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Xalapa

Expediente 2020: Tiempo duro y rudo

Luis Velázquez

15 de diciembre de 2020

Nunca en la historia de Veracruz un tiempo tan duro y rudo y adverso para la población femenina. Secuestrar, desaparecer, torturar, ultrajar, asesinar y decapitar, más fácil si eres mujer.

Incluso, ningún riesgo si se escribiera que, por el simple delito de ser mujer, están expuestas al peor destino. Por ejemplo, decapitar a una mujer y tirar su cabeza en un municipio y el cuerpo en otro.

Los cadáveres de mujeres flotando en los ríos aguas abajo.

Nunca como ahora la advertencia familiar a las hijas, hermanas, primas, tías, señoras casadas, divorciadas, separadas, de la séptima y octava década, para evitar salir a la calle y restaurantes en la tarde/noche.

Y lo más terrible, salir solas porque en la esquina hay el riesgo de un secuestro y una desaparición.

Lo dice el arzobispo de Xalapa, Hipólito Reyes Larios, a través de su vocero, el sacerdote José Manuel Suazo Reyes:

“Estamos viviendo una noche oscura” (Diario de Xalapa, Celia Gayosso, 30 de noviembre”).

Y, sin embargo, voz de la iglesia, voz de las madres con hijas desaparecidas y asesinadas, voces de familiares clamando justicia por una pariente ejecutada, sin la mayor trascendencia.

“No hay indicadores de bienestar para la gente” exclama el Arzobispado. “Y la deuda social sigue creciendo en asuntos de violencia, pobreza, educación y salud”.

Ene número de veces, la cúpula eclesiástica ha “puesto el índice en la llaga purulenta”.

Y ningún resultado social concreto, específico y macizo ha logrado.

Las horas más negras.

Y, en contraparte, igual, igualito que en Venezuela Hugo Chávez y ahora Nicolás Madura, el góber de la 4T felicitándose a sí mismo a través de anuncios espectaculares pagados e instalados en ciudades y pueblos y a orilla de carretera en los caminos polvorientos y peligrosos y riesgosos de Veracruz.

“NOS MATAN POR SER MUJERES”

Orizaba es tierra polvorienta para las mujeres. En el duartazgo, por ejemplo, una chica, Fernanda Rubí, fue plagiada en una disco. Meses después, su señora madre, Aracely Salcedo, encaró al góber de Enrique Peña Nieto en un evento público. El video se hizo viral.

Terminó el duartazgo. Terminó el yunismo. Van dos años de la 4T en Veracruz y la señora Aracely Salcedo continúa buscando a su hija.

El 29 de noviembre, un colectivo de Orizaba realizó el performance “Zapatos Rojos” en el parque Castilla denotando y connotando la violencia en contra de las mujeres en los hogares, las calles, las oficinas y las escuelas por las ciento cincuenta y siete mujeres asesinadas este año en el estado de Veracruz.

Y lo peor, exhibiendo el maquillaje de la Fiscal General (“Aquí mando yo”) para bajar la estadística de la muerte femenina.

La coordinadora de la ONG Marea Verde Altas Montañas, Luz María Reyes Huerta, resumió así el performance:

“Nos matan por ser mujeres” (Diario de Xalapa, Mayra Figueiras).

Por eso, hemos llegado a un punto para preguntarse si hay razones de peso y con peso para continuar protestando aquí, en Veracruz, dado los resultados nulos.

O por el contrario, si las baterías han de reubicarse, digamos, en la Ciudad de México, por ejemplo, en el Congreso de la Unión, ONG nacionales e internacionales, el Zócalo, foros académicos de la UNAM, por ejemplo, y en la prensa nacional y extranjera, para ser escuchadas con hechos concretos, más allá del palabrerío oficial.

Según Marea Alta, la Fiscalía General “no le quiere entrar al problema tanto de los feminicidios como de la trata de personas y la pedofilia… por porque atrás hay mafias que mueven todo”.

¡VAYA “GOLPES DE PECHO”!

En medio de los feminicidios, la 4T ha jurado que es feminista. Y que se están “desgarrando las vestiduras” por la vida segura y tranquila de las mujeres.

Pero lo hacen en un tiempo truculento en que sean quienes sean los asesinos (malosos, malandros, pistoleros, sicarios, delincuentes comunes, pillos, ladrones, parejas machas, maridos y amantes violentos, terrorismo, multiplicar el miedo, el terror y el pánico, etcétera) pareciera que son dueños de la impunidad.

Y en tanto los feminicidios arrecian cada semana y cada mes, más “golpes de pecho” se da la autoridad, en el caso, tanto la secretaría de Seguridad Pública como la Fiscalía General.

Simple y llanamente gritonean y “se tiran incienso” porque no pueden. Llegaron al principio de Peter. La incompetencia pura. Están rebasados por los malandros. Venden esperanzas de una forma ramplona y barata.

A mediados del año entrante, con la elección de presidentes municipales y diputados locales, los familiares de mujeres asesinadas ajustarán cuentas en las urnas con los candidatos de la 4T.

Las ideas y opiniones expresadas por el autor de ésta columna periodística, no reflejan necesariamente el punto de vista de Crónica de Xalapa ©️

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