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Xalapa

Expediente 2020: Un hombre honesto



Luis Velázquez
23 de diciembre de 2020


Hay en el estado de Veracruz, un hombre honesto “a prueba de bomba”. Cien por ciento honrado. Integro. Nadie, menos, mucho menos, los políticos, las tribus políticas, lo pueden señalar de un abuso y exceso del poder. Se llama Raúl Arias Lovillo, es doctor en Economía, y fue rector de la Universidad Veracruzana, sin duda, el más digno.
En el inicio de MORENA, el partido de López Obrador, la profesora, ahora senadora, Gloria Sánchez, lo invitó como candidato a diputado federal por el distrito de Xalapa y rechazó, digamos, la oferta, porque primero estaba, sigue estando, la máxima casa de estudios.
Entonces, Gloria Sánchez propuso a Cuitláhuac García Jiménez.
Javier Duarte le ofreció, primero, la secretaría de Desarrollo Económico, y luego, la de Educación, y rechazó las tentaciones.
Al término de su mandato académico durante 8 años como rector, decidió por voluntad propia mantenerse lejos de Xalapa conservando la sana distancia y terminó en Quito, Ecuador, en una universidad privada.
Ahora, un grupo de ciudadanos de a pie y amigos lo animan y reaniman para aceptar la candidatura ciudadana a la presidencia municipal, la capital, la sede de los tres poderes, la ciudad símbolo del estado de Veracruz.
Por lo pronto, Raúl Arias cavila y cavila y sigue cavilando.
Hoy vive lejos “del mar proceloso de la política”. Jubilado. Con su legítima pensión.
Es un hombre lleno de vida, en la plenitud de sus facultades mentales y productivas, con una experiencia en la administración pública sin precedente, y con el gran parteaguas, insuperable, de una vida intachable, como pocos, excepcionales, políticos, funcionarios, hombres públicos la tienen o tendrían.
Es más, su inteligencia y talento causa urticaria y tirria, pues, y por ejemplo, apenas, apenitas hace unas semanas fue vetado para formar parte de la Junta de Gobierno a pesar de que cuatro instituciones académicas lo proponían.
Economista capaz, eficiente y eficaz, tiene visión de Estado y hombre y académico de izquierda que ha sido y es, constituye una garantía ciudadana para ser y estar. Y para trascender, tanto como en la UV.

A LA VISTA, CANDIDATURA CIUDADANA

De seguro, habrá de seguir cavilando con los amigos y con la familia para dar el siguiente paso.
Por ahora,  hay, como en el resto de los doscientos once municipios de Veracruz, una fuerte disputa por la alcaldía de la capital.
PRI, PAN y PRD, por ejemplo, saben que si fueran solos a las urnas nunca ganarían, y menos, la chiquillería en un Veracruz con catorce partidos políticos.
Incluso, si existiera una alianza de los tres partidos con un candidato de la clase política, unos políticos, digamos, como David Velasco Chedraui y los diputados locales, Sergio Hernández (Miguel Ángel Yunes Linares) y Omar Miranda (Joaquín Guzmán Avilés) y quienes se han promovido en el palenque público, es probable que también fuera derrotada.
En ningún momento porque MORENA haya realizado un buen papel social en el gobierno del profe Hipólito Rodríguez, sino por el rencor acumulado de años y años en contra de la llamada clase política.
Y en tales circunstancias, el ex rector de la UV sigue cavilando.
En todo caso, si fuera, sería candidato ciudadano, pero únicamente por la alianza de los tres partidos. PAN, PRI y PRD, pues la fusión social y política sería extraordinaria y de entrada rebasaría las expectativas de MORENA, fuera quien fuera el nominado, y que ahora gira alrededor de la diputada federal de Cuitláhuac García, Dorheny García Cayetano, y el ex diputado local y ex presidente del CDE del PRD y ex perredista, exdirector de Gobernación, el sociólogo Juan Vergel Pacheco.
La otra aspirante y suspirante, la ex diputada local, directora del Instituto de Pensiones del Estado, la animalista Daniela Griego, todo indica, y según versiones, prefirió declinar legítima aspiración.
Así, con un candidato ciudadano (Raúl Arias Lovillo) y la alianza partidista (PRD, PAN y PRI) sería la única opción de ganar en las urnas a MORENA.
Además, con una plataforma ciudadano para integrar un gobierno plural, con capacidad de gestión, honesto y sin mentiras, con equidad de género.
Incluso, basado en el modelo educativo en la UV, donde durante 8 meses y nueve meses, lo demostró con creces y resultados concretos y macizos.
Xalapa, la capital, merece un gobierno que haga un cambio verdadero con gente muy valiosa y capacitada, que existe y que requiere una oportunidad para demostrar que las cosas se pueden hacer de otra manera.

GARANTÍA PARA EL GRAN CAMBIO SOCIAL

Con un candidato ciudadano de la talla y la estatura social y la honestidad, inteligencia, talento y capacidad y experiencia de Raúl Arias, la alianza partidista del PAN, PRI y PRD triunfaría en las urnas.
Y aun cuando la alianza pudiera objetarse, los CDE del trío saben, están conscientes, de que la población civil exige y reclama nuevas posibilidades, y una de dos, cambian para renovarse con hechos específicos en las acciones sociales, o de lo contrario, seguirán hundiéndose en el vacío.
Y nada mejor como un ciudadano con una vida pública impecable y que de entrada está por encima de los otros aspirantes y suspirantes.
Pero más aún, opositor de siempre al viejo, histórico y milenario sistema político que únicamente ha dejado a 6 de cada diez ciudadanos en la pobreza, la miseria y la jodidez.
Es la hora, entonces, de que la alianza mire hacia otro lado y deje de estar soñando con lanzar a un político para la presidencia municipal.
Nadie en Xalapa, ni en el estado de Veracruz, tiene la autoridad moral y social de Raúl Arias.
Y nadie conoce al derecho y al revés el sistema político.
Y nadie tiene la perspectiva y el camino y la estrategia definida y la gran autoridad moral para mirar lejos y operar el gran cambio social.

Las ideas y opiniones expresadas por el autor de ésta columna periodística, no reflejan necesariamente el punto de vista de Crónica de Xalapa ©️

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