embrujada del palacio de gobierno los emisarios de la Bimbo, Walmart y Lala le dijeron que de continuar la vida como en Ayotzinapa, ni modo, emigrarán del país.
Y, por tanto, aprovechó la Ultreya para repetir el más viejo principio marxista/leninista de que “la violencia produce más violencia”.
¡Ah!
Por eso, dijo a los inconformes padres de familia de los ayotzinapos ejecutados y estudiantes sublevados lo siguiente: “No bloquen las carreteras. Y no las bloqueen porque vamos a hundir a Guerrero. Dejen en paz a los ciudadanos que dan empleo. Dejen en paz a los turistas”.
Por eso, el procu de Justicia de Veracruz ha quedado como una blanca paloma y ha mudado en un político sereno, prudente, reflexivo y sabio, incapaz de tales viajes sicodélicos a los más profundos secretos de la mente.
No obstante, sólo falta que un día, quizá unas horas antes de que los Juegos Centroamericanos sean inaugurados y Ricky Martin cante “La vida loca” en el estadio Luis “Pirata” de la Fuente, el procu extienda las manos al cielo y pida a los malandros que vengan por él, que se inmola a nombre del duartismo, que lancen piedras contra él… a cambio de que porfis, otorguen el beneficio de la duda y dejen que los Juegos transcurran en santa paz.
Si así fuera, desde ahora, porfis, recemos todos, tomados de la mano con los ojos cerrados, porque el procu regrese con vida.
Nadie habría amado tanto tanto tanto a Veracruz como Bravo Contreras.
POSDATA: Poco a poco, la galería de gobernadores bíblicos se va integrando. Por ejemplo, Ulises Ruiz, el góber rijoso. Mario Marín, el góber precioso. Emilio Martínez, el góber piadoso. Fidel Herrera, el góber fogoso. Javier Duarte, el góber padrísimo. El góber interino de Guerrero, el góber milagroso. Etecé. Etecé.