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Xalapa

Expediente 2021: Ojo por ojo…

Luis Velázquez

02 de marzo de 2021

En el caso de los Yunes azules, la vida es “ojo por ojo y diente por diente”. Quizá, el más radical, Miguel Ángel Yunes Márquez. Quedó claro con la contienda interna en el PAN para elegir candidato a presidente municipal.

El rafagueo fue concreto y específico. Por ejemplo:

El señalamiento de que su adversario, Bingen Rementería, tenía con su padre, el senador Julen Rementería del Puerto, un pie en MORENA. Mejor dicho, en el gobierno del Estado.

Y en el mismo bombardeo partidista y mediático, que en su tiempo de alcalde azul, Julen Rementería entregó la presidencia municipal al PRI, a través de su primo, Jon Rementería.

Más, en un Yulen Rementería nombrado secretario de Infraestructura y Obra Pública por Miguel Ángel Yunes Linares, y luego, el deslinde, la lejanía, se ignora si la deslealtad y la traición.

Más, cuando Julen tomó partido por Joaquín Guzmán Avilés, presidente del CDE del PAN.

Más cuando el Tribunal Electoral validó en un clásico sabadazo a los más de cuatrocientos nuevos panistas para que votaran el domingo 14 de febrero, como todo indicaba, por Bingen.

Miguel Ángel Yunes Márquez, tan bragado y peleador callejero como el padre. Quizá más radical. Intenso. Volcánico.

Vientos huracanados que anuncian, entre otras cositas, el peor de los mundos para Cuitláhuac García Jiménez y los suyos… si es que Miguel Ángel Yunes Márquez queda con la candidatura y gana en las urnas, porque, entonces, su candidatura a gobernador en el año 2024 será inminente.

Y si es así, y gana, caray, el penal de Pacho Viejo será insuficiente para las tribus guindas y marrón.

La furia de Yunes Márquez es, será, sería, imprevisible. Descarrilada.

Ojo por ojo. Diente por diente. Vida por vida.

La contienda, hoy, por la nominación a la alcaldía es movimiento borrascoso, con un paso por delante luego de ser validado por Tribunal Federal Electoral.

Más, mucho más allá, por ejemplo, de la simple defensa de la parcela boqueña, y en donde la yunicidad quedó manifiesta.

Juan Manuel Unanue fue candidato de unidad.

CERCO YUNISTA

Los días y noches explosivos que terminaron en el domingo electoral todos los ojos políticos sobre Miguel Ángel Yunes Márquez.

Más que el año 2022 es el año 2024 el que está en juego.

Y nada pone al góber obradorista en la antesala de fulminante paro cardiaco como el regreso de Miguel Ángel Yunes Márquez al palenque electoral.

Igual, igualito, digamos, que Ricardo Anaya con su programa delineado de recorrer mil municipios en el primer tramo para la carrera presidencial del 2024.

Y si el buen karma le dura, entonces, significará la peor pesadilla para Cuitláhuac.

Desde luego, en la maniobra participaron el padre, Miguel Ángel Yunes Linares, y el hermano, Fernando Yunes Márquez, el alcalde.

Y el alcalde en funciones, jugándose el todo por el todo para entregar la estafeta y el báculo al hermano mayor, luego de par de ocasiones gobernando Boca del Río.

La política, en el pragmatismo puro.

La vida intensa y frenética en un país donde desde 1929 quedó clara la herencia del poder político entre familias.

El cerco yunista, entonces, es de pronóstico.

Más, cuando Fernando, el alcalde, también sueña con el 2024 y aun cuando rechazó alguna candidatura pluri a diputado, estableció que terminará el tiempo edilicio y a partir del año 2022 recorrerá Veracruz en misión religiosa por la candidatura del PAN a la gubernatura, y en donde enfrentará, todo indica, la oposición interna con el senador Julen Rementería y su hermano.

Pero los Yunes azules constituyen un gran frente. Y de hecho y derecho han rebasado a los parientes.

Por ejemplo, Miguel Ángel Yunes Linares está en el palenque desde el sexenio de Rafael Hernández Ochoa, 1974/1980, seis cargos públicos desempeñados en menos de un sexenio, y desde entonces, encumbrado, y con fuego volcánico, eruptando lava.

Un paso de gigante únicamente aparejado al de Fidel Herrera Beltrán y Dante Delgado Rannauro.

En su tiempo como secretario de Educación de Javier Duarte, Adolfo Mota Hernández, precandidato del PRI a la diputación federal, decía que Dante Delgado, Fidel Herrera, Ignacio Rey Morales Lechuga y Yunes Linares “nos quedaron a deber la presidencia de la república pues pelearon entre sí y la esperanza se desmoronó”.

Ahora, los Kennedy de Boca del Río van de nuevo. Si Miguel Ángel Yunes Márquez amaciza el triunfo partidista electoral, entonces, estará a un paso, como su hermano, de la candidatura a la gubernatura.

Y Cuitláhuac y los suyos… que se cuiden. Para ellos será el Día del Juicio Final cuando los muertos resucitarán…

Las ideas y opiniones expresadas por el autor de ésta columna periodística, no reflejan necesariamente el punto de vista de Crónica de Xalapa ©️

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