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Xalapa

Golpe de Tecla: Una “sangría” presupuestal no prevista…

En las oficinas titulares de la Secretaría de Finanzas y Planeación (Sefiplan), del Organismo Público Local Electoral (Ople) y en la de la presidencia de la Junta de Coordinación Política del Congreso Local los focos rojos están prendidos. Mientras a nivel mundial la noticia de la muerte de Maradona sacudió al mundo por varios días; en éstas tres oficinas, un escueto boletín de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) que grosso modo invalidaba la prometida, presumida y ya presupuestada, Reforma Electoral los ponía a temblar.

Incluso, el pequeño despacho informativo pasó desapercibido el primer día de su publicación. Fue hasta el segundo día muy temprano, cuando los funcionarios, José Luis Lima Franco, Alejandro Bonilla Bonilla y Juan Javier Gómez Cazarín sudaron frío, tragaron saliva -glub, glub- y sintieron temblar el occipucio.

Más allá de que la Reforma Electoral “tumbada” signifique una derrota para Morena, un ridículo mayúsculo -monumental diría yo- para los órganos jurídicos del Congreso Local y del Palacio de Gobierno. Y un triunfo en tiempo extra para los maltrechos partidos políticos del PAN, PRI y PRD; el día después de mañana, plantea serios problemas de fondo y forma.

De entrada: valorar, sopesar, consensuar, succionar, “sacar agua del pozo”; redistribuir y reetiquetar más de 450 millones de pesos del erario público -ya maltrecho por la disminución de ingresos fiscales por la pandemia mundial de Coronavirus- para distribuirlos a las prerrogativas de una decena de institutos políticos, los nuevos y los satélites, parásitos y acompañantes recién creados.

Aún hay más, la Reforma Electoral con el sello de la cuarta transformación de Veracruz y abortada ya por la Suprema Corte -y ni modo, donde mandan los ministros, no gobiernan ni ejecutivos estatales, ni diputados- implica, siempre sí, instalar 212 Consejos Municipales en cada uno de los Ayuntamientos de Veracruz, cuando, a finales del penúltimo mes del año, directivos del OPLE ya se habían hecho a la idea de solo instalar 30 Consejos Distritales donde se concentraría toda la carga electoral, laboral y administrativa. Lo cual hizo que todo el consejo general electoral, literal, se parara de pestañas.

Tan solo la semana anterior, el inmueble de la calle de Juárez fue un completo manicomio, pues como lo admitió el propio Bonilla, más allá de cuestiones presupuestales y de esperar las respectivas adecuaciones al Código Electoral Veracruzano, el solo hecho de instalar 242 Consejos, entre distritales y municipales, en lugar de solo 30, implicará un trabajo mayúsculo de marchas forzadas.

Y es que el árbitro electoral, en vísperas de comenzar el partido para elegir ganador de 212 alcaldías y 50 diputaciones, tendrá que meter tijera a varios de sus programas operativos y de difusión, para poder reasignar partidas presupuestales para sus consejos. Estirando la liga de su propia tesorería, tendrán que valorar la contratación de un ejercito ciudadano para sacar a buen puerto su jornada electoral de julio próximo, pero sin la posibilidad de poder otorgar salarios decorosos como en antaño.

Peor aún, no habrá margen de error, pues serán los primeros comicios en el que estén bajo el escrutinio “escrupuloso o no” del nuevo gobierno federal y local. Una arista más, en el austero presupuesto entregado en noviembre pasado, la misma Sefiplan ya los había “castigado” con una reducción presupuestal que limitaba sus áreas operativas y de viáticos.

En el Congreso Local, aunque el presidente de la Jucupo, Juan Javier Gómez Cazarín intentó desviar la atención del espectro mediático presumiendo su fanatismo con el Club América y luego repartiendo pésames por la muerte de Maradona, ya al momento de ponerse serios o algo parecido. Tuvo que admitir que esa tarea titánica de reasignar presupuesto, de “pellizcar” y “reasignar partidas presupuestales” será tarea de la Sefiplan: “Apoyaremos al secretario en lo que nos indique”, dijo.

Acorralado por el “Cártel del Congreso” -las mujeres reporteras que dominan la agenda legislativa-, Gómez Cazarín se dijo dispuesto a “donar su salario”, sí eso, ayudaba un poco en resarcir el daño hecho.

En Sefiplan, el problema es mayúsculo, en el quinto piso del inmueble del Cerro de la Galaxia, al menos el viernes pasado, no tenían la mínima puñetera idea de donde podrán hacer una sangría presupuestal de más de 450 millones de pesos, tomando en cuenta las siguientes aristas: El TEJAV, el IVAI, la CEAPP, la CEDH, el Congreso Local ya tuvieron una “tijera presupuestal”, de algunos millones -en unos más, en unos menos- pero al fin y al cabo ya pasaron recorte en sus presupuestos.

El imaginario colectivo social es claro y no perdona. Lima Franco tiene claro que en la próxima reasignación presupuestal no pueden quitarle dinero ni a salud, ni a educación, ni a los programas sociales -los cuales, presumen, son la construcción del futuro de la nación-, mucho menos -ni Dios lo mande- a seguridad. El tesorero de Veracruz también tiene claro, que no se puede pelear ni con Dios, ni con el Diablo, así que tampoco puede “rasurarle” un solo peso ni a la oficina del gobernador, ni a la del Secretario de Gobierno, así que mientras, le encuentra cuadratura al círculo de la sangría presupuestal electoral, mientras, no le quedará otra que rezar.

Contracrónica

El Gobierno de Veracruz anunció el regreso de los equipos profesionales, Tiburón Rojo, El Águila de Veracruz y Halcones Xalapa para la temporada 2021. A través de Radio Televisión de Veracruz (RTV), el gobierno estatal hizo el anuncio de que gracias a las finanzas sanas y combatiendo la corrupción, el gobierno hará posible el regreso de estos tres equipos profesionales, los cuales en el caso del Águila de Veracruz y de Halcones Xalapa desaparecieron durante el sexenio del priista, Javier Duarte de Ochoa.

Extraoficialmente se dio a conocer que Los Alebrijes de Oaxaca dejarían el vecino estado para jugar en el estadio Luis “Pirata” Fuente de Boca del Río en Veracruz a través de un comodato de la franquicia en la llamada Liga de Expansión y con el nombre de Tiburón Rojo.

En el caso de Halcones Xalapa, el gobierno de Veracruz y la Universidad Veracruzana solo prestarían el gimnasio universitario, para el traslado de los Toros de Nuevo Laredo Tamaulipas, quienes llegarían con el nombre de Halcones Xalapa.

En cuanto al Águila de Veracruz, esta sería una nueva franquicia como parte del proyecto de expansión de la Liga de Beisbol Mexicana (LBM).

Frase de la Semana:

“Ojalá que la Suprema Corte analice que no es justo haber quitado el dinero al pueblo”, el diputado morenista, oriundo de Hueyapan de Ocampo, Juan Javier Gómez Cazarín.

Las ideas y opiniones expresadas por el autor de ésta columna periodística, no reflejan necesariamente el punto de vista de Crónica de Xalapa ©️

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