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Xalapa

Locura jarocha: cambiar la Constitución

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LUIS VELÁZQUEZ

•El diputado Ramírez Arana dice que cambiará la ley Bermúdez para que nadie diga que se criminaliza la protesta social
•“La misma burra; pero revolcada”
•Ruindad de Tonatiuh Pola cuando dice que la vialidad es más importante que el interés social
•Revolucionaria teoría política de Érick Lagos con eso de que “Veracruz está vivo” porque los indígenas protestan

Ningún gobernador, ningún diputado local o federal, ningún senador, ningún presidente municipal, ni siquiera, vaya, el gobierno federal, está facultado para prohibir a los ciudadanos se organicen y manifiesten en la calle y en la carretera para exigir servicios públicos.
Por una sola razón: se trata de un derecho constitucional, el artículo 9 de la Carta Magna.
Y por eso mismo resulta ridícula la postura de un par de diputados locales, y también del secretario General de Gobierno, a partir, primero, de la ley Bermúdez para criminalizar la protesta social, y segundo, de la marcha de indígenas de la sierra de Zongolica cooptada en Fortín.
El diputado priista, Adolfo Jesús Ramírez Arana, presidente de la Comisión de Tránsito y Vialidad, presentó la iniciativa de Ley Bermúdez, dijo, para regular las marchas en Xalapa.
Y cuando la mitad del mundo se le vino encima, ahora, con su maestría (sin cédula profesional) en Ciencias Políticas del Centro Latinoamericano de Estudios Superiores (tiene convenio con Sefiplan para otorgar becas a políticos) dice que modificará su iniciativa de ley.
Y en una cláusula del artículo 16, de tal forma que ahora en vez de establecer que cada organización necesitada de una marcha solicite permiso al secretario de Seguridad Pública, dirá que deberán “contar con su autorización”.
¡Ah!, como dicen en Paso de Ovejas, la misma burra pero revolcada.
¡Vaya argumento del diputado que ahora está pagando los favores de cuando le permitieron imponer en la presidencia municipal que dejara… a su señora esposa!
¡Vaya caciquito pueblerino!
Además, dice, petulante, que su iniciativa solo causó revuelo por una sola clausulita.
No, diputado, se equivoca.
Ni usted ni nadie puede prohibir una marcha, un plantón, una manifestación, la rebeldía popular, pues.
Usted mira el árbol y olvida exprofeso el bosque.
Si la gente, los vecinos, los ciudadanos se organizan y marchan se debe a que la autoridad, el gobierno de Veracruz, desoye el clamor popular, niega el legítimo derecho de audiencia del ciudadano, que también es un derecho constitucional, le da vueltas y vueltas a los contribuyentes que pagan impuestos y, ni hablar, la única salida es la protesta.

LA RIDICULEZ ANDANDO

Más ridículo ha sido el dipu Tonapriuh Pola Estrada, el Caín del siglo XXI en Veracruz, cuando convalida la iniciativa de ley de su homólogo y dice que es para evitar el caos vial en Xalapa.
¡Vaya pretextito de su excelencia, el señor dipu!
Así, ubica la vialidad como interés supremo del Estado de Derecho.
Peor tantito: omite, ignora a propósito, le vale mejor dicho, que si hay marchas es porque el gabinete legal y ampliado del gobierno de Veracruz dejó crecer el pendiente social.
Ahí están como testimonio inapelable las caminatas de los cientos de familiares de desaparecidos y secuestrados y ejecutados que sólo claman, uno, el regreso a casa de quienes estén vivos, y dos, el fin de la impunidad.
Ahí están los campesinos de las sierra de Zongolica y del Totonacapan que el mismo día, lunes 29 de septiembre, se lanzaron a una marcha en contra del menosprecio y el desprecio de los duartistas para solucionar conflictos sociales.
Ahí están el par de bloqueos en el puerto jarocho (Predio Uno y Las Bajadas) exigiendo el servicio del agua y obra pública para evitar las inundaciones de cada año.
Pero ocurre que el exlector de noticias en Telever descubre que por encima del interés social está la vialidad.
¡Pobrecito! ¡Vaya ruindad!

QUE VERACRUZ ESTÁ VIVO…
Peor tantito resulta el secretario General de Gobierno, apodado “El chilli-willy”, un Érick Lagos que sólo vive para la frivolidad y las enaguas, incluso, a costa del poder.
Y es que cuando los indígenas de Zongolica en caminata a Xalapa, Javier Duarte en España, lo obligaron a salir de palacio para dialogar en el palacio municipal de Fortín, luego de que durante semanas pidieron audiencia, acuñó la siguiente frase bíblica: “Las protestas son porque Veracruz está vivo”.
¡Qué poca…!
¡Qué profundidad de pensamiento político!
¡Qué trato tan cínico del secretario General de Gobierno a los compas indígenas y campesinos!
¡Qué tesis política de altura para enaltecer el Estado de Derecho en la tierra de Jesús Reyes Heroles!
Érick Lagos, el constitucionalista, el Pequeño Príncipe de palacio, mi Maquiavelito.
Los indígenas, secretario de Gobierno, fueron a la caminata porque ustedes, la elite en el poder sexenal, los agarraron de tontos, de igual forma como han tomado a tantos y tantos y tantos otros, entre ellos, usted mismo, con los migrantes, por ejemplo.
La ley Bermúdez, la tesis vial de Pola Estrada y la revolucionaria teoría del Derecho de Érick Lagos de que toda protesta social significa que Veracruz está vivo… forma parte de la misma cadena de degradación social de la elite priista en el poder sexenal.
Ni hablar, sus neuronas sólo dan para eso…