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Xalapa

Expediente 2015

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LUIS_VELAZQUEZSAS, saqueado

El panista Alejandro Salas fue director del SAS, Sistema de Agua y Saneamiento Metropolitano que, bueno, desde el sexenio de Luis Echeverría Álvarez funcionó como Junta de Mejoras Materiales y ahora está a un paso de privatizarse a una empresa brasileña dada económica la ruina en que la han dejado.

Honesto y congruente, Alejandro Salas fue aquel diputado local que en los tres años de su tiempo legislativo subió 300 ocasiones a tribuna para expresar su desacuerdo con las reglas del juego priista que, como siempre, era, es el partido que en Veracruz tiene mayoría, pues, además, aquí, en la tierra jarocha, nunca, jamás se ha dado la alternancia partidista en la gubernatura.

Por eso, cuando aterrizó en SAS llevaba, además, la sabia enseñanza de su señora madre, una panista crítica y furibunda, implacable, quien estableció en el hijo los principios de rectitud.

Así, cuando con frecuencia el resto del equipo directivo sugería que dispusieran del Fondo del Ahorro de los trabajadores sindicalizados, Alejandro Salas siempre levantaba la voz, iracundo, molesto, irritado, advirtiendo que tal fondo por ninguna razón se tocaba, pues era sagrado.

Además, Salas era el primero en llegar a la oficina, antes, incluso, que los burócratas, y el último en irse, aún fines de semana, siempre chambeando, sin grillas internas ni externas; pero además, vigilando el trabajo… ajeno a las tendencias partidistas.Nunca en su periodo, por ejemplo, el dinero de SAS fue desviado para campañas electorales ni tampoco para cumplir favores a los presidentes municipales en turno.

Por eso mismo resulta extraño y raro, insólito, inverosímil, imperdonable, que ahora con el director general de SAS, José Aniceto Tello Allende, pensionado como académico de la UV en el Instituto de Pensiones, exdirector de la facultad de Ingeniería, por segunda ocasión en el mando del sistema hidráulico, haya permitido que el Fondo de Ahorro fuera desviado en los últimos diez y meses y medio durante el año anterior.

Su actitud, además de que bien podría ser acusado por la vía penal, significaba un atentado a los legítimos derechos de los trabajadores, pues el Fondo de Ahorro está integrado con descuentos catorcenales que la administración aplica a cada empleado para entregarse el fin de año.

Cierto, tampoco cubrió SAS el aguinaldo ni la despensa básica ni la canasta navideña que, bueno, también resulta imperdonable; pero más, mucho más, haber “metido la mano al cajón” del fondo.

Caray, en un funcionario como Tello Allende quien saluda y despide a todos con el “Dios te bendiga”, farsante y barbaján que es.

PEPE TELLO MERECE DEMANDA PENAL 

Más contradictorio lo siguiente: a Pepe Tello ya se le venció el tiempo para interponer una demanda penal en contra de su antecesor, José Ricardo Ruiz Carmona, si nos basamos a tres ejes rectores:

Según el alcalde Ramón Poo Gil, dejó una cartera vencida de mil millones de pesos, lo que resulta insólito en un administrador.

Según el alcalde Miguel Ángel Yunes Márquez, heredó un déficit de 260 millones.

Según el alcalde Omar Cruz, lo demandaría por daño patrimonial por 650 millones de pesos.

Según la versión oficial, dejó una empleomanía de más del 300 por ciento, pues abrió la puerta, incluso, a un ejército de barbies cuyo trabajo era ese tal cual.

Además de la fama pública de que solía desviar recursos para las campañas de los candidatos priistas a un cargo de elección popular.

Incluso, la fama pública registra que mientras Tello Allende tomaba posesión el 15 de febrero, 2014, Ruiz Carmona asestaba el último ramalazo a SAS llevándose 120 millones cobrados por concepto de anticipo del servicio del agua; además saqueó todas las cajas registradoras de cada una de las sucursales.

Y, en contraparte, mientras Tello Allende se cruzó de brazos y fue indiferente, indolente y negligente ante las denuncias del trío de presidentes municipales, le resultó fácil que en los diez meses y medio de su dirección gerencial haya dispuesto del Fondo del Ahorro.

Claro, en ningún momento se piensa ni escribe que él tomara el dinero con sentido patrimonialista.

Se entendería, en ningún momento explicaría, que tomara, digamos, el dinero del Fondo para pagar una parte del servicio a la Comisión Federal de Electricidad que a cada rato amenaza y/o suspende la energía eléctrica por la falta de pago.

Pero, caray, aun así, el director de SAS merece una demanda penal.

BUEN TÉCNICO, PÉSIMO ADMINISTRADOR 

“El grandote”, como le llaman sus cercanos, será un buen técnico; pero un malo, pésimo administrador.

Peor tantito: incongruente consigo mismo, pues se declara político de izquierda, y más de la izquierda radical de Andrés Manuel López Obrador, a algunos de cuyos fans jarochos, para acabar pronto, ha incorporado a la nómina.

En otros tiempos, a estas alturas, la dirigente sindical habría armado un zipizape contestatario. Ahora, y luego de una que otra manifestación se conserva en silencio.

Por algo será.

Pero, bueno, Tello Allende entrará a la historia local como el director que sepultó a SAS, dándole el tiro de gracia. Ya veremos si la empresa brasileña lo contrata, lo que sería posible una vez informada de que le vale el destino de los trabajadores y en ningún momento se tentó el corazón de fregarles el Fondo del Ahorro.