15.8 C
Xalapa

Xalapa con X: Días sin Moisés

-

Rosa VázquezHan pasado diez días desde que el periodista de Medellín de Bravo, Moisés Sánchez Cerezo fue levantado por un grupo de hombres armados hacia un destino incierto, un destino que aún nos mantiene con esperanza y rabia.

Es inimaginable el dolor y la angustia que sus familiares viven en estos momentos, donde no hay certeza de nada, donde no tener ni una idea de su paradero es peor aún que la vida y la muerte.

Pero también está la rabia y la impotencia que sus colegas experimentan en estos momentos, que han vuelto a revivir después de cuatro años con la misma canción de desapariciones, muerte y falta de resultados.

Pero ¿qué representa para los ciudadanos nueve días sin el periodista Moisés? La pregunta surgió cuando en medio de una protesta los periodistas de Xalapa recibieron mentadas de madre, groserías y muecas de la ciudadanía que no comprendía por qué la necesidad de bloquear la vialidad.

Quizá dos o tres fueron las personas que aplaudieron la acción, sólo un par quienes se gicieron consciente de lo que la desaparición deMoises representa, al resto no le interesó ni siquiera saber quién es él.

No ha comprendido aún la población que cada día sin Moisés, sin Regina, sin Gregorio y sin el resto de periodistas que han sido asesinados y desaparecidos en el gobierno de Javier Duarte de Ochoa representa un día más en la penumbra informativa.

Significa que la gente puede desaparecer de la nada y ser asesinada de forma cruel sin castigo. Significa que no se reconoce que la información es u portante para el desarrollo de la sociedad, significa que el gobierno del estado demuestra su incompetencia pero sobre todo su poco interés en que el periodismo libre se ejerza.

Un día más sin Moisés significa una boca más en silencio, abusos de autoridad municipales que no pueden ser denunciados porque en cualquier momento, en la calle o en tu casa, alguien puede llegar a silenciarte.

Cada día que pasa es uno perdido para la sociedad y uno ganado para la impunidad. No hay justicia, las autoridades no sirven, demuestran su ineficiencia desde que son incapaces de hallar de manera inmediata y con vida a un ciudadano, llámese periodista, taxista, activista o estudiante.

Porque es para ellos más cómodo buscar entre los cadáveres y pedir tres días para analizar a cada uno y descartar o confirmar la muerte del desaparecido, que hacer su trabajo adecuadamente, actuar con rapidez y evitar que otra persona se quede en la nada, en el limbo de lo desconocido.

A pesar de eso, a pesar de la ineptitud nadie remueve a esos poderosos hombres de su cargo, por el contrario, son ratificados, premiados, apapachados por el mandatario estatal.

Así, mucha gente seguirá tocando el claxón a forma de ofensa, mucha gritará que a los periodistas los desaparecen por chismosos, muchos menearan la cabeza en señal de desapruebo cuando alguien cierre una calle con la exigencia y casi un ruego por que aparezca una persona.

Así lo seguirá haciendo hasta que algún día, quizás, estén del otro lado tomando una pancarta con un rostro de su gente, de sus amigos, de sus compañeros y tolerando a quien se burla y se enoja porque su automóvil no puede pasar.

Van nueve días sin Moisés, y el responsable de encontrarlo con vida acaba de ser nombrado Fiscal de justicia por nueve años. ¿Cuántos desaparecidos tendremos que buscar? ¿Cuántos muertos habrá que llorar? Y ¿cuántas veces habremos de cerrar las vialidades?  Para que al menos uno aparezca de manera inmediata y con vida.

Contacto: vazquezrosa03@gmail.com