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Viernes, 18 de Setiembre de 2020
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La crónica de hoy

ALEJANDRO HERNÁNDEZEconomía de mal en peor en Xalapa

Hasta hace no pocos años en Xalapa, si uno iba a los grandes almacenes y tiendas departamentales luego de la temporada de fin de año, era común ver los estantes semivacíos, pues las ventas siempre eran copiosas durante el mes de diciembre. Esto significaba que la economía local se había reactivado y que las cosas andaban más o menos bien. Este año, luego de un breve recorrido por las tiendas y plazas de la ciudad, las ventas de fin de año, como diría una tía que tengo, se ve que estuvieron bien tristes.
La ropa, calzado y otras mercancías rebosa en los estantes y botaderos y los gerentes de las tiendas hacen rebajas para poder sacar la mercancía de temporada, sin embargo las ventas no repuntan.
Parte de esta recesión económica se debe a las “reformas estructurales” que el gobierno federal ha implementado, pues se ha desalentado la productividad al aumentar los impuestos y endurecer la fiscalización, sin embargo, al menos aquí en Xalapa así sucede, las bajas ventas reflejan directamente las malas finanzas del gobierno de Veracruz.
La economía local se mueve por quincenas, y se reactiva considerablemente durante el fin de año, pues el gobierno, en todos sus niveles, es el gran empleador de la ciudad, sin embargo, como dijo el diputado Ricardo Ahued, la impericia en el manejo de las finanzas ha dado al traste con ella y ha dejado a los empresarios, que le facturan al gobierno del Estado, con el alma en un hilo porque no les pagaron, y a los que no, pero que esperan la reactivación de la economía con el aguinaldo de los empleados, con los inventarios llenos y con un montón de cuentas por pagar. Desde el año pasado se vienen registrando atrasos en el pago a los burócratas; a veces son a los de una dependencia nomás, a veces son a los de varias, pero el caso es que es un secreto a voces que las quincenas no llegan cuando deben de llegar y, para acabarla de amolar, este fin de año lo que se atrasó también fue al aguinaldo.
La gota que derramó el vaso, la semana pasada, fue que el atraso se generalizó en casi todas las dependencias del Estado, lo mismo en la SIOP que en Sedesol y en casi todas las demás secretarías.
Los cientos de empleados, en este caso el mal de muchos no fue consuelo de tontos sino encabronamiento de todos, se salieron a tomar las calles aledañas a sus centros de trabajo, consiguiendo el viernes trastocar la de por sí ya caótica vialidad de la ciudad. Por la tarde, al parecer, los pagos se habían normalizado, sin embargo, el temor entre la burocracia estatal es que esto se repita en las quincenas venideras o que a unos les paguen y a otros no, sobre todo ahora que vienen las elecciones y los dineros se desvían para las campañas.
El gobierno del Estado, entre tanto, aseguró que los retrasos de la semana pasada se debieron a errores de los bancos que no hicieron las transferencias a tiempo. Lamentablemente, ante lo que ya hemos visto y ante lo que se escucha en todos los pasillos de los edificios gubernamentales, la cosa está que arde y, ojala y no, en cualquier momento revienta.
Esperemos que las cosas se normalicen, pues no sólo los empleados son los que sufren, sino todos los empresarios de la ciudad que les venden bienes y servicios. Tengan una muy buena semana.
Comentarios o sugerencias: motardxal@gmail.com

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