17.1 C
Xalapa

Posdata

-

LUIS_VELAZQUEZEl sátrapa fiscal

•Con 40 votos de los 50 diputados, el alcalde de Xalapa logró la aprobación de nuevos gravámenes, entre ellos, cobrar el impuesto predial en dos ocasiones en el transcurso de un año
•Un diputado panista se arrepiente de haber votado a favor; pero es demasiado tarde

Igual que Judas, ahora el diputado Carlos Fuentes Urrutia, panista, soñando desde ahora con la presidencia municipal de Xalapa, se ha arrepentido de su “metida de pata” cuando, con otros 39 legisladores locales, levantó la mano para aprobar nuevos impuestos a Américo Zúñiga en Xalapa.
Se ignora si “Chico” Fuentes tiraría, digamos en referencia a la crónica bíblica, las 30 monedas y luego se colgaría de un árbol.
Por ahora, dice que hará todo, todo, todo, para tumbar su decisión y el aval del Congreso, ya aprobado y publicado en la Gaceta Oficial del gobierno de Veracruz.
El caso es que, por lo pronto, si alguna posibilidad tendría hacia el año 2017 el homónimo del escritor mexicano sepultado en Francia de gobernar Xalapa la ha perdido.
Y ni hablar, en tal pecado llevará la penitencia.
Desde luego, peor irá a Zúñiga Martínez, apodado “El noño”, y tan noño que meses anteriores tuvo la ocurrencia de llegar en patín del diablo al palacio municipal circulando por las calles de Xalapa, trajeado, con zapatos de charol.
Y es que si durante cuatro años el gobernador Javier Duarte se ha abstenido de crear nuevos impuestos, de los 212 alcaldes de Veracruz, Américo se convierte en el único, por ahora, de asestar un madrazo directo a la economía de los jodidos, los pobres y los miserables.
Por ejemplo: con 40 de los 50 votos de los diputados locales a favor logró que el Congreso le autorizara cobrar el impuesto predial en dos ocasiones durante el transcurso de un año.
Se insiste: dos veces.
Y, caray, pega a los casatenientes; pero más, mucho más, porque simple y llanamente son mayoría, a las clases bajas y medias, y aun cuando su padre, el profe Guillermo Zúñiga, habría, quizá, acaso, mudado en un constructor también habrá de pagar dos veces el predial; pero es tanto como arrancar un pelito a un gato.
Pero, además, lea usted la cascada de impuestos que el alcalde cobrará a partir del mes de enero de 2015: impuestos por peleas de box, lucha libre, arte callejero, obras de teatro, conferencias y ópera.
Impuestos a los comerciantes por colocar una lona afuera del establecimiento, utilizar botargas y repartir volantes, simples volantes.
El pago por metro cuadrado a los comerciantes.
Un nuevo impuesto por cada mesa de dominó y billar, que significa un deporte popular más.
Otro impuesto especial por eventos deportivos cualquiera sea su naturaleza, carreras de caballos, eventos caninos y eventos de automóviles y bicicletas.
Un impuesto especial por cada máquina en los videojuegos electrónicos.
Con tal ejemplo, en un ratito, los 211 alcaldes de norte a sur y de este a oeste de Veracruz entrarán a la rebatinga fiscal, y como en el caso de Xalapa, habrá reacciones populares terribles para el PRI en el siguiente proceso electoral.

ECONOMÍA DE XALAPA SE ESTRANGULARÁ
Según el diputado panista levantó la mano para aprobar tales impuestos porque el Ayuntamiento está quebrado y descubrió una veta de oro para salir del paso con los nuevos gravámenes.
Pero, bueno, en el caso de una Comuna descarrilada en su fortaleza económica y financiera, la ley de Responsabilidades de Funcionarios Públicos es clara:
Uno. Si el Ayuntamiento está quebrado es porque los antecesores “metieron la mano al cajón”.
Dos. Y por tanto, según la ley, Américo está obligado a interponer una denuncia penal en la Procuraduría de Justicia por daño patrimonial en contra de su antecesora, Elizabeth Morales García, y sus huestes, porque ni modo que se haya ido cabezona sin pasar copia.
Tres. Y si diez meses después Américo se ha abstenido, de igual manera como se abstuvo cuando fue presidente de la Comisión de Vigilancia del Congreso, entonces se vuelve dos, tres, cuatro veces más cómplice… por negligencia, indolencia, silencio y tapadera.
Cuatro. El diputado panista está tirando la piedra y escondiendo la mano, pues ninguna razón existe para convalidar con tal pretexto el incremento en los impuestos municipales.
Cinco. Simple y llanamente, el alcalde está obligado a denunciar a su antecesora.
Otra cosita es gravar la economía de por sí jodida de la población.
Además, el presidente municipal atenta contra un principio básico de la economía, pues sólo puede reactivarse la vida económica de un pueblo cuando los hogares alcanzan más ingresos.
Y si se crean más impuestos, entonces, la economía se estrangula.
“Una vez desplomado el ingreso disponible de personas, hogares y empresas no hay recursos como tampoco demanda de créditos, por más que los bancos quieran y puedan prestar más” dice el gurú Jonahatan Heath (Proceso 1987, 30 de noviembre, 2014).
Ni hablar, atrás de su bonhomía, carita de ñoño incapaz de matar una mosca; pero decidido a sacrificar 700 perros callejeros, Américo Zúñiga ha mostrado el puño.
Ya podrán los habitantes de Veracruz imaginar sus alcances represivos y violentos como secretario General de Gobierno en caso de que su brother, el senador Pepe Yunes Zorrilla, amarre la candidatura a gobernador y gane en las urnas…
¡Dios nos libre de otro sátrapa!